| 2/12/2015 7:15:00 AM

Alarma en el país por falsificación de medicamentos genéricos

Este fenómeno sumado al contrabando de medicina distribuida en toda Colombia, se convierte en un problema de salud pública y una amenaza al sector droguista del país.

Años atrás el fenómeno relacionado con el contrabando de medicamentos en el país se convirtió en un eje de preocupación tanto para usuarios, como para las autoridades competentes que trataban de identificar el origen de estos focos que ponían en riesgo la salud de los colombianos y la credibilidad de los laboratorios que producían las drogas.

Pese a que la marea bajó, el fenómeno nunca desapareció por completo puesto que los casos de allanamientos a laboratorios clandestinos e incautaciones millonarias de drogas falsificadas, continuaron apareciendo en los registros de las autoridades y los titulares de algunos medios de comunicación.

En diálogo con Dinero la directora de la Asociación Colombiana de Droguistas Detallistas, Asocoldro, Alba Rocío Rueda, señaló que esta situación está tomando fuerza de nuevo en algunas regiones de Colombia tal como ocurrió recientemente en Magangué (Bolivar), en donde las autoridades incautaron 7.500 pastillas adulteradas que eran transportadas en el camión de una reconocida empresa de transporte.

Para la directiva del gremio que asocia a 6.200 droguerías y farmacias que venden medicamentos al detal distribuidas en todo el territorio nacional, esta situación representa un problema de carácter sectorial y económico, puesto que el paciente que utiliza un producto falsificado sin saberlo, tendrá consecuencias perjudiciales en su salud y hablará mal del medicamento utilizado. A esto se suman los casos de miles de incautos que gastan sus únicos recursos en drogas que no tendrán ningún efecto y sí les generarán más costos.

Según los registros actuales, las drogas que más se falsifican son aquellas derivadas o con funciones similares al Acetaminofén, en pocas palabras, genéricas, que infortunadamente hacen parte de los fármacos más formulados por los médicos a sus pacientes.

“Hemos sostenido conversaciones con las autoridades competentes, los asociados e incluso los no asociados para que como miembros de la cadena trabajemos mancomunadamente en la identificación y erradicación de los grupos delincuenciales dedicados a esta peligrosa e irresponsable tarea”, sostuvo.

En las próximas semanas se conocerán detalles de los costos y afectaciones que este tipo de industria ilegal representa tanto para consumidores como para los laboratorios productores, gracias al observatorio que está terminando de estructurar el sector con los otros miembros de la cadena sectorial.

Es importante señalar que dentro de la red de droguerías asociadas en Asocoldro no se ha registrado el ingreso de este tipo de medicamentos, pues todos los productos que ingresan a sus establecimientos provienen del único mayorista con el que trabajan, que cuenta con las certificaciones y registros sanitarios del Invima.

“Lo que los colombianos consumidores de este tipo de productos deben tener en cuenta a la hora de acercarse a comprar sus drogas formuladas, es verificar que las drogas que estén comprando cuenten con los sellos de los organismos de control que certifican la calidad y trazabilidad de cada uno de los medicamentos”, señaló.

Vale la pena destacar que actualmente en Colombia existen 19.000 droguerías y farmacias de la cuales tan solo 6.000 se encuentran asociadas, motivo por el cual Asocoldro trabaja en integrar mucho más a los establecimientos que siguen operando de manera individual, arriesgándose a ser víctimas de este tipo de fenómenos.

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