| 9/12/2016 3:38:00 PM

Progreso sin necesidad de inventar toda la rueda

La apropiación tecnológica y la innovación en sentido amplio a partir de tecnología existente –en el exterior y en Colombia-, puede contribuir tanto al desarrollo productivo como al desarrollo social en el dominio del Posacuerdo y a la elevación de la productividad del sector empresarial.

Hay que subrayar que el desarrollo social es compatible con el productivo (CEPAL, 2012) y que se requiere de una política explícita en razón a que el crecimiento económico no conduce automáticamente al desarrollo social.

El 82% de los incrementos de la productividad en los países en desarrollo se logra a partir de tecnologías existentes (Mc Kinsey, 2015) mediante su transferencia y apropiación, lo cual contribuye a la generación e incremento de la rentabilidad empresarial, ésta a la sostenibilidad de las empresas, y, a su vez, al crecimiento de la inversión.

La transferencia internacional y nacional de tecnología requiere crear y/o fortalecer capacidades en inteligencia tecnológica y científica (en inglés: technological watch o competitive technical intelligence, y en francés: veille technologique), y en gestión de la tecnología. La inteligencia tecnológica permite, de una parte, conocer de manera profunda  las tendencias tecnológicas, y entre éstas, tecnologías en dominio público –cuyas patentes han expirado-, próximas a expirar –maduras-, y focalizar las tecnologías para apropiar, logrando identificar inventores, empresas, centros de investigación o universidades titulares de los derechos de propiedad industrial y posible competidores. Particular interés revisten las tecnologías europeas dado el Acuerdo Comercial con la Unión Europea que promueve la transferencia a Colombia, Perú y viceversa.

La gestión de la tecnología, y una vez se han identificado las tecnologías de interés, incluye la valoración de la tecnología que se realiza acudiendo al uso conjunto de métodos como: costos comparados, clasificación de parámetros, sistema de puntos y del mercado (ONUDI, 1997, OMPI, 2004); dichos métodos se pueden complementar con un ajuste del método de descuento del flujo de caja (Boer, 1999). A continuación, se debe realizar la negociación de tecnología, sea bajo la compra de la tecnología (contrato de cesión) o de licenciamiento mediante el pago de regalías (por el licenciatario al licenciante), con unas condiciones contractuales que estipulan el monto de ellas, el alcance territorial, la titularidad de las mejoras, el término temporal del contrato, entre otras características. En algunos casos se acuerda las licencias cruzadas en que ninguna de las partes paga a la otra derechos de licencia, sino que se intercambian licencias de un valor parecido (OMPI, 2004).

La apropiación de tecnología, para el segmento de empresas que inician su proceso de innovación, consiste en: asimilación mediante ingeniería reversa a los bienes de capital importados, apropiación de conocimiento tácito mediante relaciones con personal de empresas extranjeras; también la adopción y adaptación de tecnología en el dominio público.  Una modalidad para el aprendizaje tecnológico son los contratos de: manufactura de equipo original, diseño propio y manufactura, y manufactura de marca propia; y el mejoramiento incremental a partir de lo anterior. Esta etapa se llama también la de imitación duplicativa.

En el segmento de empresas que ya han avanzado una primera etapa de innovación, la dinámica tecnológica se esfuerza en adquirir tecnologías extranjeras maduras, pero, al mismo tiempo, las empresas, con el apoyo del Estado, fortalecen su capacidad interna para la investigación; las empresas asimilan la investigación aplicada y el desarrollo realizados por los Centros de Investigación y de Desarrollo Tecnológicos y mejoran tecnologías, logrando la llamada imitación creativa.

Se requiere que la política pública, en áreas y sectores clave para el desarrollo productivo y social, fortalezca con recursos públicos a los Centros de Investigación y de Desarrollo Tecnológico en cuanto a sus capacidades de prospectiva estratégica, inteligencia tecnológico-científica, y gestión de la tecnología, con miras a lograr un flujo de transferencia internacional y nacional de tecnología hacia empresas, economías campesinas, asociaciones de productores en el ámbito del Posacuerdo y en otros campos del sector empresarial. Y para ello, se requiere que el gobierno y los empresarios aprovechen la oportunidad política del Acuerdo Comercial con la Unión Europea –Capítulo 5- que incluye la promoción bilateral de la transferencia de tecnología.

El impacto de la transferencia y apropiación de tecnología en el campo se expresa en la caída sustancial de las rentas de la tierra, lo cual, a su turno, impulsa el desarrollo productivo rural y urbano, fortaleciendo la oferta de materias primas y bienes agrícolas a precios competitivos y mejor calidad, todo lo cual impulsa el crecimiento sostenido y más dinámico de la economía y la seguridad alimentaria.

Es probable, en una primeras etapas, dinamizar el desarrollo productivo y el desarrollo social,   a partir de la transferencia y apropiación tecnológicas, esto es, sin necesidad de inventar toda la rueda, ya que la tecnología está relativamente disponible, y se debe aprender a valorarla y negociarla, ya que el tiempo mucho apremia. El caso de la alta tecnología se tratará luego.

Por: Iván Montenegro

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