| 8/17/2011 6:00:00 PM

México no te rajes

Una nueva recesión en los Estados Unidos podría golpear fuertemente la economía mexicana, la segunda más grande de América Latina. El gobierno azteca está tomando medidas para evitar que la crisis los arrastre.

A pesar del buen crecimiento de su economía y de su baja inflación, México está llamado a ser el país latinoamericano que más sufriría los coletazos de una nueva recesión en los Estados Unidos. Según el Fondo Monetario Internacional, la economía azteca estará en aprietos una vez sus exportaciones hacia el país del Tío Sam comiencen a pasar trabajos.

En la actualidad, cerca de 80% de las exportaciones que realiza México tienen como destino a Estados Unidos. Estas incluyen una amplia variedad de productos que van desde automóviles, artículos domésticos, ropa y refrigeradores, hasta aparatos electrónicos y alimentos. Al caer la demanda por estos productos, las empresas mexicanas se verán obligadas a reducir su producción y, por esa vía, la mano de obra que necesitan.

Por lo pronto, el gobierno mexicano no se ha quedado quieto. Ha tomado medidas para afrontar la crisis que ya asoma en el horizonte. Para empezar, está fortaleciendo su estrategia de recaudo tributario, gracias a lo cual espera alcanzar los mayores ingresos por este concepto en su historia (10,4% del PIB). También está organizando sus obligaciones externas y ya prefinanció todos los vencimientos de su deuda para 2011 y 2012.

A esto se suma un buen manejo del sistema financiero mexicano. Hoy, la relación de capital a activos en la banca mexicana es de 15,6%, casi el doble del mínimo estándar regulatorio internacional. “México fue uno de los primeros países en crear un Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero que, en su primer informe, concluyó que el sistema bancario mexicano no tendría problemas, aún en caso de que se repitiera un escenario tan malo como la crisis de 2008 y 2009”, dice el secretario de Hacienda y Crédito Público de México, Ernesto Cordero Arroyo.

Este prudente manejo brinda un parte de tranquilidad para la economía mexicana, cuya inflación acumulada en lo corrido del año llega apenas a 0,78%. Los pronósticos de crecimiento hablan todavía de un 4%, impulsado principalmente por los buenos precios del petróleo. No obstante, si el precio del crudo se viene abajo a raíz de una nueva recesión en Estados Unidos y Europa, el impacto para las finanzas mexicanas sería devastador: 38% de los ingresos presupuestales del gobierno mexicano son de origen petrolero.

Mientras tanto, el gobierno de Calderón sigue buscando alternativas para evitar la pérdida de empleos, en caso de que Estados Unidos caiga en una double dip recession o recesión de doble caída. Así, por ejemplo, está aumentando y estimulando el crédito hacia las Pymes, construcción de vivienda y consumo. “Contamos con más de US$200.000 millones para garantizar que el ajuste ante cualquier choque externo ocurra de manera ordenada”, comenta Cordero en su blog.

Para completar, el gobierno dice que mantendrá sus inversiones en desarrollo social y creación de infraestructura. “Para los empresarios encargados de generar empleos y condiciones de prosperidad en nuestra economía, es el momento de continuar invirtiendo y generando empleos”, argumenta.

Lo cierto es que, ante una recesión mundial, ninguna economía estará suficientemente preparada. Así México esté empeñado en demostrar lo contrario.

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