| 10/29/2004 12:00:00 AM

Quién debe ser el gerente

El nuevo gerente del Banco de la República tendrá la responsabilidad de mantener la independencia de la entidad, incluso con una junta compuesta en su mayoría por miembros seleccionados por el gobierno. Lo que está en juego en la elección.

En el quinto piso del Banco de la República hay 10 óleos de los 14 gerentes que ha tenido esa institución desde su conformación en 1923. En uno de ellos aparece Miguel Urrutia Montoya, con los cuatro gerentes anteriores. Urrutia se ganó su puesto en la pinacoteca con 12 años de trabajo en los que construyó un nuevo banco central autónomo. Se retirará en diciembre y le dará paso a una persona que ocupará ese puesto hasta 2008.

Es un cargo honorífico y de gran responsabilidad, porque el gerente del banco central tiene una tarea de enorme importancia económica y social: la de estabilizar el crecimiento del PIB en niveles cercanos al pleno empleo.

Sin embargo, para estar bien ajustado al cargo, se necesita vocación de servicio. "No es tan difícil aburrirse", le dijo a Dinero uno de los directores del Banco, refiriéndose a la desgastadora tarea de buscar consensos para que las cosas marchen. Eso no es del gusto de todos los economistas, muchas veces más interesados en investigar y en diseñar política económica, que en administrar empresas, sobre todo cuando la paga es apenas una fracción de la que se podría recibir en un cargo medianamente parecido en el sector privado.



Mantener el rumbo

Dinero consultó un grupo de economistas entre los que se encontraban algunos de los candidatos a la gerencia del Banco. La mayoría estuvo de acuerdo en señalar que el sucesor de Urrutia debe, en líneas generales, continuar con las tareas que él estableció desde 1993.

En primer término, consolidar y mantener la autonomía del banco central. En la actualidad, con un Presidente de la República muy fuerte y que podrá ser reelegido, se requiere que el Banco proceda con total autonomía en la definición del régimen cambiario y monetario y asegurar que así lo perciba el país. El próximo gerente tiene la aritmética en su contra. El presidente Uribe ya nombró a Juan José Echavarría en la junta y de acuerdo con las normas, en febrero nombrará otros dos. Así, el año entrante, el gobierno, con tres directores y el ministro de Hacienda, quedaría con la mayoría en ese órgano del Emisor.

En esas circunstancias, el gerente tendrá que hacerles comprender a todos los agentes económicos, incluyendo al gobierno, la importancia de mantenerse fiel a la política de autonomía. Mostrar que las autoridades de los países de la región ya comprobaron que el sistema de 'inflación objetivo', administrado desde un banco central independiente y con un régimen de flotación libre del tipo de cambio y normas para limitar el manejo discrecional de la política cambiaria, funciona mejor que lo que había antes.

Los economistas en general parecen convencidos de la prestancia académica del Emisor. Así, en la clasificación de LogEc, una página de internet que registra la cantidad de documentos bajados de la red, la publicación del banco "Borradores de Economía" aparece en el puesto 64 entre 975 y, quinta entre los bancos centrales del mundo, después del Federal Reserve de Estados Unidos (32), el Banco de Canadá (42), el Banco Central de Chile (44) y el Banco Central Europeo (55).

Sin embargo, tendrá que usar todo su arsenal de persuasión para demostrarles al gobierno y a la población que, como se ha visto en el mundo, si bien puede intervenir para suavizar una apreciación del tipo de cambio, tratar de detener la revaluación a toda costa o de contener una devaluación, es muy perjudicial, cuando no imposible. Las pruebas están a la mano, porque en parte, la recesión colombiana de 1999 se disparó cuando el Emisor trató de defender más allá de lo necesario la banda cambiaria. También debe convencer de esto al Congreso que, cada cierto tiempo, propone un proyecto de ley para quitarle autonomía al Banrepública.

La segunda línea de trabajo será la de consolidar los logros en la baja de la inflación. Haber pasado de aumentos de precios que en promedio eran de 25% anual en los 80 a 5%, es una labor difícil, que la mayoría de los consultados le atribuyen al trabajo de Miguel Urrutia. Pero todavía hay que reducir la inflación a 2% - 4% para ubicarse en estándares internacionales y mantenerla en ese rango. Para lograrlo, el sucesor debe sortear con éxito un nuevo problema: conservar inflaciones bajas en un entorno de expansión económica, que casi siempre viene acompañado de alzas de precios y expectativas de inflación más aguda.

Quien esté a la cabeza del banco debe tener entonces un sólido prestigio académico, una gran capacidad política para evitar intromisiones del gobierno en el manejo de la política económica, una enorme capacidad de comunicación para explicar las acciones y destacar sus resultados y con ello mantener el apoyo de la sociedad a los intentos de estabilizar la economía. Además, por las condiciones financieras de la región, se requiere que el gerente tenga credibilidad internacional, que pueda usar en caso de necesidad, como ocurriría si hubiera una salida masiva de capitales o desbarajustes económicos en la región.



La administración

Además del manejo monetario, el gerente tiene otras responsabilidades administrativas. El sucesor de Miguel Urrutia tendrá que decidir si continúa, o acelera, el plan de reducir la planta de personal que ahora disminuye al ritmo de 3% anual, con la fórmula de no reemplazar las personas que se jubilan. El gran recorte ya se hizo. Hay 2.800 cargos menos que en 1993, una reducción de 52% en su tamaño.

Posiblemente, tendrá que terminar la reforma a las sucursales. Las de menor tamaño ya se transformaron en bibliotecas y centros culturales. Las de tamaño intermedio tienen, además de la función cultural, una de tesorería. Las tres más grandes incorporarán adicionalmente a las dos anteriores una función de investigación. La de Cartagena ya está especializada en historia económica regional, la de Medellín en empleo y pobreza y falta definir el tema que manejará la de Cali.

Tendrá que afianzar el prestigio internacional que ha construido el Banco en el manejo de operaciones bancarias, en sistemas de información, transacción y compensación. Por sus avances, el Banco Mundial lleva funcionarios del Banrepública a asesorar a otros países en esta materia y además fue seleccionado para asistir al Comité de Basilea que define los estándares operativos de los bancos comerciales en el mundo. "Los avances son impresionantes", dice uno de los directores del Banco. Hace diez años, los mercados de transacción y custodia de títulos de deuda pública no existían y hoy son los más grandes del país.

Este año, el Emisor dará pérdidas. Por eso, el nuevo gerente debe diseñar estrategias financieras y administrativas para generar utilidades, como lo hizo en todos los ejercicios desde 1993. Ser el dueño de la emisión monetaria no garantiza que haya ganancias. En 2003, el Banco Central de Chile perdió US$2.300 millones.

Además, tendrá que definir la orientación de la función cultural que le dejó la Constitución. Todos los consultados reconocen la importancia de esta tarea.



Decisiones que vienen

Si bien en líneas gruesas no se esperan cambios de orientación en el Banco, dependiendo de quién sea seleccionado, podría haber modificaciones en varios frentes.

Una discusión se dará posiblemente alrededor del área técnica. Mientras algunos candidatos muestran una inclinación a que las investigaciones económicas se concentren en temas monetarios y financieros de interés para la junta del banco, a otros les parece bien que haya trabajos en áreas que le sirvan al país (desarrollo, infraestructura, pobreza, entre otras), aunque no estén relacionadas directamente con la emisión y control monetario. Definir la dosis en ambas actividades será quizás una de las primeras tareas del nuevo gerente, que será casi con seguridad un economista fogueado en el manejo de grupos académicos.

En esta materia, también algunos de los consultados señalan que se podría hacer un mayor énfasis en la calificación del equipo de economistas, para ponerlo en el mismo nivel de los bancos centrales de Brasil, Chile o México. La misión de los técnicos será mejorar los instrumentos técnicos para manejar la política monetaria. Eso implica perfeccionar los modelos estadísticos de predicción de inflaciones, de producto potencial, del ciclo económico, de los mecanismos de transmisión de la política, en particular los de tasa de interés. "Todos los bancos del mundo están perfeccionando sus modelos con instrumentos analíticos", dijo uno de los entrevistados. Para compararse, pero también para compartir experiencias, se podría esperar que haya más cercanía de la entidad colombiana con los demás bancos centrales del mundo.

Se podría esperar de igual manera, que aumentara la transparencia del Banco. En el esquema anterior de banca central, la entidad debía ser reservada porque "con su acción beneficiaba grupos con cupos de crédito o con el manejo cambiario", explica el codirector Sergio Clavijo. Con el sistema de inflación objetivo, debe comunicar sus acciones con claridad para 'educar' las expectativas de los agentes. "Esa es la esencia de la inflación objetivo", señala Clavijo. Algunos proponen incluso que, como ocurre con el Banco de Inglaterra, las actas de la junta se divulguen después de un tiempo, para que se pueda comprender mejor el proceso de toma de decisiones.

Un gerente fuerte podría mejorar la independencia del Banco, al abrir el debate sobre la pertinencia de modificar algunas de las condiciones de operación de la junta del Emisor. Si el proyecto de reelección del Presidente de la República pasa, se podría pensar en cambiar el período de los directores de los cuatro años prorrogables dos veces que hay en la actualidad, por uno mayor. Hoy dos de los cinco miembros permanentes de la junta son elegidos por el Presidente de la República en la mitad de su período de mandato. A los directores del Federal Reserve Bank de Estados Unidos los elige el Presidente y los ratifica el Senado por 14 años.

Aunque se podría revivir el tema de excluir al Ministro de Hacienda de la junta del Banrepública, o quitarle su capacidad de votar como ocurre en algunos países latinoamericanos, la mayoría cree que la asistencia del Ministro es una herramienta muy útil para coordinar la política económica. "Que el banco sea autónomo no quiere decir que no tenga que coordinar con el gobierno. Mucha gente no ha entendido que la política fiscal y la monetaria no son independientes", dijo uno de los consultados. Si la política fiscal es mala, se tendría lo que los economistas llaman 'dominancia fiscal', que dificulta mucho la tarea de control de inflación del Central. "De dominancia fiscal hay algo en Colombia", añadió. La presencia del Ministro en la junta facilita la coordinación y compromete a ambos lados con tareas y metas comunes.

"Todos los ministros de Hacienda y directores que han pasado por la junta le podrían decir que la composición actual es un aspecto fuerte del sistema colombiano. Si hay diferencias, no se puede imponer la opinión del gobierno; pero sí puede exponer en detalle la posición y dejar constancias", concluye.

Por último, se debería pensar que un nuevo gerente acercaría la entidad al sistema financiero y, en particular, a sus prácticas operativas. Ayudaría a crear instrumentos de cobertura y de protección para el sector privado, pero de igual forma perdería la 'inocencia' que premia o perjudica a algunos agentes cuando actúa sin medir o sin entender los juegos de las tesorerías privadas.



Quiénes son

La elección del gerente del Banco es un proceso importante, que no se favorece mucho cuando se 'vedetiza', pero tampoco gana mucho cuando se maneja como un secreto de Estado. Muchos de los candidatos a la gerencia son bien conocidos. Por normas internas del Banco, los cinco directores permanentes pueden estar en la baraja de candidatos, por derecho propio. Además ya hay algunos nombres sobre el tapete (ver recuadro) y otros abiertamente dijeron no estar interesados.

Los ex ministros Carlos Caballero y Rudolf Hommes, candidatos muy fuertes, ya manifestaron su intención de no participar en la selección. "Genuinamente, no estoy interesado", le dijo Hommes a Dinero.

Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, y Roberto Steiner, representante de Colombia en el FMI, optarían por no entrar en la contienda, para mantenerse fieles a la propuesta que hicieron en la Misión Alesina, de que los funcionarios públicos no deberían pasar al Banco de la República.

Sin importar quién gane, quien llegue a la oficina de la Jiménez con Séptima tendrá que trabajar duro para hacer su espacio en la galería de los óleos y en la memoria de los colombianos.
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