| 1/15/2011 11:00:00 AM

En tres años se podrán recuperar tierras inundadas

De acuerdo con un informe de la Universidad Nacional, la ola invernal en el corto plazo producirá un desabastecimiento de alimentos lo que va a producir un incremento en el alza de precios. Se estima que entre tres y dos años el país aún no alcanzaría en recuperarse.

Hasta el momento más de 300 muertos y de 2,3 millones de damnificados han dejado como saldo las fuertes lluvias y las inundaciones en gran parte del territorio nacional.

Para Alberto Cortés, profesor de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la UN en Medellín, se vislumbra un futuro de gran dificultad en el mediano y corto plazo en lo que se refiere a la búsqueda de la reactivación de la agricultura en el país, sector seriamente golpeado por la pérdida de cultivos.

“La agricultura ha perdido auge, crecimiento y desarrollo alrededor de un 10,5% con relación a años anteriores. La perspectiva de las consecuencias de la ola invernal y la recuperación de los terrenos y las hectáreas en los diferentes cultivos implican estimaciones grandes”, dijo.

De acuerdo con Juan Camilo Restrepo, ministro de Agricultura, se estima que hay 1,3 hectáreas inundadas y unas 70.000 reses muertas por ahogamiento.

Según Cortés, como consecuencia de los desastres producidos por la ola invernal, en el primer semestre de este 2011 va a haber un desabastecimiento de alimentos lo que va a producir un incremento en el alza de precios y como consecuencia un aumento de la inflación. No en vano, el Gobierno subió a un 4 % el salario mínimo para este año.

En la política económica, tanto el Ministerio de Hacienda como la Dirección de Planeación están definiendo políticas a corto plazo para adquirir recursos financieros y de capital que requiere la construcción de los daños causados en el agro por causa del invierno.

Otro punto es la emisión de bonos del tesoro, los llamados TES de tesorería, como otro instrumento que permitiría apoyar la reconstrucción de los daños generados por la ola invernal.

Pero además de la agricultura, otra de las locomotoras de Santos que se afectó demasiado es la infraestructura, por los deslizamientos, desbordamientos y hasta desapariciones de poblaciones.

“Lo que hace el presidente es plantear modificaciones y buscar la modernización de la vías para lograr una mayor movilidad y acceso al sector agropecuario, los puestos, los aeropuertos”, expresó el docente de la UN.

Alberto Cortés estima que entre tres y dos años el país aún no alcanzaría en recuperarse porque muchas tierras inundadas quedarían áridas. “Siendo objetivos, se requiere mucho más tiempo para la recuperación de las zonas afectadas. El otro problema es la asistencia a los damnificados, hay poblaciones que lo perdieron todo y eso tiene efectos psicológicos, económicos y sociales”, concluyó.

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