| 2/25/2014 3:00:00 PM

El precio de la paz

El posconflicto necesitará más que los 200.000 millones que se han planteado, para llegar con una propuesta cultural de fondo y de una revisión de los valores sociales.

En caso de que se llegué a un acuerdo favorable en La Habana, el posconflicto necesitará más que los 200 mil millones que se han calculado, afirmó Juan Fernando Lucio, economista y magister en Teología, durante una conferencia sobre el papel de las religiones del mundo en la construcción de la paz, que organizó el Centro de Estudios Teológicos y de las Religiones, el Centro de Estudios de Turquía y la Cancillería de la Universidad del Rosario.

Para el experto el posconflicto requerirá de una propuesta cultural de fondo y una revisión de los valores sociales, para reconocer cuáles son las características patológicas del actuar de los colombianos. Aquí es donde se puede ver la importancia de los recursos que la religión puede ofrecer como reserva de valores y apertura hacia la trascendencia, resaltó.

Si se dejan de lado los procesos de apropiación y si no se analiza la inequidad que existe en el país y lo que la genera, al final se puede terminar con una especie de acuerdo político que no resolverá los problemas de violencia en Colombia, afirmó Lucio.

En su opinión, “la primera mirada que debe existir en este proceso es a nosotros mismos como sociedad”. Hay que volcar la atención a los procesos de acumulación de capital, de gestión de la propiedad y a un análisis de la mentalidad.

En esta misma línea se pronunció Mehmet Siginir, editor jefe de la revista turca Cascada, quien señaló que desde el rescate de los valores religiosos, con las perspectivas de los diferentes cultos, se puede aplicar la concordia, entendida como la unión de pensamiento al compartir ideas.

El posconflicto abarca muchas cosas más que guerrilleros desmovilizados y víctimas. Es necesario mantener una fuerza militar que tenga la capacidad de controlar la violencia en las ciudades, el microtráfico y el narcotráfico, que no se van a acabar con el proceso de paz, aseguró Juan Fernando Lucio.

Para Siginir es importante confiar en lo que piensa el pueblo, porque “estos conflictos pertenecen a sistemas políticos no al sentir de la gente”. Hay que aprender las lecciones de lo que está sucediendo con la primavera árabe, no para ver cómo atacar al otro sino para buscar formas de beneficiar a la sociedad.
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