| 11/23/2011 6:00:00 PM

¿Por qué tan tarde?

Solo hasta la semana pasada, la Superservicios formuló pliego de cargos contra Aguas de Manizales, tras la larga tragedia en esa ciudad. ¿Por qué la demora?

Diecisiete días estuvo Manizales sin agua. Como si esto fuera poco, murieron 48 personas por cuenta de un derrumbe; las autoridades analizan si una de las causas del siniestro habría sido una fuga de agua en uno de los tubos del acueducto.

El balance es catastrófico y por eso hoy muchos se preguntan quiénes son los responsables. Los ojos están puestos en las autoridades locales y en Aguas de Manizales, la empresa encargada del servicio. Ahora muchos han puesto en la mira al superintendente de Servicios Públicos, César González, quien lleva cinco meses al frente del cargo. La pregunta que se hacen es si la entidad llegó tarde a esta catástrofe, pues apenas hace una semana abrió pliego de cargos para investigar los problemas en el servicio.

La historia tiene sus antecedentes. El año pasado se presentaron derrumbes que afectaron la planta de Niza. Apenas en junio empezó el plan para reconstruir la tubería afectada allí. El tema es sensible, pues Niza es complementaria de la planta Luis Prieto Ocampo. Cuando esta última falla, entra en funcionamiento la otra para evitar problemas de suministro. Por eso, cuando se afectó la planta Prieto Ocampo, la ciudad se quedó sin agua.

González dice que ante las primeras dificultades, se le pidió a Aguas de Manizales que tomara medidas. Destaca que su despacho no tiene facultades para determinar el ritmo de ejecución de los trabajos ni la calidad de los mismos. Según él, en Colombia, las decisiones de inversión en servicios públicos están a cargo de las empresas y sus juntas directivas.

“Son dos momentos en el tiempo: el momento de la generación de un riesgo, cuando se presentó la situación con la Planta de Niza, y el segundo momento que fue la realización del riesgo en la planta Luis Prieto. Ante la generación del riesgo hubo un requerimiento formal y la Superservicios recibió la información”, explica el funcionario. Asegura que, ahora, ante los nuevos problemas, el rol que le corresponde es investigar.

El otro asunto que genera preocupación se refiere a los responsables del derrumbe que costó la vida a 48 personas. Si las autoridades concluyen que el tubo tenía una filtración y eso originó la catástrofe, del barrio Cervantes se está hablando de una situación gravísima, porque quedaría en evidencia que la vida de muchas personas está en manos de las buenas o malas decisiones que tomen las empresas de servicios públicos.

La Superintendencia tiene que encontrar mecanismos para alertar sobre esta clase de problemas. Por eso hay que ponerle el acelerador a las investigaciones, para saber quién fue el responsable de ambos problemas; esa es la primera manera de ponerse al día con el tema de Manizales, un episodio que no se puede repetir.

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