| 8/31/2011 6:00:00 PM

El Ministro en su laberinto

Crecen las críticas contra el ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega. El manejo del tema de la gasolina, las trabas a los proyectos de minería y la falta de regulación en materia de gas tienen descontento a un sector trascendental para la economía.

Uno de los más grandes pecados del actual ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado, es que dejó meter al sector minero energético en falsas disyuntivas de las que no lo va a sacar nadie.

El debate sobre la locomotora que más recursos le está dejando al país en este momento se ha centrado en asuntos ambientales, el precio de los combustibles y la distribución de las millonarias regalías. Ha sido una discusión a punta de lugares comunes. El dilema “oro o agua” fue acuñado y hoy retrata claramente lo que la mayoría de los colombianos piensa sobre esta actividad.

Eso ha hecho que en el sector empiecen a sentir que el ministro Rodado se está quedando sin argumentos para defender una industria que enfrenta enormes desafíos. Por ejemplo, el propio Rodado, por tratar de hacerle un favor al sector, enarboló la bandera ambiental y prometió, entre otras cosas, que el Gobierno nunca permitiría explorar en los páramos, sitios donde por ley nadie puede poner un pie para hacer explotación de recursos naturales.

Esto ha hecho que queden por fuera de la agenda temas clave como la infraestructura, la institucionalidad, los trámites o la regulación.

Un alto directivo de una compañía del sector señala: “Rodado es un ministro muy político. Creo que necesita más contundencia a la hora de salir a defender el sector”. Otro explica que el Ministro “ha dejado que el sector quede contra las cuerdas en grandes debates como el ambiental o el de los precios de los combustibles”.

Acerca de este último tema, Rodado dejó acuñar la idea de que en Colombia lo único que se puede hacer con los precios de la gasolina es subsidiarlos a un elevadísimo costo anual para el bolsillo de todos los colombianos. Actualmente, el déficit del Fondo de los Precios de la Gasolina ya va en $1,5 billones, esos recursos se están financiando con “créditos” del Presupuesto Nacional que nadie sabe cuándo serán saldados.


¿Qué está pasando con el conductor de una de las principales locomotoras de desarrollo del país?

El Ministro se comprometió con una reforma estructural con el objetivo de que el sector pase de representar 5,5% del PIB, a 12,9% del PIB en esta década. Aquí la crítica es que Rodado no ha podido lograr una mirada integral para las políticas.

Eso es lo que queda en evidencia con las decisiones frente a la producción de carbón, por ejemplo. El crecimiento de este sector tiene varias aristas: licencias ambientales, concesiones portuarias, consultas previas con las comunidades y, obviamente, procesos de titulación minera.

Aquí aparecen muchos reparos. En el caso de la ampliación de los proyectos de carbón, la zona que ofrece más dificultades es Ciénaga-Santa Marta. Mientras Prodeco avanza en Puerto Nuevo, un ambicioso proyecto de inversión de US$530 millones, todavía no se sabe quién va a tener la concesión del canal de acceso para este importante punto por donde sale casi 60% del carbón que produce Colombia. Hasta el momento, el Ministerio de Minas ha guardado silencio sobre este tema.

En la Costa está también enredada la ampliación del tren carbonífero entre Cesar y Magdalena. El segundo trazado, que permitirá una mayor carga de mineral, quedó a mitad de camino por razones ambientales.

Finalmente, el otro asunto es el tren para sacar el carbón del centro del país. Este proyecto sigue en vilo, porque ni siquiera se ha abierto una concesión.

El Ministro de Minas no responde por los asuntos de infraestructura; pero la queja entre los empresarios es que, en estos temas polémicos, Rodado ha preferido el bajo perfil y dejó solo al sector frente a otras instituciones. Por ejemplo, el futuro carbonífero en Magdalena depende de un ministerio, el de Transporte, que no entiende de asuntos mineros.

Eso mismo ocurre con la compleja interlocución sobre las licencias ambientales. Al ser consultado, un directivo de una firma agrega: “el Ministro no propició integralidad en el enfoque acerca de la minería: el Ministerio de Transporte va por su lado, el Ministerio del Medio Ambiente va por el suyo, el Ministerio del Interior en asuntos de consultas a las comunidades, también. Definitivamente, la institucionalidad no ha mejorado”.

A los petroleros parece que les está pasando lo mismo: se quedaron solos en las protestas en Puerto Gaitán. Allí, obviamente, se trata de encontrarle salida a las justas reivindicaciones laborales de los empleados. Sin embargo, varias petroleras están quedando contra la pared, bombardeadas por exigencias de todos los sectores.

“El Ministro debería haber hecho presencia para liderar una acción conjunta del Gobierno en un tema tan delicado como este”, explicó otro empresario petrolero.

Igualmente, se podría estar cocinando un problema de grandes magnitudes si no se resuelven los líos por la invasión de predios en proyectos hidroeléctricos. Ya Porce IV quedó aplazada por esta razón y hay temores de que pueda ocurrir lo mismo con Hidroituango. Nuevamente, la queja es que en estos asuntos el Ministro ha brillado por su ausencia, cuando se trata de temas fundamentales para el futuro de la generación de energía en el país.

Nueva institución?Rodado acaba de presentar su plan de reforma a la institucionalidad del sector. El Ministerio tendrá ahora un viceministerio de Minas y otro de Energía. La propuesta es audaz, porque significa que la minería tendrá un interlocutor directo con el Gobierno. Además, deberá aparecer la Agencia Nacional de Minerales (ANM) que será el espejo en Minería de la exitosa Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Hasta ahí todo parece estar bien. Pero es evidente que al Gobierno le cogió la noche con este tema fundamental.

A esto hay que sumar los enormes problemas de asignación de títulos mineros que ha enfrentado el país, ante las denuncias de corrupción e ineficiencia en Ingeominas. Hasta el momento, no hay resultados claros sobre ese tema y la sensación que quedó entre la opinión pública es que todos los títulos mineros del país están emproblemados. Hoy, la inscripción de nuevos títulos está congelada, lo que ha generado problemas a empresarios formales que están tratando de hacer bien la tarea.

Estas son algunas de las papas calientes que quedan por resolver en el sector. Dinero trató de contactar a Rodado para conocer su posición sobre este tema. Sin embargo, no fue posible por razones de agenda del Ministro. Entre los empresarios del sector existe la sensación de que Rodado ha perdido terreno en temas neurálgicos y muchos se preguntan si no es hora de un cambio de rumbo en esta cartera.
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