| 9/24/2010 6:00:00 AM

Lo que sabía inteligencia militar sobre la vida de Jojoy

El país conoció a un guerrillero tosco e intransigente. Pero los militares sabían pormenores de su vida privada, como de las múltiples enfermedades que padecía. Sufría de impotencia sexual, no podía comer carne, ni tomar alcohol, no usaba botas de caucho. Tenía tres hijos. Un documento inédito y exclusivo de Dinero.com

Los documentos de la Dirección de Inteligencia Militar del Ejército Nacional, conocidos por Dinero.com, que hasta la fecha estaba estaban clasificados como “reservados”, dan cuenta del nivel de seguimiento que por décadas le hicieron al cabecilla de las Farc y del conocimiento que tenían de su vida privada.

Por ejemplo, se pudo precisar que Julio Suárez Rojas de 59 años de edad, tenía tres documentos de identificación, nació en Cabrera, Cundinamarca. Tenía nueve hermanos. Su estatura era de 1,79 centímetros. Fue un campesino raso, al nivel que cuando llegó a integrar las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc era analfabeta. Alias Pablo Catatumbo, comandante guerrillero, fue quien le enseñó matemáticas básicas, así como a leer y escribir, esta es una de las razones por las cuales entre los dos había un gran aprecio.

A pesar de tener fama de mujeriego su estado actual era soltero. El Ejército también identificó a seis mujeres con las que había sostenido algún tipo de relación sentimental, casi todas integrantes de la guerrilla.

Precisamente esta era una de sus debilidades. Se sabe que generó antipatías con otros miembros de la guerrilla, pues de acuerdo con los testimonios de algunos de los desmovilizados, cuando a Jojoy le atraía una de sus compañeras, literalmente las acosaba, hasta conseguir que estuvieran con él, sin importar que tuvieran otro compromiso. Esta fue una de las razones por la cuales recibía permanentemente llamados de atención por parte del Secretariado.

Tenía tres hijos con distintas mujeres. El primero José Luis Roncancio González, de él no se conocen mayores datos, al aparecer lleva una vida normal ajena al conflicto. El segundo es alías Chepe, un joven de 29 años de edad, quien cambió la posibilidad de radicarse en Europa por entrar a la guerrilla, donde hacía parte del grupo de seguridad (se desconoce si falleció en la operación). El Mono Jojoy demostraba constantemente el afecto por su hijo.

En las fotos del expediente de las Fuerzas Militares también está la de una niña, Dana Isabel de una edad aproximada de 10 años, ella es la tercera hija del abatido jefe guerrillero.

Las autoridades sabían tanto de su vida diaria que identificaron que conducía personalmente sus vehículos.

Un hombre enfermo
Los años y la vida en el monte le estaban pasando la cuenta de cobro a su salud, por lo cual permanentemente estaba acompañado por un médico y una enfermera.

Debido a la diabetes que padecía hacía varios años, sus heridas no sanaban con facilidad. No podía consumir licor, al parecer por esa misma razón. Estaba sufriendo de impotencia sexual, lo cual hizo que estuviera decaído y deprimido.

Sufría de otitis en su oído izquierdo, el cual le imposibilita dormir. Padecía también de hipertensión. Con estas complicaciones, sus últimos años en la selva no fueron fáciles. Por la dieta estricta que tenía que seguir no podía consumir alcohol, harinas, carne, sal ni azúcar. Tenía un nivel de colesterol alto, por lo que subía muy fácil de peso, esta era una de las razones por las cuales seguía una rutina diaria de ejercicios.

A pesar de llevar 42 años en la guerrilla de las Farc las largas caminatas por las espesas zonas de la selva, no eran uno de sus fuertes. Se sabía que cuando lo hacía por largas horas y días se le inflaman los pies, esta era una de las razones por las cuales no usaba botas de caucho, solamente podría usar botas militares y prefería los zapatos destapados.

Cuando recuperaron su libertad los políticos y militares exsecuestrados manifestaron que una de las cosas más duras en la selva fue soportar las enfermedades que dan por las condiciones de humedad como la leshmaniasis. Sin embargo, en todos los años en el grupo armado, el Mono Jojoy jamás la padeció.

En la operación “sodoma” los integrantes del Ejército y la Policía encontraron túneles construidos en cemento y una estructura especial con cuatro toneladas de alimentos y 13 campamentos en los alrededores, la razón era sólo una: al jefe guerrillero lo afectaba el frío y la humedad, por lo cual siempre construían su caleta y oficina en superficies altas del campamento.

Personalidad
Tenía un temperamento variable, en pocas ocasiones se caracterizaba por ser una persona cordial y jovial con la gente que lo rodea, pero siempre presentaba comportamientos bruscos. Era estricto, directo y drástico. Sus órdenes eran inflexibles.

Durante las operaciones militares era eufórico y ansioso. Gritaba mucho, caminaba constantemente, era rígido con el orden y la disciplina de las personas que lo acompañaban, no tomaba tinto, ni ninguna otra sustancia. No permanecía en los sitios donde había llamado por radio y no se involucraba directamente en los combates. Cuando realizaban actos contra las Fuerzas Militares celebraba con una fiesta, con mucho baile, pero poco trago.

Su nivel de crueldad no tenía límite. Sembró resentimiento entre los miembros de las Farc por la frialdad con la que daba órdenes de fusilar a quienes no cumplían sus indicaciones o a quienes cometían errores en los combates.

La información de inteligencia es tan precisa que evidencia que no poseía capacidad de manejo en asuntos políticos.

Después del alias Jorge Briceño o Mono Jojoy le sigue en importancia alias, Alfonso Cano. Sin embargo por ser un hombre de ciudad y con algunos niveles de estudio, los guerrilleros razos no se sienten tan identificados, situación que si sucedía con el máximo jefe de las Farc, que con su muerte cierra el capítulo más cruel de la historia del país.

 
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