| 10/20/2016 12:01:00 AM

Colombia está entre los 10 países con más desplazados

Foto: Semana

Con más de 7,3 millones de personas declaradas como desplazadas de sus territorios entre 1991 y lo corrido de este año, el conflicto colombiano se sitúa como uno de los diez mayores contribuyentes de este flagelo a nivel mundial.

Un informe del Banco Mundial, elaborado junto con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), expone que el desplazamiento forzado es un flagelo centrado en los países en desarrollo.

Precisamente, estas naciones acogen al 89% de los refugiados y al 99 % de los desplazados internos de acuerdo a la investigación, elaborada con el objetivo de abordar las dimensiones sociales y económicas a largo plazo de este flagelo.

Las cifras del Banco Mundial revelan que la situación con respecto al desplazamiento forzado “es grave” a nivel mundial pues a la fecha ya hay más de 65 millones de personas que han sido notificadas como víctimas.

Lo más preocupante es que “la mayoría” de los refugiados y de los desplazados internos de los últimos 25 años se generan en diez naciones en particular: Afganistán, Iraq, Siria, Burundi, la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán, Colombia, el Cáucaso y la ex-Yugoslavia.

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“Como las personas comúnmente huyen a naciones vecinas de sus países de origen, la responsabilidad de la acogida no se ha distribuido en forma pareja”, advierte el documento del Banco Mundial.

De hecho, la llegada masiva de personas desplazadas se ha concentrado en solo quince países del mundo, lo cual agrava la situación económica y social de varios de estos territorios que no están preparados para acoger a esa población. 

El Banco Mundial señala a manera de ejemplo que a fines de 2015, Turquía, Líbano y Jordania, los países vecinos de Siria, acogieron al 27% del total de refugiados de todo el mundo

Mientras que Pakistán e Irán, naciones vecinas de Afganistán, recibieron al 16% de ellos y Etiopía y Kenia, países vecinos de Somalia y Sudán del Sur, al 7% de dicha población vulnerable.

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“El desplazamiento forzado priva de oportunidades de desarrollo a millones de personas, y crea un gran obstáculo para nuestros esfuerzos encaminados a poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030", lamentó el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim.

Mientras que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, destacó que “la búsqueda de soluciones duraderas para los refugiados, desplazados internos y apátridas es una parte fundamental” de su mandato.

Y es que según lo explica el informe del Banco Mundial, a diferencia de los migrantes económicos que se trasladan a lugares donde hay empleos, “las personas víctimas de desplazamiento forzado huyen de los conflictos y la violencia”.

Estas personas “suelen sufrir la pérdida de activos, la falta de derechos legales, la ausencia de oportunidades y una perspectiva de planificación a corto plazo”, agrega el documento de la organización internacional con sede en la ciudad de Washington, capital de Estados Unidos.

El Banco Mundial va más allá al afirmar que los desplazados “necesitan apoyo especializado para superar estas vulnerabilidades y recuperar la confianza en su futuro” y así  “poder trabajar, enviar a sus hijos a la escuela y tener acceso a servicios”.

“Si no se les presta apoyo, las personas desplazadas pueden sufrir penurias y marginación”, sentencia el informe del Banco Mundial, en el que además se dan algunas recomendaciones y advertencias para solventar la crisis actual. 

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Entre ellas destaca:

Prevención y preparación:

  • Ayudar a las comunidades que son propensas a convertirse en el punto de llegada de grandes volúmenes de personas desplazadas a prepararse
  • Y es que de acuerdo al Banco Mundial el desplazamiento forzado alcanza su punto máximo en un promedio de 4,1 años después de su inicio, lo que da a los países tiempo para prepararse.

Medidas a mitad de la crisis:

  • Reforzar y ampliar la prestación de servicios urbanos, ambientales, de educación y salud para hacer frente al aumento de la población.
  • Fomentar políticas que afiancen el derecho al trabajo de las personas desplazadas.

Reconstrucción de vidas:

  • Crear empleos y oportunidades en las comunidades que reciben repatriados, y prestar asistencia a los esfuerzos de recuperación.
  • Ayudar a las personas en situación de desplazamiento a integrarse localmente
  • Las instituciones de desarrollo pueden ampliar las modalidades de financiamiento para apoyar los programas de reinserción a la sociedad.

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