| 6/10/2012 12:00:00 AM

De asesor bursátil a periodista

Camilo Durán Casas, uno de los integrantes más destacados del equipo periodístico de Caracol Radio fallecido el fin de semana en Bogotá, fue durante más de veinte años un visionario asesor financiero y bursátil y uno de los abogados expertos en derecho comercial mejor cotizados entre los bufetes jurídicos que se disputaban sus servicios.

Su historia periodística, aunque descollante, era sin embargo reciente. Se inició en los primeros albores de los 2000, cuando los directivos de la revista Cambio –hoy desaparecida– lo invitaron a trabajar como asesor editorial tras advertir que se trataba de un agudo analista político y un hombre muy bien informado.

Mauricio Vargas, entonces director de la publicación, terminó por convencerlo de que el periodismo sería su mejor bálsamo contra la saturación y un cierto desencanto que le estaban produciendo las operaciones del mercado financiero y la volatilidad bursátil de aquella época.

Muy pronto el propio Vargas y los demás editores de la revista, María Elvira Samper, Ricardo Ávila y Édgar Téllez, advirtieron que Camilo era quien llevaba la voz cantante con sus propuestas en los consejos de redacción y quizá el único capaz de hacer modificar, al cabo de un intenso y apasionado debate, el tema de portada o el enfoque predefinido de cualquier artículo de página interior.

Hombre con una formación universal, Durán escribía con la misma solvencia de política, economía y cultura y solía recorrer los cubículos de los redactores para enterarse de sus temas y convertirse en varias ocasiones en ‘cómplice de ellos’. “¿Qué libro está leyendo?”, era una de las preguntas con las que solía dar paso a una de esas tertulias como las que suele echar de menos el periodista y escritor Gabriel García Márquez.

Fue su paso por la revista el que le confirmó su regusto por el periodismo, pese a que varios miembros de su familia ya tenían contacto de tiempo atrás con los medios: Alberto Casas Santamaría, como columnista de El Siglo y hombre de radio; Julio Durán, como asesor médico en espacios radiales en Caracol y RCN y otros hermanos y primos como comentaristas ocasionales pero avezados.

Su talante intelectual y su versatilidad temática llevaron a Pablo Laserna, entonces presidente de Caracol Televisión a llevarlo como asesor de cabecera y a permitirle cumplir uno de sus sueños: hacer entrevistas frente a una cámara. Lo consiguió durante su paso exitoso por el recientemente desaparecido programa El Radar.

La llegada de Durán a Caracol Radio y su paso por las juntas directivas de El Espectador y de Cromos no fueron más que la confirmación del éxito alcanzado en una carrera iniciada en la prensa escrita.

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