| 11/15/2014 10:00:00 AM

Cartagena recibe el crucero más grande

El 16 de noviembre el crucero Divina toca aguas cartageneras por vez primera. El navío hace parte de la línea MSC Cruises, una de las principales a nivel mundial.

Esta embarcación se suma a las llegadas de otras que han visto en Colombia un lugar para conocer, como el crucero japonés Azuka II, uno de los más lujosos del país nipón, o el regreso de la línea Disney Cruises.

Con una capacidad para 3.959 pasajeros y 1.370 tripulantes, la embarcación es el décimo buque de la flota MSC Cruceros. El barco tiene 18 cubiertas, una eslora de 333 metros, una manga de 38 metros aproximadamente, 1.751 camarones, 27.000 metros cuadros de zonas públicas entre las que se encuentran bares, piscinas, restaurantes, un gimnasio, una bolera, un casino y un spa.

“En el marco de la estrategia de promoción de turismo de cruceros hemos trabajado en acercamientos con la línea MSC Cuises para que aumenten su operación en el puerto de Cartagena y eventualmente lleguen a otras ciudades como Santa Marta y San Andrés y Providencia. Gracias a esto y a la buena experiencia que han tenido con otros navíos, fue posible que el MSC Divina recalara en Cartagena este año” dijo María Claudia Lacouture, presidenta de Procolombia.

Partiendo de Miami (E.E. U.U.) la ruta del Divina pasa por Falmouth (Jaimaca), Cartagena (Colombia), Cristóbal (Panamá), Puerto Limón (Costa Rica) y Cozumel (México), para volver finalmente a su ciudad de embarque.

El segmento de cruceros es uno de los de mayor crecimiento en el turismo a nivel mundial. Al ser más que simples transportes o sólo hoteles, y mejor aún, reunir ambas funciones, los viajeros ven en estos barcos la oportunidad de recorrer diferentes destinos en paquetes turísticos diversos, variados y con tarifas accesibles.

Según un estudio de la CLIA (Cruise Lines International Association), las tendencias que presenta esta industria a nivel mundial son las altas inversiones en flotas nuevas y en renovaciones; la exploraciones de nuevos mercados y destinos; la mayor tecnología para los servicios de los pasajeros y en las operaciones del barco; y la programación de itinerarios más cortos, dada las ocupaciones laborales de los pasajeros que no les permiten hacer recorridos más largos.

“Las grandes líneas de cruceros están girando hacia Sur América en busca de destinos novedosos, diferentes al Caribe que es el primer mercado receptor de turismo crucerista por sus productos de sol y playa. Con la recalada del MSC Divina queremos que los viajeros conozcan una ciudad que les ofrece experiencias en aventura, cultura, naturaleza, bodas y lunas de miel, lujo, compras, golf y reuniones, y así aumentar las recaladas de cruceros a Cartagena, que la temporada 2013-2014 llegaron a 214, 27 más que en la temporada 2012-2013”, dijo Lacouture.

Por su parte, el gerente del Puerto de Cartagena, Alfonso Salas Trujillo, manifestó “estamos muy satisfechos, este es el resultado del esfuerzo y el trabajo realizado durante varios años. Hoy el Puerto de Cartagena está preparado para recibir este tipo de buques y seguiremos buscando que más barcos, con mayor número de visitantes lleguen a nuestra ciudad. Cada crucero que arriba al Puerto beneficia a todos los cartageneros, en especial a quienes encuentran en el turismo su principal fuente de ingresos. A mayor número de turistas, mayor número de oportunidades”.

Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, basado en cifras de Migración Colombia, en la temporada 2013-2014 Cartagena recibió 325.266 visitantes que llegaron en cruceros, frente a los 272.752 visitantes registrados en la temporada 2012-2013.

Y de acuerdo con la Sociedad Portuaria de Cartagena, la temporada pasada (2013-2014) dejó a la economía de Cartagena 44,4 millones de dólares en divisas, con un gasto promedio por pasajero de crucero de US$97,77.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?