| 11/10/2011 12:00:00 AM

El temible 2012

Sin haber comenzado el nuevo año, crecen los temores sobre el comportamiento que tendrá la economía mundial. Los pronósticos no son los mejores.

Negro. Así es como muchos analistas avizoran el próximo año en materia económica. Y no precisamente por los apocalípticos anuncios sobre predicciones Mayas, que algunos han interpretado como el adelanto del fin del mundo. Sin haber comenzado, 2012 luce amenazante para la mayoría de las economías.

En los países más desarrollados, se espera un destemplamiento en las cifras de crecimiento y empleo, mientras en los emergentes no se prevé la dinámica de años anteriores. ¿Qué tan pesimistas son las proyecciones?

Sin consultar los oráculos, y más bien basados en las cifras, resultados y políticas de 2011, entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que preside Christine Lagarde, y la Organización para el Comercio y el Desarrollo Económico (Ocde), cuyo secretario es José Ángel Gurría, ‘echaron sus cartas’ para vaticinar lo que ocurrirá el próximo año. Y los pronósticos apuntan a una desaceleración en la mayoría de los países.

En un informe presentado la última semana de octubre, el director del FMI para Europa, Antonio Borges, mostró su pesimismo frente a la actividad económica de la región el próximo año y propuso a los gobiernos tomar medidas que estimulen el consumo, pues hasta ahora las políticas contraccionistas del gasto han resentido el crecimiento.

Los cálculos del FMI apuntan a que, en su conjunto, en 2012 el crecimiento de Europa no superará el 1,8%. Este pronóstico anticipa la destorcida en algunas de estas economías, que el año pasado crecieron en su conjunto 2,4% y que para 2011 registrarían 2,3%.

Los resultados individuales van desde la caída esperada de 1,8% en la economía de Portugal y de 2% en la de Grecia, hasta el rancio crecimiento de 1,1% de España, de 0,3% de Italia y de 1,3% de Alemania. Y aunque en Estados Unidos la política expansionista empieza a dar resultados, para el próximo año la Ocde proyecta un crecimiento del 1,8% –todavía bajo por los coletazos de la crisis mundial–, aunque espera que en 2013 alcance el 2,5%. La Reserva Federal, por su parte, acaba de ajustar a la baja la proyección de crecimiento de este país para el próximo año, que inicialmente había calculado en un rango entre 3,3% y 3,7% y la pasó a un rango de entre 2,5% y 2,9%. Para el crecimiento de la economía en su conjunto, la Ocde prevé que en 2012 habrá una menor dinámica.

Mientras para 2011 estima que la economía en el mundo crecerá 3,9%, para el próximo año prevé 3,8%. Y no descarta que las cosas puedan ser peores “si los compromisos de los líderes de la Unión Europea no logran devolver la confianza y no se resuelve de manera ordenada la situación de la deuda soberana y la política fiscal en Estados Unidos pasa a ser excesivamente restrictiva”, según un informe con proyecciones actualizadas.

Emergentes, la incógnita
Aunque la peor parte de la crisis económica mundial la llevarán los países más desarrollados, los emergentes no se salvan de los pesimistas augurios de 2012. De acuerdo con la Ocde, este grupo –cuyo crecimiento ha estado por encima del 8%– tendrá este año un aumento de 7,2% y el próximo de 6,7%. La baja en los pronósticos sobre el comportamiento de la economía de China es el principal responsable de este escenario de menor dinámica. La Ocde estima que del 9,3% de crecimiento que este año tendrá China, pasará en 2012 a 8,6% para retomar su camino ascendente en 2013, con 9,5%.

Para el Medio Oriente y África, el FMI tiene pronósticos poco optimistas, pues de un crecimiento en su conjunto de 3,9% este año, prevé 3,7% para 2012. El mayor impacto lo sentirán los países no productores de petróleo, como Afganistán, Egipto, Jordania, Marruecos, Siria, Túnez y Pakistán, entre otros, donde la desaceleración podría notarse más, al punto que los pronósticos apuntan a que sus economías no crecerán más allá de 2% el próximo año. En los países productores de petróleo, como Argelia, Bahréin, Irán, Irak, Emiratos Árabes, Arabia Saudita y Qatar, entre otros, la proyección para el próximo año es de un crecimiento de 4%, frente a 4,9% que experimentarán este año.

América Latina también se resentirá, pues de un crecimiento que este año se cree que llegará a 4,4%, pasará a 4% para 2012, de acuerdo con los pronósticos de la Ocde. Pero, si bien es cierto que la incertidumbre sobre el comportamiento de la economía mundial es creciente, no todo está perdido. Primero, porque no siempre los oráculos económicos le apuntan al resultado y, segundo, porque estas proyecciones permiten a los gobiernos tomar medidas que atajen esos oscuros resultados. Este sería el mejor escenario para todos.
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