| 8/22/2016 10:50:00 AM

La ‘invisible’ marcha de los indígenas Wayúu por la crisis en La Guajira

Cientos de indígenas de la comunidad Wayúu se han desplazado desde sus rancherías en medio del desierto para concentrarse y protestar en contra de la “indiferencia” del Gobierno ante la crisis económica y social del departamento de La Guajira.

Alentados por las dificultades económicas, que se manifiestan con la muerte de niños, la escasez de agua y la falta de alimentos, los indígenas han decidido poner en marcha una histórica movilización en las afueras del municipio de Maicao.

Y es que hasta el momento los Wayúu, según lo explicaron distintos líderes de esa comunidad a este medio, le habían dado prioridad a la palabra por encima de las acciones de hecho.

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Sin embargo, la “indiferencia” del Gobierno colombiano frente a las problemáticas de ese departamento, motivó a los representantes de esa comunidad a emprender una marcha pacífica que se desarrolla desde el pasado jueves 18 de agosto.

En el marco de la movilización social, que convocó a unas 1.000 personas de esa comunidad, los indígenas arribaron hasta las líneas férreas del yacimiento geológico El Cerrejón, situado en el suroeste de ese departamento.

Allí bloquearon la vía y exigieron comunicarse directamente con los encargados de las instituciones públicas del orden nacional, ya que hasta el momento, según denuncian, “solo ha hecho presencia la Policía”.

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El vocero y líder social de la llamada Gran Nación Wayúu,  Germán Aguilar, manifestó en una entrevista concedida a Dinero que el Gobierno colombiano tiene una gran deuda histórica con su comunidad.

Aguilar explicó que esta marcha responde al “cansancio” y la “desprotección” que siente la población, que según él ha encontrado más apoyo a nivel internacional que en su mismo territorio.

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El gran propósito, de acuerdo al palabrero indígena (administrador de justicia en dichas comunidades), es que el pueblo Wayúu pueda reunirse con el Estado colombiano para lograr un verdadero “consenso” frente a los principales desafíos económicos de esa comunidad.

Y es que de cara a un eventual escenario de posconflicto, los indígenas reclaman ser escuchados y sobre todo que se respete su organización ancestral, pues no tolerarán “más imposiciones” que pongan en riesgo su herencia cultural, detalló Aguilar.

Es importante señalar que el departamento de La Guajira es hoy uno de los más empobrecidos y rezagados del país, de hecho en el más reciente informe de competitividad departamental (2015) ocupa la casilla número 23 con una deplorable calificación general de 2,97 sobre 10.

La Guajira bordea el fondo de la tabla junto con los departamentos de Putumayo (2,98) y el Chocó (2,36), dos regiones que también se debaten en medio de la falta de oportunidades, la desnutrición y la violencia.

Al analizar los distintos pilares económicos de La Guajira se evidencia un atraso generalizado. Por ejemplo, en lo que respecta a infraestructura obtuvo una de las peores calificaciones del país: 2,03.

Aunque su peor nota la obtiene en educación básica y media, pues obtuvo la penosa última casilla con 1,18 sobre 10, frente al 4,17 obtenido por el departamento del Chocó.

Pero la grave situación sobrepasa límites ya que en salud, aunque la calificación no estuvo tan baja, volvió a quedar en el abismo de la clasificación departamental con solo 2,79 puntos.

Frente a estos dramáticos indicadores, cientos de indígenas e instituciones Wayúu que velan por el desarrollo de sus comunidades se preguntan en este momento desde Maicao: ¿Qué deparará el futuro de La Guajira en los próximos años?

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