| 6/8/2007 12:00:00 AM

A mejorar la competitividad

La revaluación abre oportunidades de inversión en tecnología para la pyme. Si la aprovechan, les ayudaría a asegurar la supervivencia y competitividad de este sector. Sin embargo, las empresas tienen problemas de planeación que pueden hacerles perder esta coyuntura.

Uno de los retos más importantes que afronta la pyme colombiana es el de mantenerse competitiva tanto en el mercado nacional como en el internacional y uno de los factores que más influyen para la consecución de este objetivo es la tecnología, que permite mejorar los procesos productivos, tener más y mejor información sobre lo que está pasando y al final de cuentas, agilizar todos los procesos permitiendo una respuesta más ágil por parte de la empresa frente a un entorno que cada día exige más esa rapidez.

Gracias a la revaluación del peso uno podría pensar que este es el momento clave para que la pyme empiece a importar tecnología y, con eso, mejorar sus procesos productivos y volverse más competitiva, entrando así en un círculo virtuoso del cual el resultado esperado es el crecimiento y la prosperidad.
 
Sin embargo, las decisiones se están viendo frenadas ya que "día a día el dólar viene bajando de precio frente al peso, en estos momentos hay como un letargo. La pyme espera a ver hasta dónde toca fondo la revaluación para así obtener un mayor beneficio económico", comenta Diego Gómez, Gerente General de Pulxar.

Aunque la idea suena muy atractiva, al profundizar en el tema salen a flote algunos problemas latentes dentro de la pyme colombiana y, que de no ser visualizados y enfrentados a tiempo, le restarán una importante competencia a este sector empresarial.
Por un lado, la pyme vive el día a día, y carece de una visión tanto de mediano como de largo plazo, que le permita proyectar su cambio tecnológico y adelantarse a los problemas de competitividad que son cada vez más complejos debido a la globalización y, en la coyuntura actual, a la competencia de productos importados que se ven favorecidos con la revaluación.
 
"Es lógico que es más barato adquirir Tecnologías de Información (TI) que antes. Sin embargo, para que la inversión en TI cambie en las Pymes, no es necesaria solo la revaluación sino el cambio de la visión gerencial de la Pyme hacia TI y eso es un cambio que se demorará más tiempo", comenta Nicolás Dueñas, consultor senior de Azurian.

Inclusive, hay empresas que tienen conciencia sobre el asunto y no toman las medidas necesarias hasta que se ven forzadas a hacerlo, lo cual hace que el proceso de transformación tecnológica (ya sea en metodologías o en maquinaria) sea mas traumático y se pierda competencia en el mediano plazo, debido a que les toca apresurar las cosas para quedar "a la par" con la competencia y a la vez poder satisfacer las necesidades de los clientes actuales.
 
Como afirma Ricardo Lozano, director del programa Mipyme, "cuando llegan a Colombia las nuevas tendencias tecnológicas, por lo general los empresarios son sorprendidos con tecnología muy vieja y el proceso de reconversión se vuelve muy costoso. La falta de previsión dificulta apalancar estas tecnologías".

Los cambios tecnológicos no solo implican el cambio de maquinarias o reacomodación de la infraestructura física. Existe también un gran proceso de transformación de cultura empresarial que a veces es más difícil de asimilar que las mismas implicaciones físicas. Es por eso que para que un proceso de este tipo sea efectivo, es necesario crear los espacios que ayuden al cambio de procedimientos y mentalicen a los respectivos equipos de trabajo.
 
Para Rafael Chávez, Director del Grupo de Sistemas Avanzados Dell Latinoamérica, la pyme "es un sector en donde los retornos de inversión al invertir en tecnología pueden darse más rápidamente, ya que no tienen grandes costos asociados a infraestructura muy grande o con muchos años de operación."

En cuanto a necesidades, se puede apreciar que la pyme debe consolidar las tecnologías en sistemas de información que fortalezcan sus ventajas competitivas. Esto se podría hacer a través de soluciones en telecomunicaciones e internet, sistemas de información sólidos y seguros, aplicaciones que mejoren los procesos productivos, sistemas de monitoreo de las operaciones, etc.
 
Vale la pena resaltar que actualmente la pyme adquiere tecnología "mediante reconversiones a menor escala y que generalmente no representan tecnología de punta", comenta Rubén Darío Salazar, Gerente General de Fundes. Además, "Los proveedores tecnológicos para pymes son también poco enfocados al negocio", afirma Dueñas, de Azurian, lo que saca a flote un problema de planeación.

El gobierno y las empresas privadas han diseñado diferentes soluciones que pretenden disminuir la brecha tecnológica de la pyme frente al resto del mundo. Por su lado, el gobierno cuenta con programas que ayudan con subsidios y créditos en los procesos de modernización. Mipyme, por ejemplo, utiliza un modelo de subsidios traído de Europa y Estados Unidos.
 
Colciencias y el Sena, por su parte, impulsan actividades de desarrollo empresarial como financiamiento de tecnologías limpias, transferencias tecnológicas, capacitaciones, etc. El problema de este tipo de programas es la falta de difusión y por ende, el desconocimiento por parte de los empresarios. Adicionalmente, "los programas son fraccionados, lo cual hace que el empresario se "pierda" al momento de saber a quién acudir",comenta Salazar, de Fundes.

Desde el punto de vista financiero está Bancoldex, que cuenta con líneas de crédito especializadas para la pyme de tal forma que, en la medida que las empresas presenten indicadores de mejora de competitividad, reducen la tasa de interés sobre los mismos.

Finalmente, como conclusión, se puede observar que el reto real de la pyme consiste en buscar más competitividad a través de la generación de valor agregado, utilizando como respaldo la calidad de los productos, en vez de basarse en fenómenos puntuales.
 
Se debe mejorar la productividad de la pyme con tecnologías que generen ventajas competitivas para cualquier circunstancia de los ciclos de la economía, y esto se logra a través de la planeación, que incluya la elaboración de estudios de mercado de la competencia, las tendencias de los mercados actuales, y otros instrumentos estudiados e implementados, en el mediano y largo plazo por parte de dicho sector.

Es fundamental la toma de conciencia sobre la importancia en estos momentos de llegar a competir no por precio sino por valor agregado y productividad, a través de opciones como la innovación en empaques, tiempos de entrega, producción y mercadeo de los productos; aspectos, todos ellos, que le podrían dar oxigeno a las empresas. ¿Será que para este caso la unión hace la fuerza?

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