Recursos para crecer

| 5/3/2002 12:00:00 AM

Recursos para crecer

El crédito para la pequeña y mediana empresa pasa por su mejor momento, pero todavía queda mucho por hacer para financiar a la pyme.El crédito para la pequeña y mediana empresa pasa por su mejor momento, pero todavía queda mucho por hacer para financiar a la pyme.

El crédito para la pequeña y mediana empresa viene en un proceso de recuperación desde finales del 2001. Sin embargo, este esfuerzo de activación, liderado por el gobierno y asumido por la banca privada, todavía es incipiente. "La pregunta clave que hace un banquero antes de prestarle dinero a la pyme es: ¿Usted colocaría la plata de su abuelita enferma y desvalida en ese negocio? Si usted no la pondría, ¿por qué el banco ha de prestarle?", con este interrogante Miguel Gómez, presidente de Bancoldex, resumió en el reciente foro de Infopyme sobre financiación para la pequeña empresa la posición de riesgo y rentabilidad que debe afrontar la banca cuando de prestar se trata.



Aunque esta pregunta sigue vigente, la banca ha empezado a asumir de una manera distinta los retos de riesgo y rentabilidad que supone prestar a pequeñas y medianas empresas. Prueba de esta transformación son los desembolsos récord por más de $600.000 millones para las pyme que se han realizado entre el 2001 y lo que va corrido del 2002.



¿Qué pasó para que la banca tomara un repentino interés en este sector? La explicación es muy sencilla.



La pyme se convirtió en una línea de negocio para la banca, y en un motor de crecimiento para el país. Ante esta realidad, que se evidenció con la crisis económica de los últimos años, las medidas de las cuales se venía hablando por más de 20 años se materializaron.



Negocios que en este momento representan el 92% de las empresas del país (porcentaje que se redujo al final de la última década), producen el 63% del empleo y generan el 25% del valor agregado en la actualidad, hasta ahora no habían sido cobijados sino por leyes e instrumentos que favorecieran el acceso a recursos financieros y, por ende, nunca fueron considerados un segmento objetivo de la banca privada.



Los logros



Las tres grandes medidas que han impulsado el cambio de mentalidad en la banca son la reglamentación de la ley Mipyme, la capitalización del Fondo Nacional de Garantías y la reestructuración del Instituto de Fomento Industrial, IFI. Estas decisiones están permitiendo que las barreras de financiación se empiecen a tumbar.



Solo a partir de los esfuerzos realizados con la reglamentación de la ley 590 de 2000 (ley Mipyme), se empiezan a obtener resultados concretos para la pyme. Con todo y sus deficiencias en la definición de empresas beneficiarias, esta ley ha marcado la línea de partida para materializar el apoyo financiero. Y aunque muchos de los puntos que contiene no se han implementado hasta el momento, la ley ha despertado el interés de la banca por este sector.



FomiPyme, creado en la ley MiPyme y administrado en la actualidad por el Ministerio de Desarrollo, se constituye en el único instrumento financiero del país que podría asimilarse a los fondos de capital de riesgo, que en entornos internacionales son la primera opción de acceso a recursos y capital para las pyme. Durante el 2001, primer año de su funcionamiento, el fondo cofinanció 63 proyectos de innovación y modernización por $20.000 millones y para el 2002 espera cofinanciar más de $21.000 millones.



El segundo logro fue la modernización del Fondo Nacional de Garantías del Ministerio de Desarrollo, que --con una capitalización a finales del 2000 por $100.000 millones-- benefició en el 2001 a 50.000 empresarios, al apalancar créditos por $433.000 millones, lo que representó un incremento de 144% frente al año anterior.



El tema del riesgo que cubre esta herramienta es de la mayor importancia, si se considera que parte de la gran crisis financiera de los años 1999 y 2000 se debió a que los bancos se llenaron de garantías ilíquidas (apartamentos, bodegas, lotes, locales, casas), truncando su negocio central de captar y colocar recursos. Como el FNG ofrece una garantía líquida y negociable en el mercado, los bancos se han animado a empezar a prestarles masivamente a las pyme. El Fondo garantiza tanto los recursos de líneas de crédito del IFI y Bancoldex, como créditos otorgados por la banca comercial.



En tercer lugar, está el liderazgo que el IFI ha tomado en el proceso de reactivación del crédito. Esta entidad, que durante años había tenido una imagen de inalcanzable para el empresariado pyme del país, se convirtió desde el 2001 en el músculo financiero de las mipyme (micro, pequeña y mediana empresa). Con la reestructuración de la entidad en el 2001, el IFI es hoy un banco de segundo piso con énfasis en el financiamiento de las mipyme. "Estamos de pies y manos metidos en este tema, pues es el norte estratégico de la entidad para hacerla sostenible", comenta Pablo Muñoz, presidente del IFI. Prueba de este enfoque es la atención a más de 30.000 mipyme durante el 2001, con unos desembolsos de $179.478 millones y $509.000 millones presupuestados para el 2002.



El año empezó muy dinámico. Entre enero y marzo del 2002, la colocación de recursos del IFI aumentó 169%, con respecto al mismo periodo del 2001, pero todavía hay una gran cantidad de recursos para colocar que no han tenido demanda. "Entre enero y abril del 2002, hemos desembolsado $102.186 millones frente a un presupuesto de $169.766 millones, lo que quiere decir que hay un excedente de recursos por colocar de más del 30%", explica Muñoz.



Bancoldex es otra de las entidades que mejor ha apoyado este proceso de racionalización del crédito para las pyme. Como parte de su vocación de fomento a las empresas exportadoras, la entidad dispone de diferentes líneas de crédito dirigidas a capital de trabajo, leasing, inversión fija, expopyme y reestructuración. Con el ánimo de hacer mucho más asequibles por el empresario estas líneas, Bancoldex diseñó un sistema de asignación de recursos llamado "Bajasta", el cual privilegia el desembolso de los créditos a las entidades que ofrezcan la tasa final más baja. "El sistema de 'Bajasta' garantiza que si un intermediario financiero desea asegurar que su operación sea desembolsada prontamente, deberá moderar el margen que cobra al exportador", añade Miguel Gómez, presidente de Bancoldex.



La banca comercial



En un país donde el 50% de las nuevas empresas desaparecen en el primer año de funcionamiento y, de las que quedan, el 75% se va en el segundo año, de acuerdo con Confecámaras, prestarles a las pyme no es tarea fácil. La única verdad es que el mercado financiero es un negocio común y corriente, que debe estar consciente de que su propósito final es un gana/gana. Esa es la mentalidad de los bancos hacia la pyme y hacia cualquier empresa.



Como el valor del crédito depende del riesgo que se asuma (como en cualquier otro negocio), y en las pyme es mayor que en la gran empresa, los créditos para este segmento son más costosos en cualquier parte del mundo.



Por otro lado, los intermediarios financieros del país se enfrentan a situaciones que pueden encarecer el crédito, y que en otros países se han superado. La más evidente es la falta de información, tanto sectorial como empresarial. Dado que el país no dispone en la actualidad de información clara sobre el sector, no hay definido un riesgo sectorial y los modelos de análisis de crédito para las pyme son incipientes, por no decir nulos, el banco tiene que asumir procesos largos y costosos para medir el riesgo pyme. Por otra parte, muchas veces, la información financiera de las empresas no es clara, en algunos casos no existe o no refleja un historial crediticio de la compañía, por lo cual el banco tiene que diseñar una metodología que le permita conocer de alguna manera el flujo de caja y la capacidad de pago del empresario, lo cual también encarece el crédito.



Las estrategias



Esta falta de información ha llevado a los intermediarios financieros a diseñar diferentes métodos de análisis crediticio para este sector. Megabanco, por ejemplo, tiene una fuerza de ventas equipada con Palm Pilot que visita a micro y pequeños empresarios que registren ventas de hasta $200 millones. Mediante una entrevista personalizada con el gerente de la empresa y obteniendo ciertos datos relevantes y específicos que son consignados en su Palm y enviados electrónicamente a un software, el vendedor puede determinar el riesgo y la capacidad de pago asociada al empresario. Hasta el momento, Megabanco ha aprobado 994 solicitudes de crédito por un monto de $6.880 millones.



Bancolombia se ha preocupado por entender al sector y, en esta búsqueda de soluciones financieras para la pyme, diseñó un modelo basado en la asesoría. Por considerar que la claridad y transparencia financiera son de la mayor importancia, tanto para el banco como para la competitividad del empresario pyme, Bancolombia dispone de asesores financieros para este segmento que ayudan al empresario a clarificar sus necesidades y a la entidad a determinar la capacidad de endeudamiento de la empresa. "Las pyme realmente nos las encontramos y, qué bueno, porque son clientes cumplidos, leales y definitivamente más rentables", comenta Santiago Pérez, vicepresidente de la banca pyme de Bancolombia.



Para muchas de las entidades financieras, como el Banco de Occidente, estos mercados son naturales. "Venimos desarrollando el segmento de la pyme hace más de 10 años. Más que considerarlo un redireccionamiento estratégico del banco en este momento, es una necesidad. Por tal razón, hemos tratado de desarrollar una solución financiera para la pyme, materializada en Occicuenta. Esta solución da al empresario reglas claras para que sepa con qué puede contar automáticamente en materia de créditos y facilita las operaciones financieras de una empresa al eliminar funciones que no corresponden al foco de su negocio", comenta Julio Guzmán, gerente de la división de banca empresarial del Banco de Occidente.



Bancafé, por su parte, le ha apostado a apoyar esa capacidad exportadora natural de las pyme. Al mantener su especialización en operaciones internacionales, Bancafé pretende convertirse en la banca líder de las pyme exportadoras, las pymex. "Hemos conformado un grupo de gestores de venta que asesoran a las pyme en todas las posibilidades que ofrece el banco en cuanto a comercio internacional, que hasta el momento son poco conocidas y demandadas", comenta José Luis Cancelado, director de la banca institucional y pyme de Bancafé.



Con un activo muy valioso, traducido en modelos de análisis de riesgo para pequeñas y medianas empresas, el BBVA Banco Ganadero pretende atender a sus más de 50.000 mipyme clientes. Producto de la transformación del banco en una entidad internacional, adquirió una experiencia previa en la atención a este segmento en otros países que pretende capitalizar en el mercado colombiano.



El camino por recorrer



El impulso se ha dado. Gobierno, banca y empresarios empiezan a hablar en términos de pyme. Sin embargo, este es el primer paso en un largo camino. La continuidad de la política del gobierno se convierte en requisito básico para que el fomento financiero para las pyme se empiece a democratizar. La ley Mipyme debe ser revisada, pues se está clasificando a los empresarios mipyme por nivel de activos hasta $4.600 millones y 200 trabajadores frente a la clasificación de México, Brasil, España o Italia, países donde las pyme tienen 500 trabajadores. Tan solo este hecho ya le resta competitividad al país.



De otro lado, hay que tener presente que la financiación de las pyme no puede ser un tema exclusivo de los intermediarios financieros. Como bien lo mencionó Patricia Cárdenas, presidente de Asobancaria en el foro de Infopyme, es indispensable considerar unos mecanismos alternativos de financiación que no necesariamente se centren en los bancos, como los llamados Fondos de Capital de Riesgo o inversionistas ángeles que por las condiciones desfavorables de riesgo país, falta de incentivos fiscales y socios locales no hay en Colombia en la actualidad. Cabe mencionar que en los países desarrollados esta es la forma de financiar los primeros 10 años de operación de las empresas o hasta que sean autosostenibles.



Por último, al empresario le queda una tarea por hacer: vender sólidamente su empresa a los bancos. Como bien lo dice el presidente de Bancoldex, "el primer gran reto de nuestros empresarios es romper esa desconfianza natural que los banqueros asocian a las pyme". Y aquí juega un gran papel la capacitación financiera y en gestión. No hay que olvidar que el problema del crédito es de dos vías: por un lado, la disposición de la banca a atender este segmento, pero por otro la disposición del empresario pyme a darle la confianza necesaria al banquero, que en últimas solo quiere ver que haya un flujo de caja claro y transparente. Ya se ha dado un primer paso para conciliar estas dos visiones, pero todavía hay mucho camino por recorrer.
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