| 5/19/2014 9:30:00 AM

Protagonista de Factor Group vive un exilio dorado

Beatriz Wigoda, manejadora de un fondo de inversiones en el que están embolatados cerca de US$25 millones de 1.500 inversionistas colombianos, se puso al margen de los reclamos de los clientes, a quienes nunca da la cara, y lleva una vida apacible y confortable en Miami.

Cuando no está recorriendo en un Porsche último modelo la bahía o asistiendo a reuniones en clubes sociales, a los que ordinariamente no tiene acceso la comunidad latina, se dedica a uno de sus pasatiempos favoritos: la venta de prendas de vestir y adornos en el almacén Catimini, dentro del Aventura Mall.

Esta empresaria y rentista de capital es hermana de David Wigoda, presidente hasta su desplome de la compañía Factor Group. El fondo que estaba a su cargo se llama High Yield Plus y es, precisamente, una extensión off shore de la compañía de su hermano.

Entre 2005 y 2012 al fondo, radicado en Islas Vírgenes Británicas, fueron a parar millonarios recursos relacionados con operaciones de descuentos de facturas. Los nombres y actividades de las empresas que respaldaban las inversiones les ofrecían confianza a los clientes de factor Grouo. Entre ellas estaban Timber Depot, Ayotte Trailer y otras empresas estadounidenses y canadienses dedicadas a la explotación maderera y a otros negocios menos rentables.

Las voces de sirena que atrajeron a los clientes cesaron cuando con el High Yield Plus les dijo a sus clientes que las empresas habían resultado un fraude pues estaban conectadas a mafias de estafadores. El capital, según los voceros del fondo, quedó a merced de aquellos “inescrupulosos”.

Factor Group, matriz de la operación, les envió a los inversionistas copias de los lomos de expedientes que probaban, según ellos, que el fondo ya había procedido judicial y que buscaba el apoyo del FBI y otras agencias de seguridad para recuperar el dinero. Eso no ha ocurrido hasta hoy.

Dinero.com se comunicó telefónicamente con el almacén donde trabaja la señora Wigoda, que atendió por algunos segundos la llamada. “Estoy en mitad de una reunión muy importante. Cuando termine devolveré la llamada”, prometió, pero no lo hizo.

En los clientes que se sienten defraudados entablaron una demanda en su contra ante la Corte del distrito de Miami, pues la que instauraron ante la Fiscalía colombiana no ha prosperado. Mientras tanto, la señora Wigoda sigue libre de apremios en la capital del sol.

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