| 8/1/2008 12:00:00 AM

Los vaivenes del precio del petróleo

El precio del petróleo cayó cerca de US$10 en una sola semana. Las leyes de oferta y demanda son determinantes para explicar este fenómeno, pero hay otros factores detrás del mismo.

Durante la primera semana de 2004, el precio del petróleo cerró en US$28 por barril, para marzo de 2008 ya se había superado la barrera de los US$100, cuatro meses después se rompió el techo de los US$145 y tres semanas después, el precio del crudo ha descendido 15%, ubicándose en US$123 por barril. Las razones del vertiginoso aumento que ha sufrido el precio del crudo en los últimos cinco años, con una apreciación anual promedio de 42% y una dramática aceleración durante los últimos 18 meses, así como la alta volatilidad que lo caracteriza actualmente, obedecen, entre otras razones, al acelerado crecimiento de las economías de China e India y a la difundida inestabilidad de las regiones productoras de petróleo como Irak, Nigeria y Venezuela.

Los precios de tres dígitos del petróleo han afectado el mapa económico y político del mundo, redefiniendo incluso antiguas nociones de poder e impactando en economías tan grandes como la norteamericana. Las naciones productoras, y en esto Colombia no es la excepción, han disfrutado de ganancias históricas y nuevas oportunidades, mientras los grandes importadores de crudo, entre los que se encuentran China e India, que cuentan con una tercera parte de la población mundial, están afrontando crecientes costos económicos y sociales.

Manejar este nuevo orden se ha convertido en un problema central de la política global. Los países importadores se están arrebatando unos a otros la escasa oferta y están dispuestos a negociar con cualquier gobierno, independientemente de su afinidad política.

¿Es posible explicar este extraordinario ascenso por las diferencias en leyes de oferta y demanda del mercado, como muchos en la industria del petróleo han tratado de argumentar? O ¿será algo más siniestro como la especulación? O, como han denunciado algunos, ¿responde este comportamiento a manipulaciones de los productores? Los fundamentales del mercado (oferta y demanda) tienen mucho que ver en la explicación; sin embargo, estas fuerzas del mercado por sí solas no explican el aumento excesivo de los precios que han tenido lugar este año y presentan mayores dificultades aun a la hora de explicar la pronunciada caída del precio evidenciada en los últimos días.

En 1997, la producción mundial de crudo era de 74,2 millones de barriles por día (mbd) y el consumo total era de 73,3 mbd, lo que representaba un exceso de 0,8 mbd. Diez años más tarde, la producción ascendía a 85,6 mbd, mientras el consumo era de 85,8 mbd: había un déficit de 0,2 mbd. Durante los últimos diez años, la demanda por petróleo superó la oferta casi permanentemente y los mayores déficits se presentaron en 1999, 2002 y 2007. Esto forzó a muchas economías a hacer uso de sus reservas de crudo, lo que sin lugar a dudas propendió a un aumento del precio del petróleo; incierto es es si la magnitud del aumento en precios responde directamente a estas fuerzas del mercado.

Otra explicación puede encontrarse en la especulación de los mercados financieros. La búsqueda generalizada de una salida a la actual crisis del mercado crediticio llevó a que un inusual número de agentes financieros hiciera sus apuestas en los mercados de commodities, lo cual se tradujo en una presión extra sobre los precios del petróleo.

Adicionalmente, la reciente debilidad del dólar -la moneda por excelencia para las transacciones de crudo- podría estar explicando otra parte importante del aumento de precios, ya que los productores se han visto forzados a incrementar sus precios para compensar las pérdidas de su poder adquisitivo: al estar Rusia y los países del Medio Oriente vendiendo el petróleo en dólares y adquiriendo sus bienes de consumo en euros, están forzados a aumentar el precio del crudo para combatir la revaluación.

Durante la semana del 21 al 25 de julio, el precio del petróleo se redujo cerca de US$10, lo que representa una caída del 6,6%. ¿Puede cambiar la presión de la demanda y la oferta de forma tan acelerada cuando estas se relacionan directamente con la producción y el consumo de crudo? Más aún, ¿es posible un desbalance a favor de la oferta en época de verano en el hemisferio norte, al tiempo que comienzan las amenazas de huracanes a desestabilizar los mercados? O, ¿responderá más bien la caída en el precio del petróleo a la desaceleración de la economía mundial y a la reciente estabilidad mostrada por el precio del dólar? Los fundamentales de la economía no logran explicar por completo los mercados cuando la especulación se apodera de ellos. Tal parece que la actual participación de los commodities en el portafolio de los agentes financieros está cambiando las reglas del juego.

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