| 7/4/2015 5:00:00 AM

¿Qué problemas generan los costos de la educación cuando superan la inflación?

En el país en los últimos años se ha observado que los costos superan la inflación. Ese fenómeno no es solamente en Colombia. ¿Qué se puede aprender del caso similar en Estados Unidos?

El índice de precios de la educación superior (ICES), realizado a partir del primer semestre de 2008, hace seguimiento a los precios de los insumos de las entidades educativas subdividas en tipo de institución, pública o Privada. Así mismo, mide la variación de costos según el tipo programa académico.

De acuerdo al último informe semestral realizado por el DANE, durante los primeros 6 meses del 2015 se registró una variación de 3,67% con respecto al año anterior.

A pesar de que los costos están relacionados con la variación anual de la inflación, a lo largo del tiempo se han visto discrepancias dentro de los datos, lo que ocasiona problemas para las familias colombianas para financiar matrículas que estén por encima del incremento del salario fijado según la inflación.

A pesar de que en Colombia el incremento de los costos en la educación no reportaron cambios significativos, en el último reporte del periodo 2008 y 2014 se han mantenido por encima de la inflación observada. Este costo se transfiere a través de la matrícula de los estudiantes.

El mayor crecimiento de costos ocurrió en las universidades, y con respecto a los subgrupos, la educación superior privada es la que reporta mayores incrementos de costos anuales.


Fuente: DANE, cálculos Dinero

¿Qué nos indica la experiencia en Estados Unidos?


En Estados Unidos, los costos de la educación superior han tradicionalmente superado la inflación a lo largo de los años al igual que viene ocurriendo en Colombia.

Millones de estudiantes y familias americanas se ven obligados a asumir compromisos crediticios de alrededor de US$100.000 para compensar la diferencia entre sus ingresos y los costos de matrícula, a través de programas de préstamos privados y financiados con fondos públicos.

Los universitarios endeudados y sus familias se preguntan por qué la matrícula sigue aumentando, y que tan alto puede llegar a ser, toda vez que se comienza a considerar que la educación superior no es la inversión más rentable.

Desde 1971, la cantidad anual de alumnos que se matriculan en la universidad se ha más que duplicado llegando a 19,5 millones de personas en 2013. Sin embargo, los costos han generado crecientes dudas de la capacidad de las familias de pagar una buena educación. Dos ejemplos de una prestigiosa universidad como Harvard lo ilustran. Primero su costo hoy es 17 veces mayor que en 1970 y si hubiese aumentado con la inflación hoy la matricula sería el 33,5% del valor actual. Segundo, en 1970 un hogar de ingresos medios necesitaba 13 semanas de trabajo para pagar una matrícula, hoy necesitaría un año de trabajo.

La explicación de algunos expertos se centra en que las universidades privadas tratan de competir por los más brillantes, con la mejor capacidad económica y los más selectos, por lo que resultan ser un grupo reducido dispuesto a pagar grandes sumas por estar en esos centros.

En el caso de la educación pública, los profundos recortes presupuestarios en los fondos estatales para la educación superior y la disminución de los subsidios a las escuelas privadas, han generado mayores presiones de costos de la educación a los estudiantes y sus familias.

El presupuesto público en Estados Unidos se recortó en gran medida luego de sufrir la recesión de 2008. Sin embargo, aún cuando la economía ha mostrado una lenta recuperación, el país actualmente destina más recursos a pensiones y salud por lo que se espera que los costos y las cargas de la educación para las familias sigan aumentando en los años venideros.
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