| 5/18/2015 5:00:00 AM

Cambio climático afecta a colombianos que todavía no nacen

Los eventos climáticos pueden tener consecuencias en la salud de las madres embarazadas y sus hijos al crear un entorno cambiante, donde las enfermedades se pueden propagar más rápidamente.

Para el año 2013, se concluyó que en Colombia nacía un bebé cada minuto según estadísticas realizadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, que en ese momento concluía que en los primeros 151 días de 2013 habían nacidos 254.832 bebés, de los cuales más de un 51% eran niños.

La noticia que evidenciaba los cambios demográficos en el territorio medidos por el censo poblacional con corte a 2005, permitía observar a través del reloj poblacional del Dane el crecimiento de la población.

Sí bien el nacimiento de un bebe es motivo de alegría para las familias, las autoridades observan otros detalles como el simple hecho de que el crecimiento de la población demandará más comida y mayor educación y más energía.

Teniendo en cuenta que la administración de los recursos por parte de quienes habitan la tierra, no ha sido la mejor, resulta fácil deducir que la erosión, las malas prácticas agrícolas, la contaminación a las fuentes hídricas, tendrán un fuerte impacto en las generaciones futuras.

Por tal motivo el Banco Mundial desarrolló una investigación para determinar el impacto del cambio climático sobre la población colombiana y encontró que hasta aquellas personas que aún no han nacido ya se encuentran perjudicadas por los bruscos cambios en la naturaleza.

Por ejemplo, expertos han advertido sobre las consecuencias que tendrá para América Latina y el Caribe un aumento de la temperatura promedio del planeta en 4ºC: habrá un 20% más sequías, un 80% más ciclones tropicales, y los glaciares andinos casi desaparecerían, según el estudio “Bajemos la temperatura”, del BM.

La investigación reveló que la salud de las mujeres embarazadas y, en consecuencia, la de los recién nacidos, se ven afectadas por estos fenómenos. Una ola de calor que dure un mes, por ejemplo, puede aumentar la posibilidad de nacimientos prematuros, con las consecuencias que eso puede tener en el futuro desarrollo de los bebés.

Además se reduce en 0,5 puntos porcentuales la probabilidad de nacer a término y en 0,4 puntos porcentuales los nacimientos de bebés sanos. Pero lo preocupante, dice el estudio, es que el cambio climático hará que haya más y más frecuentes olas de calor, tanto en Colombia como en el resto del mundo. Con lo cual, es probable que los efectos negativos también aumenten.

Para Carlos Rodríguez-Castelán, coautor del reporte y economista del Banco Mundial, los eventos climáticos extremos pueden afectar la salud al nacimiento de diferentes maneras, particularmente en áreas rurales.

“Los choques climáticos extremos tienen un impacto sobre el ingreso real de los hogares, por la fluctuación de los precios o la incertidumbre de si las cosechas serán buenas o malas. Es posible que esto esté pasando en las poblaciones rurales en La Guajira y otros estados del noreste de Colombia”, destacó.

Según Rodríguez, el clima extremo puede también afectar la salud de los niños porque aumentan los niveles de estrés de las embarazadas de una manera impredecible e inusual. Por ejemplo, el fenómeno de la Niña en 2011, con sus lluvias torrenciales e inundaciones, provocó el desplazamiento temporal de algunas familias.
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