| 5/26/2017 8:08:00 AM

¿Consiguen empleo los desmovilizados en Colombia?

En entrevista a Dinero, el director de la Agencia Colombiana para la Reintegración, Joshua Mitriotti habló sobre las condiciones de empleo que enfrentan actualmente los desmovilizados en Colombia.

“Yo me desmovilicé de la guerra pero no me he desmovilizado de ser un ciudadano del país, de pensar en esta sociedad y de aportar a la misma”, relata Boris Forero quien es uno de los más de 50.000 desmovilizados que han ingresado a la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), al referirse a su proceso de dejar las armas y volver a la sociedad civil.

Forero, quien años atrás estuvo vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), ingresó en el año 2005 al Programa de Reincorporación a la Vida Civil (Prvc) “en ese tiempo no existía la ACR”, afirma, dejando atrás 18 años de militancia armada, dentro de la que incluye su identidad, valores y amistades. “El momento del abandono fue supremamente duro, pero yo sabía que no tenía otra opción que salir de ahí”, explica al señalar lo difícil que fue dejar atrás su pasado.

Pero para un desmovilizado como Forero vincularse al mundo laboral representa varios obstáculos.

Según él, parte de los retos que enfrentó para su relación con el mundo laboral fue la socialización. “No me salía un señor o una señora, mis términos eran camarada o compañero, esos eran mis saludos”, afirma al recordar los que determina como obstáculos durante los primeros meses en su vinculación a la vida civil.

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“Uno no tiene red social de apoyo ni referencias laborales, ‘el camarada’ y ‘el comandante’ eran mis referencias”, señala al expresar la problemática que vivió al momento de vincularse laboralmente. A lo anterior le suma las pocas oportunidades de conseguir empleo para una persona que como él tenga 40 años de edad.

Una ventana para soñar abrió las oportunidades para que emprendedores vinculados al conflicto armado mostran sus productos y servicios

Las finanzas personales son otros de los factores que Forero destaca como retadores para una persona que estuvo inmersa en la guerra y decide cambiar su estilo de vida. “Uno allá no paga servicios públicos, cuesta mucho comenzar a tener esas disciplinas, a desarrollar esas previsiones”.

Para el director de la ACR, Joshua Mitriotti, los factores empleo, familia y educación, se convierten en los principales para que una persona que decide dejar atrás las armas le resulte más difícil volver a la ilegalidad.

“Cuando la gente ha construido nuevas competencias y habilidades, cuando se siente útil para la sociedad, volver atrás es más complejo. Decir que se va a buscar un escenario en un grupo armado ilegal, en la extorsión, en el microtráfico se vuelve más difícil”, señala el funcionario en su entrevista a Dinero, quien agrega que el empleo es un factor donde han adelantado esfuerzos con personas en proceso de reintegración y empresarios.

Según cifras de la ACR, el 76% de las personas en proceso de reintegración se mantiene en la legalidad; más de 21.000 personas han aprobado la básica primaria; cerca de 8.000 lograron la básica secundaria, aproximadamente 15.000 lograron ser bachilleres y otros 2.777 han accedido a educación superior.

A lo anterior se suma que el 72% de las personas que se encuentran en el proceso están ocupadas, 70,3% tienen un trabajo informal y el 29,7% uno formal.

La ACR con el fin de lograr una correcta vinculación ofrece un programa que en promedio dura 6 años y medio donde las personas en proceso de reintegración son atendidas en aspectos como salud, atención psicosocial, educación, inserción económica, formación para el trabajo y asistencia jurídica, entre otros factores.

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No obstante Mitriotti señala que la estigmatización y el rechazo a las personas en proceso de reintegración también se convierten en un factor que obstaculiza su acceso al mundo laboral.

Para Forero la estigmatización por su pasado armado “es un temor muy grande que uno tiene y algunas veces sucede, yo decidí tomarlos con lectura autocrítica, como quien recibe el karma negativo;  tampoco puedo esperar que me pongan una alfombra roja, finalmente, en esto ha habido dolor de todos los lados y me parece apenas natural momentos donde haya rechazo, creo que los estigmas están en todos los lados”, afirma.

Joshua Mitriotti Dierector de la Agencia Colombiana para la Reintegración 

Mitriotti señala que con relación a este factor han adelantado esfuerzos para acompañar a las empresas que desean abrir sus puertas y emplear desmovilizados. A la fecha, 650 empresas que generan entre 1.500 y 2.000 empleos mensualmente, se encuentran vinculadas directamente a la agencia, dentro de las cuales figuran Éxito, Terpel, Coca-Cola Femsa, Microsoft y Google, entre otras.

A lo anterior se suma el dato de 8.000 empleos adicionales generados por empresas que no saben que están contratando desmovilizados.

“Ese es otro logro de la política de reintegración, los desmovilizados están siendo formados y el sector privado los está demandando a pesar que ellos no tienen una alianza con nosotros y están logrando encontrar empleo”, afirma en su entrevista a este medio.

“Una vez el empresario logra superar esa idea preconcebida que tiene frente al desmovilizado y puede ver otros empresarios que están generando oportunidades, es consiente que estas personas lo que quieren es aprovechar las oportunidades”, concluye el director de la ACR.

Dentro de las cifras dichas por Mitriotti figura la de reincidencia a la ilegalidad que se consolida en un 9% y otro 9% que se encuentra en riesgo. El director de la ACR señala que es importante aclarar que cuando se refiere a la reincidencia no solamente se habla de volver a grupos armados ilegales sino de todo tipo de delito, por ejemplo, el de un padre que no paga la cuota alimentaria o una persona que se dedica a la producción y venta de piratería, si lo capturan es un reincidente.

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Mitriotti señala que ha destinado parte de su trabajo para generar confianza en el sector privado para que conozcan las políticas de reintegración. “Yo no le pido al empresario que contrate al desmovilizado, eso sería una discriminación positiva, que si uno lo ve en términos de equidad, termina siendo inequitativa para las víctimas, para los pobres, para una cantidad de colombianos; lo que le pedimos al empresario es que no segregue de la oportunidad al desmovilizado por ser desmovilizado”, afirma el funcionario quien agrega que ha visto un sector privado generoso y comprometido.

Dentro de las oportunidades que tienen las personas en proceso de reintegración está el acompañamiento para la creación de empresa. Recientemente la agencia en colaboración con Google.org, Colnodo, la Cámara de Comercio de Bogotá y Usaid entre otras instituciones, presentaron ‘Una ventana para soñar’, la feria virtual que reúne 100 emprendimientos impulsados por población afectada en el marco del conflicto armado, sean víctimas, actores asociados al conflicto armado o personas en proceso de reintegración.

Boris, quien mantiene sus ideales de ser un agente de cambio en la sociedad, ya no desde el conflicto, sino desde la cotidianidad, a la fecha ha estudiado psicología social, ha liderado proyectos relacionados a la prevención del reclutamiento infantil y reparación simbólica a víctimas del conflicto armado. También ha trabajado en el sistema de transporte masivo de Bogotá Transmilenio y actualmente labora en la agencia en la que un día cumplió todo el proceso para vincularse nuevamente a la sociedad.

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