| 8/5/2010 2:45:00 PM

Larga lista de tareas le espera al presidente Santos

La hoja de tareas que espera en su nuevo despacho de la casa de gobierno al presidente electo Juan Manuel Santos es enorme. Al parecer, ninguna de ellas parece nada fácil.

Santos, un economista de 58 años, deberá, a partir del 7 de agosto cuando asuma el cargo, enfrentar desafíos que van desde crear empleo, hasta rehacer la relación con Venezuela, rota hace dos semanas.

Al mismo tiempo deberá tratar de superar el sinfín de denuncias de activistas por supuestos abusos de derechos humanos por militares y grupos armados ilegales, evitando retrocesos en la seguridad pública, la gran carta de presentación que lo llevó al palacio presidencial, según analistas consultados por la AP.

Santos fue ministro de defensa del presidente saliente Alvaro Uribe entre 2006 y 2009.

Como la mayoría de los presidentes, Santos, quien fue también ministro de Hacienda por dos años a partir del 2000, tendrá una "luna de miel" en el inicio de su gobierno, al que según un sondeo de la firma encuestadora Invamer Gallup llega con 76% de aprobación, un punto más que Uribe.

Santos "tiene que responder a la promesa de empleo que hizo durante la campaña...porque (la desocupación) es uno de los grandes problemas del país, tal vez el mayor", dijo el ex canciller Rodrigo Pardo.

Con un desempleo oficial de 12%, pero que analistas independientes ubican en más de 14%, Santos se comprometió a crear 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo en su cuatrienio de mandato hasta 2014.

Una de las formas que podrían reactivar el empleo es normalizar las relaciones con Venezuela: desde que el presidente Hugo Chávez declaró "congelados" los lazos económicos y políticos con Bogotá en julio del 2009, para finalmente romperlos el 22 de julio último, las autoridades económicas colombianas calculan que de este lado de la frontera se han perdido entre 250.000 y 300.000 empleos en pequeñas y medidas industrias que vendían sus productos al vecino país.

Tras alcanzar un punto máximo de US$6.000 millones en ventas a Venezuela en 2008, las exportaciones colombianas a ese país bajaron a unos US$4.000 millones el año pasado y cerrarían este año en unos US$1.500, según la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana.

Uribe dejó a Santos "una cierta obligación de exigir un trato más drástico a la guerrilla al otro lado de la frontera antes de normalizar las relaciones con Chávez", dijo el columnista Andrés Hoyos, director de la revista El Malpensate. Pero, agregó Hoyos, "no sé si Chávez acepte algo al respecto".

Bogotá asegura que jefes de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN) se encuentran en Venezuela con anuencia de Caracas, que lo niega.

Las autoridades aseguran que esos jefes rebeldes ordenan ataques, que se realizan en Colombia, y los insurgentes luego se refugian en Venezuela, evitando la persecución de militares colombianos.

Por ello, si Santos desea no sólo recomponer las relaciones con Caracas, sino evitar retrocesos en el área de seguridad, tendrá que jugar a dos bandas, para, al mismo tiempo recuperar los US$6.000 millones en exportaciones y evitar incidentes con las guerrillas desde el exterior.

Santos tendrá que "consolidar los avances en materia de seguridad, en términos de que hay que acabar de derrotar el terrorismo, hay que recuperarle a Colombia, a todo el territorio colombiano, la tranquilidad y la paz que en las últimas décadas no hemos podido tener", dijo la senadora del Partido Verde, Gilma Jiménez.

Hay otros retos: recomponer relaciones con el Poder Judicial, definir la suerte de retenidos en manos de las FARC y decidir si abrir diálogo de paz con ese grupo insurgente.

El ex canciller Pardo advirtió, sin embargo, que cuando un gobierno empieza debe tomar en cuenta que lo que no hace en los 100 primeros días, "después se le puede dificultar".

 

 

AP

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