| 8/23/2016 2:01:00 AM

Este es el metro elevado con el que sueña el alcalde Enrique Peñalosa

Tras el encuentro entre el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas y el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, se revive el debate en torno a la viabilidad de construir un metro elevado en lugar de uno subterráneo como se había previsto.

El actual alcalde defiende la hipótesis de construir el sistema metro de manera elevada, ya que afirma que si se realizará subterráneo la obra tardaría hasta tres veces más y  los riesgos serían innumerables.

Desde el Palacio de Liévano sostienen que dichos peligros serían inminentes y difíciles de controlar, en la medida en que “Bogotá no cuenta con mapas subterráneos de fibra óptica, gas, acueducto, entre otros”.

Precisamente uno de los principales argumentos de la administración a la hora de cambiar los planes es el suelo de la capital, ya que explica que es “de baja compacidad y consistencia por el alto nivel de agua que existe en el subsuelo”.

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“Al hacer excavaciones profundas se generaría un permanente riesgo de colapso de las obras debido a la variedad de los suelos y a la inestabilidad que pueden presentar por el agua subterránea”, explicó la Alcaldía en un comunicado de prensa.

Y agrega que en la construcción de un sistema elevado el uso del suelo es mínimo, “a diferencia de uno subterráneo en el que se requieren túneles, excavaciones y remoción de grandes volúmenes de material”.

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Enrique Peñalosa sueña con un metro elevado al mejor estilo de París (Francia) o  Vancouver (Canadá), en el que se pueda “apreciar la ciudad a través de una ventana y no en medio de toneladas de concreto”, según lo precisa el documento.

Pero… ¿Será viable? Bogotá sería una de las excepciones a nivel mundial pues es una realidad que en la mayoría de ciudades del mundo se ha optado por el diseño de metros subterráneos (o combinado con algunas líneas elevadas).

Frente a esta discusión la Alcaldía de Peñalosa argumenta que la obra de un metro elevado tarda entre cinco y seis años, mientras que uno bajo tierra se demoraría 10 años o más

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“Esto sin contar el tiempo de más que se llevaría la construcción por cuenta de imprevistos que se puedan presentar en la marcha por redes de servicios públicos y demandas que se enfrentarían por daños colaterales”, agrega.

Y en cuanto a costos argumenta que resultaría más barata la opción elevada, al exponer el caso de una línea del metro subterráneo en Río de Janeiro (Brasil) cuyo costo, según ellos, estuvo 21 veces por encima de lo previsto.  

Si en Bogotá se tomara la decisión de hacer un metro bajo tierra, según la Alcaldía, “la obra proyectada en $15 billones, terminaría costando $315 billones si se presentara un sobrecosto como sucedió en Brasil”.

Finalmente, expone que el metro elevado “sería de gran aporte para la renovación urbana”, pues modernizaría corredores viales como la avenida Las Américas o la Caracas.

Adicionalmente, en materia ambiental tendría “ventajas” pues podría adoptar tecnologías solares con paneles recolectores y transformadores de esta energía renovable, y además “se respetarían los acuíferos y las aguas subterráneas”.

¿Y del dinero qué?

Luego de la reunión entre Cárdenas y Peñalosa se ratificó el compromiso del Gobierno en la financiación de la primera línea del metro con un aporte de $9,65 billones. Mientras que de parte de la Alcaldía se explicó que los $4,1 billones que aportará la ciudad “se encuentran listos gracias al apoyo del Concejo de Bogotá”.

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