| 7/3/2008 12:00:00 AM

Grupo Grajales a venta

La Dirección Nacional de Estupefacientes considera seriamente la posibilidad de arrendar o vender el Grupo Grajales, el productor de frutas del norte del Valle.

La Dirección Nacional de Estupefacientes, DNE, está considerando seriamente la posibilidad de arrendar o vender el Grupo Grajales, el productor de frutas y hortalizas del norte del Valle.

Sin mucha prisa estudia alternativas para reanimar esta empresa que tiene la DNE desde hace cerca de cuatro años y que sigue en dificultades financieras por estar en la Lista Clinton, lo que les cierra el acceso al crédito, porque tiene los mercados de exportación cerrados y porque no se ha definido aún su situación frente a la extinción de dominio.

“Hay un 75% probabilidad de que se ofrezca en venta o arriendo este año”, le dijo Carlos Albornoz, director de la DNE a Dinero.com. EN este momento no hay nada definido en esa materia y están considerando varias alternativas.

Cómo está la empresa
Este año las ventas del Grupo Grajales estarán cerca de los $44.000 millones y sus utilidades alrededor de $2.500 millones. Con esto mantendrán posiblemente su lugar dentro de las 5.000 empresas de Dinero, como la mayor del sector agrícola clasificado como ‘varios’, es decir los de actividades distintas a la avicultura, banano, flores, ganadería, palma y pesca.

Las mayores empresas en los demás sectores venden entre $124.000 millones y $400.000 millones al año. Por eso la operación del Grupo Grajales es sustancialmente más pequeña.

El pequeño grupo está conformado por la firma Grajales que vendió $38.300 millones en 2007 y que venderá, según estimaciones de su depositario y administrador actual, Roberto De Valencia, $26.000 millones hasta diciembre y Agronilo que facturó $19.960 millones el año pasado y también rebajará sus ventas a $18.000 millones en 2008.

El problema de estas empresas que producen y comercializan frutas y verduras - Grajales desde hace 20 años y Agronilo desde hace 10 -, es que no tienen capital de trabajo.

Por las demoras en sus pagos que, reconoce Roberto De Valencia, está en más de 120 días, perdieron una buena parte de sus proveedores de insumos y con eso, se cerraron la posibilidad de mantener sus niveles de producción.

Por eso, en una decisión reciente, optaron por vender activos que no son centrales para el negocio. Se trata de dos edificaciones en la Carrera 19 con calle 103 en el norte de Bogotá. Con esa venta piensan capitalizar Agronilo en $10.000 millones, una ayuda necesaria en estos momentos difíciles.

Con la capitalización tratarán de regularizar sus pagos a proveedores a partir de septiembre.

Ahora el énfasis de la estrategia está en regresar a las grandes superficies. Hace tres años el 60% de las ventas iba a grandes superficies. “Por estar en la Lista Clinton y por no tener calidad, ni empaques, esas ventas bajaron al 15%”, dijo el Depositario.

Sus productos son perfectos para ese tipo de distribución: papaya, melón, uva, guanábana, guayaba-pera, manzana y cítricos. “Estos son el 85% del volumen de ventas”, señala De Valencia. Pero quizás los márgenes que se manejan en las grandes superficies y los descuentos y las condiciones de pago, podrían hacer pensar que un esquema de distribución diferente sería más apropiado.

Las exportaciones, que fueron la fortaleza de la empresa cuando estaba en manos de Iván Urdinola, hoy no lo es para el grupo – aunque tampoco son un gran opción para las empresas colombianas en épocas de revaluación -. Hoy Grajales exporta a Canadá y a Ecuador cerca de US$10.000 mensuales.

Por eso tendrían que pensar en formas para aprovechar en el mercado doméstico, algunas de las ventajas que tienen por su integración vertical : el transporte lo hace su filial Transportes Espíritu Santo, y el proceso de la fruta, su filial Frexco.

Si todo marcha bien, el grupo podrá recuperar las pérdidas del año pasado que fueron del $1.160 millones en Grajales y de $4.900 millones en Agronilo. Roberto De Valencia espera utilidades de $500 millones en Grajales y cerca de $2.000 en Agronilo.

Con la nueva estrategia, y una decisión rápida de la Fiscalía sobre el destino final que se le dará al proceso sobre extinción de dominio, se podrían conservar los 4.500 empleos directos y los 8.000 indirectos que genera el grupo, particularmente en cinco municipios del norte del Valle. La otra opción, que está disponible por ley para las empresas incautadas que tuvieran problemas de deterioro, o cuya administración se dificulte o se imposibilite, es la venta.

Lo que sea más adecuado será decisión de las próximas semanas.

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