| 7/10/2009 12:00:00 AM

El Bric consolida su fuerza

La crisis financiera le dio el impulso que necesitaba la joven alianza para consolidarse. Las decisiones más importantes del planeta ya no serán exclusivas de los países más ricos.

La más poderosa unión de economías emergentes, compuesta por Brasil, Rusia, India y China, mejor conocida como el grupo BRIC, se hace sentir cada vez con más fuerza, como lo muestra el enorme protagonismo que han adquirido las declaraciones de los jefes de Estado de estos cuatro países durante los días previos a la reunión del G-8 en L'Aquila, Italia. El grupo, planteado en 2008, encontró en la crisis el mejor espacio para hacer su primera reunión y posicionarse en el escenario económico global.

Así lo muestra la atención prestada al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuando el pasado 6 de julio manifestó que veía pocas acciones de los países ricos para ayudar a las naciones pobres a enfrentar los efectos de la crisis económica mundial. Lula, quien participa en la reunión de los líderes de los principales países desarrollados, expresó en su programa semanal de radio Desayuno con el Presidente: "estoy viendo poco por parte de los países ricos en la ayuda que deberían dar. Necesitamos reclamar las cosas que decidimos que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial iban a hacer". El llamado cobra vigencia en momentos en que Brasil está dispuesto a financiar al FMI con la compra de sus bonos

Como él, son muchos los que consideran que las discusiones sobre la coyuntura económica mundial deberían realizarse en el seno del G-20, grupo que reúne a más países en desarrollo, una idea que está calando desde la reunión de mandatarios de los países del BRIC del pasado 16 de junio en Rusia. "La verdad es que la situación es tan complicada que hoy es muy difícil que los países ricos adopten una postura que no tome en cuenta a los llamados BRIC ", señaló Lula, quien ha dicho en reiteradas oportunidades que el G-8 es un club restrictivo que no está en condiciones políticas de resolver los problemas económicos y sociales del mundo.

Y es que la alianza no es para nada despreciable. Además de ser las cuatro economías emergentes más grandes, contribuir con cerca de la mitad de la población mundial, y ser China el principal acreedor de Estados Unidos, por mencionar sus características más relevantes, El BRIC ha contribuido con el 6% de las inversiones en Europa, un porcentaje todavía bajo pero en rápido crecimiento.

Además, el número de proyectos en Europa provenientes de China e India ha pasado de 118 a 182 en el último año, con destino principal el Reino Unido. Otra muestra del poder económico del grupo es el recién anunciado interés de compra del 85% de YPF, una compañía de Repsol, por parte de las petroleras chinas CNPC (China National Petroleum Company) y CNOOC (China National Offshore Oil Corporation), una transacción que la prensa china calcula en US$22.600 millones.

Palabras mayores

Pero el poder del BRIC no solo se ve reflejado en sus estadísticas económicas. Sus intenciones políticas a escala global se hicieron sentir desde abril pasado, cuando antes de la más reciente reunión del G-20 en Londres, un informe firmado por Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Central chino, causó un revuelo considerable en los mercados financieros.

Zhou propuso reemplazar el dólar como reserva global -algo que China ha seguido reiterando desde entonces- y sustituirlo por una supermoneda controlada por el FMI. La idea es que la misma estaría compuesta de una cesta formada por las principales divisas y materias primas, una práctica ya aplicada por el FMI y lanzada de tiempo atrás por Keynes. Con el anuncio, Zhou obtuvo eco inmediato en el presidente ruso Medvedev y en sus socios del BRIC. Esta fue quizás la chispa para que dicho grupo se fortaleciera tanto en el presente año, con el telón de fondo de la crisis financiera.

El inconveniente más grande que han encontrado para su idea es que estos son países que dependen de sus exportaciones y por ello mantienen sus monedas devaluadas. Eso supone que deberían acumular enormes reservas en otras monedas si quisieran mantener el tipo de cambio. Así mismo, el mercado de la zona euro no es ni lo suficientemente profundo ni tiene la liquidez adecuada y la supermoneda del FMI tardaría años en hacerse realidad, motivo por el cual la opción que ha seguido imperando para estas economías ha sido la de seguir comprando bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que deja al dólar sin competidores.

Sin embargo, preocupados por el desarrollo del potencial del BRIC, medios, como Times de Londres, afirman que el grupo está tratando de formar un club político o alianza, a fin de transformar su creciente fuerza económica en influencia geopolítica. No obstante, Wang Yizhou, del Instituto de Economía y Política de la Academia de Ciencias de China, declaró recientemente a la prensa que los cuatro países del BRIC son potencias en desarrollo y nuevos mercados emergentes que exigen no solo reformas en las actuales instituciones internacionales y en los terrenos monetario y financiero, sino también en el comercio internacional.

Por ello no sorprende la importancia que ha dado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Rusia, país al que acudió en su paso por Europa con el fin de estrechar unas relaciones que nunca se han afianzado totalmente. Tampoco sorprende que China aproveche para mostrar su descontento con ciertas políticas estadounidenses, como la reciente condición de imponer restricciones a los productos de importación de países que no cumplan con metas de reducción de emisiones de CO2, la que calificó de práctica proteccionista la administración del país asiático.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?