| 7/29/2014 7:20:00 AM

Deforestación y mal uso del suelo pasan cuenta de cobro

Según Francisco Ocampo, consultor forestal de Ecologic SAS, la sequía que actualmente vive el país se debe a la deforestación histórica de los bosques naturales. No estar preparados es el resultado de un mal manejo de cuencas y un mal el ordenamiento territorial.

La deforestación y el mal manejo del suelo son las dos causas principales de la sequía que el país está enfrentando, así lo manifestó Francisco Ocampo, consultor forestal de Ecologic SAS, quien además señaló que no contamos con respuestas reales para afrontar una sequía en el país.

“La deforestación que viene haciéndose en el país desde hace tanto tiempo atrás, origina la pérdida de bosque, procesos de degradación de suelos y afecta la regulación hídrica; con todo lo anterior se producen sequías en las épocas de verano e inundaciones y avalanchas en invierno”. Ocampo señaló que “en el manejo de las cuencas está la respuesta para el largo plazo” refiriéndose a los análisis y metodologías que implica.

El manejo de las cuencas inicia con un ordenamiento del territorio que contiene un delineamiento adecuado del uso de suelos, por lo que se necesitaría de una inversión considerable ya que debe considerar la recuperación y restauración de ecosistemas que han sido deteriorados. “En la medida en la que esas inversiones se demoren más en empezar y retomarse, serán cada vez más costosas. Este ordenamiento nos ayudará a identificar el tipo de inversiones que hay por hacer”, señaló Ocampo.

Explicó además que el ordenamiento territorial involucra una prevención de riesgos, detener las deforestaciones y recuperar las zonas forestales que están siendo utilizadas con fines agrícolas o pecuarios.

“No hay una política de forestación permanente que atienda el problema de la protección, conservación y mejora del bosque. Tampoco existe una política que atienda a las necesidades de uso de la gente”, dijo Ocampo.

Con respecto a las medidas que está adoptando el país como la creación de pozos profundos, señaló que sólo aliviarán temporalmente la necesidad de agua en las zonas más afectadas porque “dependerán a largo plazo de las condiciones naturales que permita a la tierra asimilar el agua. Encontraremos agua en los pozos pero no será de forma permanente. El agua está reduciéndose cada vez más y la reducción de los cauces hídricos (que no se detiene) tiene origen en las irresponsables actividades del hombre”, aseguró.

“Porque si no lo pensamos así, a largo plazo, seguirá siendo una constante como siempre lo hemos vivido, con la diferencia de que cada día nos damos cuenta de que el tema en realidad es preocupante. Es un asunto que viene acumulándose históricamente”, subrayó.

Aunque la relación entre árboles y agua no es del todo clara para muchos, Ocampo explicó que los bosques son los encargados de regular el ciclo del agua, nutrir el suelo y mitigar las afectaciones de sequía en temporadas de poca lluvia.
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