| 4/23/2014 5:00:00 PM

Un mes paralizado Oleoducto Caño Limón-Coveñas

El gobierno espera que en la nueva reunión que tendrá con la comunidad indígena U´wa el próximo viernes se llegue a un acuerdo para reparar lo antes posible el oleoducto. El país ha dejado de producir cerca de 2,2 millones de barriles, que equivalen a US$220 millones.

Este viernes 25 de abril se cumple un mes del atentado ocurrido el pasado mes de marzo de 2014 en el oleoducto Caño Limón-Coveñas en la vereda La China, municipio de Toledo, Norte de Santander. A la fecha no se ha podido realizar la reparación del oleoducto por cuenta del bloqueo de la comunidad indígena U´wa que impide el ingreso de los técnicos que deben adelantar el trabajo de campo.

En ese sentido, el próximo viernes 25 de abril se realizará una nueva reunión con los voceros de la comunidad indígena U´wa y el Gobierno Nacional a través de tres ministerios (interior, Minas y Energía y Medio Ambiente) para lograr un acuerdo que permitan el ingreso de los técnicos. Así mismo, se contará con el acompañamiento de representantes de la Procuraduría, Defensoría del Pueblo, Ecopetrol, autoridades regionales y otras.

Es importante mencionar que el lugar donde ocurrió el atentado está por fuera del resguardo unido u´wa, definido y ampliado a finales de la década de los noventa. Además, Ecopetrol-Cenit cuentan con la respectiva “servidumbre” que otorga el derecho a ingresar a un predio para hacer reparaciones, igual que sucede con las carreteras y las torres de energía. Los dos hechos anteriores permitirían que los técnicos ingresaran al predio sin que medie autorización o consentimiento alguno; sin embargo, un grupo de 60 a 80 personas, miembros de la comunidad indígena, impiden el ingreso a dicho predio.

A la fecha el Gobierno Nacional ha realizado la “debida diligencia” para buscar un acuerdo con la comunidad u´wa que permita la reparación por la vía del diálogo. Durante este mes se han adelantado nueve reuniones con representantes de la comunidad indígena con la participación de representantes de Ecopetrol, Ministerios del Interior y de Minas y Energía, Procuraduría, Defensoría del Pueblo, Contraloría, ANLA, gobernador de Norte de Santander, Alcalde de Toledo, representantes de las Fuerzas Militares y de Policía y de la Fiscalía.

Además, se han enviado cuatro comunicaciones oficiales a los representantes de la comunidad indígena buscando los espacios de diálogo que permitan adelantar las reparaciones al sistema de transporte y de esa forma mitigar los riesgos y retornar a la normalidad.

Hay que recordad que existe un riesgo alto para las personas y el medio ambiente de la región, pues tener un oleoducto roto, sostenido por una estructura débil a raíz del atentado, podría causar un daño mayor. Ecopetrol informó en la región sobre estos riesgos, incluidos el peligro de que se produzca una explosión por tener una mezcla de gases y puntos calientes generados por las fogatas que se han prendido cerca del lugar para cocinar.

El Estado colombiano ha dejado de percibir 136 millones de dólares por concepto de regalías, impuestos y dividendos que le transfiere Ecopetrol. La parálisis del campo Caño Limón en Arauca obligó a decretar la fuerza mayor el 4 de abril, lo que afectó 25 contratos, 23 órdenes de servicio. Esto implicó la suspensión de los contratos de trabajo de 590 trabajadores de contratistas.

Cada día que pasa implican 72 mil barriles menos de producción y 8 millones de dólares en pérdidas para el país. También se dejan de transportar 190 mil barriles por día, lo que a su vez incrementa el costo del trasporte de petróleo (el transporte de un barril de crudo por oleoducto cuesta cerca de 3-4 dólares, mientras que por carrotanque es de 18 dólares entre los Llanos y la Costa). 70 mil barriles es el 7% de la producción nacional que bordea el millón de barriles diarios.
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