| 5/26/2010 10:35:00 AM

Impulsar el crecimiento, reto del nuevo gobierno

La economía de Colombia, pese al adverso panorama internacional, registró tasas de crecimiento positivo en los últimos años, pero el nuevo Gobierno que asumirá en agosto deberá acelerar ese dinamismo para reducir el desempleo e impulsar reformas para bajar el elevado déficit fiscal.

Los analistas coinciden en que se necesitan urgentes cambios en los sectores de impuestos, laboral y de pensiones para bajar el déficit fiscal y garantizar el futuro económico del país exportador de petróleo, carbón, café y flores.

El presidente Alvaro Uribe dejará sólidas bases para la expansión de la economía, como la reducción de la violencia y una mayor seguridad frente a la guerrilla izquierdista replegada por su ofensiva militar, lo que generó confianza entre los inversionistas y puso al país en el radar de grandes multinacionales.

Pero el deterioro fiscal, con un déficit estimado en más de 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año, requerirá de una reforma que suba las tarifas impositivas y amplíe la base de tributación, así como cambios en la estructura pensional y laboral para hacer más competitivas a las empresas en momentos de globalización.

Los logros de Uribe marcaron una diferencia crucial frente a sus vecinos poco amistosos a la iniciativa privada, Venezuela y Ecuador, lo que permitió al Gobierno de Bogotá recibir flujos de inversión extranjera directa que superaron los US$50.600 millones entre el 2002 y el 2009, de acuerdo con cifras del Banco Central.

"La confianza y la seguridad son el terreno básico y fundamental para que cualquier economía funcione", dijo el investigador Mauricio Reina, miembro del centro privado de análisis económico, Fedesarrollo en Bogotá.

"Pero se debe sacar adelante una reforma tributaria, porque se está acentuando un déficit en las finanzas públicas; y también se debe resolver un problema laboral significativo que se resume en que el país tiene una de las tasas de desempleo más altas de América Latina", explicó.

Colombia, con un PIB valorado en unos US$230.000 millones, creció apenas un 0,4 %en el 2009, un declive desde el 2,5 % del 2008.

Crisis y embargo

Los candidatos más opcionados para ganar las elecciones del próximo domingo, el oficialista Juan Manuel Santos y el líder del Partido Verde Antanas Mockus, reconocen que deberán reformar el caótico régimen impositivo, pero por caminos distintos.

Mientras Mockus propone subir los impuestos a los colombianos más ricos y desmontar los privilegios tributarios a las empresas creados por Uribe, Santos plantea ampliar la base tributaria y seguir motivando la iniciativa industrial mediante deducciones impositivas por la contratación de mano de obra.

No es probable que ninguno de los candidatos obtenga la mayoría absoluta el domingo para ganar la presidencia, por lo que sería necesaria una segunda vuelta, el 20 de junio.

Colombia fue uno de los pocos países que logró superar no sólo la crisis global, sino el duro impacto del considerado por Uribe como "embargo" comercial decretado por Venezuela.

El presidente Hugo Chávez ordenó llevar a "cero" el intercambio de más de US$7.000 millones entre ambas naciones, que fue uno de los más dinámicos del hemisferio, en protesta por un acuerdo militar de Bogotá y Washington, que el mandatario venezolano considera una "amenaza".

Pero el desempleo supera un 12 %, representando más de 2,5 millones de personas de los alrededor de 44 millones de habitantes, y la iniquidad social se profundizó, llevando a que apenas un 20 % de la población se quede con un 80 % de la riqueza, según estimaciones extraoficiales.

Al mismo tiempo, el déficit fiscal y el endeudamiento público crecieron como consecuencia de la decisión del Gobierno de acelerar el gasto en obras públicas para contrarrestar el declive económico, mientras que el déficit pensional, únicamente en las regiones, supera los US$40.000 millones, de acuerdo con la Contraloría General.

Expertos también mencionan que no se lograron poner en marcha cruciales tratados de libre comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá, con lo que el país habría entrado a una senda sostenida de apertura comercial.

Las exportaciones de Colombia no superan los US$40.000 millones anuales.

El deterioro fiscal casi iguala al que encontró Uribe cuando asumió la presidencia en el 2002.

Riesgo fiscal

Para el analista Pedro Tuesta, de 4CAST Inc., en Nueva York, el país también necesita retomar un nivel de crecimiento razonable, sin presionar la inflación, actualmente la más baja en más de medio siglo con menos de 2 %.

"El riesgo fiscal es realmente un problema", dijo el experto.

"Mientras no se mejore eso, no va a conseguir que lo regresen al grado de inversión", afirmó al referirse a la calificación que otorgan agencias especializadas, que han tenido por más de 10 años a buena parte de la deuda colombiana en el terreno "chatarra".

Para el economista del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Nacional, Ricardo Bonilla, el país no puede volver a ser una economía dedicada a exportar materias primas y concentrada en el sector minero.

Bonilla sostiene que las autoridades deberían permitir un par de puntos de inflación.

"Hay que volver a desarrollar la industria, hay que fortalecer la agricultura, hay que consolidar la infraestructura y hay que construir un programa importante de vivienda", explicó.

El ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, dijo que el próximo Gobierno deberá enfrentar desafíos como la apreciación del peso, el manejo de la riqueza de las mayores explotaciones de petróleo y minería, recuperar los niveles de productividad y solucionar el problema de la informalidad laboral.

"Un desafío también será la diversificación de los mercados para sus exportaciones (...) el país necesita crecer a un mínimo de 5 % anual para ver mayores avances en su desarrollo", dijo Zuluaga en una conferencia académica.

(Reuters)

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