| 4/30/2013 2:38:00 PM

Pesquero nicaragüense invade mar colombiano

Colombia interceptó y remolcó el martes hacia su territorio un pesquero nicaragüense con 83 personas a bordo que se encontraba en una zona del Mar Caribe.

La Armada colombiana informó que el pesquero "Papa D" estaba a 30 millas del islote se Serranilla, dentro del área de régimen común entre Colombia y Jamaica, pero por fuera de la jurisdicción de Nicaragua.

"Durante el patrullaje se evidenció que los tripulantes realizaban faena de pesca de caracol desde canoas, con buzos, práctica prohibida en Colombia", dijo un comunicado de Armada.

De acuerdo con las autoridades militares colombianas en el interior del pesquero se encontraron 200 libras de caracol pala, especie protegida y en peligro de extinción, con veda permanente.

La Armada aseguró que la tripulación que se encontraba a bordo del pesquero deberá responder por el delito de explotación ilegal de recursos naturales, así como por contravenciones a las normas de Marina Mercante.

El principal órgano de justicia de las Naciones Unidas amplió en noviembre la jurisdicción de Nicaragua sobre una extensa zona del Mar Caribe rica en recursos petroleros y pesqueros que controlaba Colombia, un fallo que celebró el país centroamericano y que cuestionó Bogotá.

Aunque a Colombia le fue ratificada la soberanía sobre siete islotes que reclamaba Nicaragua, el país sudamericano perdió el control sobre una plataforma marítima con un elevado potencial económico.

El fallo modificó los límites desde la frontera previa establecida en el meridiano 82 que Nicaragua consideraba vulneraba sus derechos.

El Gobierno de Colombia, que no ha acatado el fallo y mantiene las embarcaciones de su armada con el argumento de que lo hace para defender su soberanía, dejó de reconocer la jurisdicción de la CIJ en disputas fronterizas.

Reuters/D.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?