| 3/23/2007 12:00:00 AM

La planeación individual en un negocio de familia

En colaboración especial para Dinero.com, Family Council Consulting explica cómo cada miembro de la empresa familiar debe diseñar su plan de carrera de manera individual y definir qué y cómo lo quiere lograr.

Una de las fortalezas más representativas de las empresas familiares (EF) es el compromiso de la familia para que la compañía pase a otras generaciones. Lo importante es que los empresarios familiares no deben enfocarse en mantener el compromiso de los miembros de la familia únicamente, sino en todos aquellos que ejercen una influencia directa en la organización, como los trabajadores y los accionistas.

Luchar por el sostenimiento o el incremento del compromiso de las personas con el futuro de la organización, solo es posible identificando sus intereses individuales en cada uno de los ámbitos de la EF, los cuales son explicados en el modelo de tres esferas de Davies y Tagiuri donde se ven claramente los componentes principales de las compañías de carácter familiar.


La esfera de la empresa se refiere a la organización u organizaciones que poseen una actividad económica o filantrópica, en la cual uno o más miembros de la familia pueden ejercer facultades directivas o laborales. Cada una de las personas vinculadas a la empresa debe diseñar y llevar a cabo su plan de carrera, el cual debe abordar temas como el de si se desea llegar a la dirección de la empresa, la formación de nuevas empresas, el plan de jubilación, la sucesión de la dirección de la EF, entre otros que sean considerados de interés por el individuo.

La familia considerada como el núcleo social es la encargada de transmitir una cultura, principios, valores y comportamientos a familiares, socios y trabajadores. En ella el individuo, sea el fundador, conyuge, hijos, familia política o cualquier otro considerado miembro de la familia, debe diseñar un plan de vida en lo relacionado con la familia actual (padres y hermanos) o la propia familia que se tendrá a futuro (cónyuge e hijos), teniendo en cuenta temas como la formación y desarrollo de talento, como formar a los hijos, pasatiempos, y el buen uso del tiempo de ocio destinado a viajes, cultura, deportes, entre otros. Es necesario que la familia respete los deseos e intereses de cada miembro, porque de lo contrario generará frustración e impotencia en aquellas personas a quien se ama.

La propiedad individual o familiar es delimitada en cuatro ámbitos que son: las acciones y todo lo relacionado con la empresa; efectivo, es decir, ingresos e inversiones líquidas diferentes a las de la empresa; finca raíz correspondiente a los bienes inmuebles; y bienes suntuarios que no siempre representan un porcentaje alto de la propiedad, pero deben ser tenidos en cuenta dentro de los activos familiares, entre ellos encontramos los bienes muebles que no son tan líquidos como las obras de arte, yates, joyas, entre otros.

El individuo desarrolla también intereses particulares en este aspecto referente a la esperanza de transferencia de la propiedad a otras generaciones concerniente a la sucesión patrimonial y diferente de la sucesión de la dirección ejecutiva la cual corresponde a la esfera de la empresa. En la que se debe encontrar un equilibrio de las expectativas individuales de los sucesores frente a los diferentes criterios y puntos de vista del fundador y propietario actual de la potencial masa hereditaria, equilibrio que solo se alcanza a través de una franca comunicación que permite sentar las bases en la planeación personal de los miembros de la familia evitando sorpresas y conflictos en el futuro que atenten contra la armonía familiar.

Aunque la sucesión es un tema tabú en nuestra sociedad, debido a que es relacionado con la muerte sin que esta sea una condición para hacerlo, es necesario ponerlo sobre la mesa lo antes posible, por que de el depende la continuidad de la empresa y la unidad familiar.

Lo más importante al trabajar los intereses individuales de los miembros de la familia o los externos a ella que están vinculados con la EF es respetar los deseos, intereses y aspiraciones de cada uno fomentando las características personales como lo son el emprendimiento y liderazgo en el caso del fundador, el gusto por las artes de alguno de los hijos, o cualquier otra que no esté relacionada precisamente con la actividad de la empresa.

El objetivo de tener una empresa familiar no es que todos los miembros de la familia trabajen en ella, sino que sea el medio para que las personas que nos rodean alcancen la felicidad.

 

*Jose Betancourt. Investigador Adjunto de la firma FCCIG. En este artículo estuvo asesorado por: Gonzalo Gómez Ph.D.



 

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