| 7/22/2014 4:00:00 PM

Alerta por sequías en Colombia

Las sequías han causado la muerte de miles de reses y afectado la agricultura en los siete departamentos de la costa Caribe colombiana y en otros del resto del país, en algunos de los cuales las temperaturas han llegado a los 40 grados centígrados.

"Tenemos el reporte de 32.000 reses muertas, pero no todo el mundo reporta esa situación. Hay mucho pequeño productor que no reporta eso. Simplemente se le murió el animal y esa es una situación que tienen que afrontar", sostuvo César Augusto García, subgerente de Ciencia y Tecnología del Fondo Nacional del Ganado.

Por eso, dijo, que su entidad calcula que las reses muertas podrían estar entre 40.000 y 45.000."Estamos ante la entrada de un posible fenómeno del Niño", dijo el jefe de la oficina de Gestión de Riesgo del gobierno, Carlos Iván Márquez.

"Siempre que haya impactos de la naturaleza por variabilidad climática, preocupa. Por eso estamos trabajando conjuntamente para no bajar la guardia", aseguró Márquez en entrevista con la AP.

Y el fenómeno podría empeorar, según Omar Franco, director del estatal Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Advirtió que sólo hasta agosto "podríamos hablar de la intensidad: si es un Niño moderado, débil o fuerte".

"De acuerdo con las situación actual, todos los municipios de la región Caribe, aproximadamente 120, tienen en este momento la alerta roja por situación de abastecimiento de agua y afectación de la ganadería y la agricultura", añadió el funcionario. Informó que para tratar de paliar la emergencia el gobierno ha dispuesto de unos $200.000 millones.

En su concepto, en octubre próximo se sabrá con certeza si el fenómeno llegará al país, pero esas posibilidades --según dijo-- son del 75% o más.

La producción lechera también se ha visto afectada en algunas zonas del país. En el departamento de Sucre, en la costa Caribe, la disminución es de por lo menos el 60%.

En corregimiento de Doña Ana, del municipio de San Benito Abad, en Sucre y a unos 485 kilómetros al norte de Bogotá, la gente suele decir que es el primero en inundarse y el último en secarse. Como consecuencia de un fuerte invierno, hace casi dos años fue reubicado. Ahora se llama Nuevo Doña Ana.

"Aquí el problema es de agua: cuando llueve y cuando no llueve", enfatizó a la AP Miller García, funcionario del departamento.

AP/D.com
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