| 10/4/2007 12:00:00 AM

El momento ideal para iniciar un protocolo familiar

En colaboración especial para Dinero.com, la firma Family Council Consulting Internacional Group, analiza cómo el Protocolo Familiar es la principal herramienta para asegurar la continuidad de la empresa.

El protocolo familiar se ha convertido para nuestras empresas familiares en una herramienta clave para preservar la continuidad de la empresa y la unidad entre los miembros de la familia. Podría decirse que, mucho más allá de una herramienta, el protocolo es un proceso que permite a la familia establecer acuerdos de carácter moral, que pueden ir adjuntos a los estatutos de la empresa. Específicamente, el protocolo familiar pretende:

· Regular las relaciones ente la familia y la empresa
· Profesionalizar los procesos de dirección estratégica
· Institucionalizar en la empresa los valores básicos de la familia
· Conservar en la familia los valores que hacen fuerte a la empresa familiar

Se reconoce que el documento final es importante, pero mucho más es el proceso de construcción para alcanzar los acuerdos y compromisos. Por lo tanto, construir el protocolo es un proceso que requiere reunir el mejor esfuerzo, voluntad y paciencia de todos los participantes para enfrentar las dificultades que puedan presentarse a lo largo del proceso.

Sin embargo, aunque tengamos en el protocolo una herramienta de valiosa ayuda para preservar nuestras empresas, no todas se encuentran preparadas para iniciar este proceso, ya que es usual que durante la construcción del protocolo familiar, se evidencien los problemas entre la familia y la empresa. Entonces, ¿Cuándo es el momento ideal para construir un protocolo familiar?

Cuando los miembros de la familia sientan que comparten y aplican verdaderamente valores como la unidad, armonía y compromiso con su familia y su empresa. En este momento sentirán realmente que están preparados para enfrentarse a un proceso que los llevará a una reflexión profunda sobre su empresa familiar, y su estrategia futura. Por lo tanto, para iniciar este proceso se requiere el total acuerdo entre los miembros de la familia para generar soluciones y afrontar las dificultades que se presenten; es decir para estar dispuestos a trabajar por la continuidad de la empresa familiar, bajo unos parámetros de respeto, honestidad y compromiso consigo mismo, con la empresa y con la familia.

Es importante entender que además de lo dicho anteriormente, el momento ideal para construir un protocolo familiar es cuando la empresa familiar cuente con una confianza entre los miembros de la familia, los miembros de la empresa y los miembros externos, ya sean miembros de Junta Directiva o comités externos, si los tienen. El valor de la confianza permitirá salir adelante y proponer soluciones abiertamente, las cuales fortalecerán la estrategia futura de la empresa. A su vez, permitirá que los miembros involucrados en este proceso se sientan cómodos y seguros a la hora de presentar sus opiniones e inquietudes.

Si además, la empresa familiar ha trabajado o está trabajando en la implementación de una dirección estratégica que permita definir el rumbo de la empresa a futuro, estará mucho mejor preparada para afrontar los retos que implica la elaboración de un protocolo familiar.

Aquellas empresas que sientan que aún no cuentan con la confianza familiar y en externos y con una dirección estratégica definida, no deben bajar sus ánimos ni su interés por alcanzar estos temas. La confianza es un valor que se construye día a día y la dirección estratégica es una herramienta que también se puede construir y mejorar; es decir, nada está perdido; para estas empresas aún hay mucho camino por recorrer.

*Senior Consultant
Family Council Consulting International Group
(FCCIG)


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