| 9/23/2015 9:30:00 AM

¿Cómo se está transformando la financiación en el mundo?

Las formas en que las tecnologías de la información están trasformando la financiación de los negocios más pequeños a una velocidad y en una magnitud que no se ha visto antes en la historia.

El mundo se encamina al desarrollo de una industria de dinero móvil que genera una oportunidad sin antecedentes de almacenar y analizar datos, en ese sentido Kopo Kopo es una empresa cuya experiencia en Sierra Leona y Kenia le ha llevado a construir un sistema operativo de negocios o un ecosistema comercial a través del cual las empresas pequeñas pueden recibir pagos móviles y construir relaciones con sus clientes por medio de un software que les permite calificar y recolectar información de los pagos realizados en forma automática, determinar las preferencias de clientes y usar mensajes de textos para mercadeo directo, determinar patrones de consumo y tendencias de compra al igual que lealtad de los consumidores.

Lo interesante es que los datos móviles y electrónicos a su vez permiten el desarrollo de nuevas tecnologías y herramientas de crédito mejor informadas.

Ese el caso de AMP que se convierte en una plataforma sofisticada de análisis de datos para la gestión de créditos. Los datos recolectados le permiten a los bancos llegar en forma más eficiente a las pymes y profundizar el crecimiento de ese segmento. A su vez, permite a las pymes acceder en forma más sencilla a financiación. Se trata entonces de un mecanismo para robustecer la calificación del crédito y tener más rápida atención para otorgar préstamos. AMP ofrece la solución tecnológica a los establecimientos de crédito para que ellos presten o se asocia con las entidades financieras para que a través de sus redes ofrezcan créditos financiados por AMP.

Otro caso es el de Cloud Lending o préstamos desde la nube, con presencia en 70 países. Su solución informática busca hacer viable las microfinanzas a través del desarrollo de un sistema integrado que ofrecen a las empresas no tradicionales en la originación de crédito como también a las entidades financieras. En el caso de las empresas, estas prestan servicios más que dinero  pero consiguen inversionistas dispuestos a prestar sus recursos pues tienen un sistema que les permite en forma eficiente administrar los portafolios de préstamos, mejorar la gestión del riesgo de crédito, y la rentabilidad de la actividad financiera. La herramienta empodera a los prestamistas, a los inversionistas y deudores para poder interactuar, trabajar y hacer negocios conjuntamente en forma ágil y rápida.

En los años ochenta los cajeros hicieron más fácil disponer del dinero y en los noventa el comercio en línea de acciones democratizo más los mercados de valores; ahora los sistemas de tecnologías de la información están habilitando formas alternativas de obtener crédito.

En el primer foro de innovación para la financiación de las pymes en América Latina y el Caribe  también se han presentado algunos ejemplos de nuevos esquemas de financiación que se salen del patrón tradicional para facilitar financiación a la pymes.

Kubo es una plataforma digital a través de la cual se puede pertenecer a una comunidad financiera mediante la cual se captan recursos, se presta para proyectos de impacto social de empresa familiar y a través de la cual se pueden realizar inversiones, que permite “crowfunding” persona a persona y es regulada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México.

Afluenta se autodenomina una red social de crédito humano que opera a través de las finanzas colaborativas, mediante la cual se subastan solicitudes de crédito e inversión. La empresa ha otorgado cerca de 2.300 créditos a personas a través de unas 1.300 personas inversionistas.  El esquema es similar al de otras organizaciones como Lending Club, Propser o Auxmoney en Estados Unidos y Alemania. Los inversionistas son quienes toman el riesgo de incobrabilidad y para ello reclaman retornos más altos que en otras alternativas de inversión, es una relación persona a persona. Afluenta opera en Argentina y cobra comisión a cada parte involucrada por los servicios que ofrece. Al inversionista le ofrece un sistema inteligente de evaluación crediticia pero al no captar ni colocar recursos, su actividad no es regida por la ley de entidades financieras.

Estas transformaciones suponen nuevos retos para la regulación así como dejan planteada la siguiente pregunta: ¿además de mejorar el acceso a financiación, también elevan el nivel de estabilidad financiera de las personas, las comunidades y los países? Posiblemente si los datos para analizar el riesgo son los adecuados, entonces la respuesta sea sí.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?