| 10/12/2014 1:00:00 PM

Políticas económicas de Alemania se mantendrán

El gobierno germano desestimo las sugerencias de los miembros del Fondo Monetario Internacional de hacer un viraje en su política económica.

El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, quien soportó críticas durante las reuniones del Fondo Monetario Internacional en Washington, desestimó las sugerencias del FMI de que Berlín está bajo presión para cambiar su manejo de la economía.

En Washington, Schaeuble tuvo que soportar sermones de críticos como el ex secretario del Tesoro de Estados Unidos Larry Summers, quien en un panel de discusión acusó a Alemania de llevar a Europa por un camino de deflación al estilo japonés con un enfoque equivocado en la consolidación presupuestaria.

Además, el ministro alemán tuvo que oír los consejos de aliados tradicionales, como el finés Jyrki Katainen, un futuro presidente de la Comisión Europea, que advirtió que Alemania no podrá permanecer fuerte para siempre si no invierte más en su propia infraestructura y sistema de educación.

Las críticas no pasaron inadvertidas en Alemania, donde los medios han respaldado hasta ahora el esfuerzo de Berlín por mantener un presupuesto equilibrado, su rechazo a los estímulos y su insistencia en que socios como Francia e Italia avancen con dolorosas reformas estructurales, pese a la desaceleración de sus economías.

En febrero, el Gobierno de coalición de Merkel presentó un reporte sobre el panorama económico del 2014 que describió que Alemania estaba en medio de una "recuperación estable, de base amplia".

Desde entonces, la debilidad en socios comerciales clave en la zona euro ha comenzado a afectar a las exportaciones germanas, mientras que el agravamiento de la crisis en Ucrania ha provocado inquietud entre las empresas, que están posponiendo inversiones.


REUTERS
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?