| 1/11/2015 1:00:00 PM

Bogotá también se alista para El Fenómeno del Niño

La Secretaría Distrital de Desarrollo Económico consiente del impacto del fenómeno de El Niño se reúne con productores para prevenir daños por las heladas.

no de los efectos del fenómeno de El Niño, son las heladas. Las heladas en la sabana de Bogotá suceden por el enfriamiento progresivo e intenso del suelo, por radiación de su calor, produciéndose mayormente en las noches de cielo despejado.

La humedad atmosférica, que puede ser relativamente cálida y seca, se condensa sobre las superficies sólidas en forma de rocío o congelándose, si aquéllas se hallan a menos de 0ºC. Este evento genera que el agua de las células de las plantas se congele y se rompan (Plasmolisis), con lo que los tejidos de las plantas sufren daño a nivel fisiológico.

La presencia de este fenómeno ambiental afectará principalmente labores como:

Cronograma de siembras, establecimiento y mantenimiento de actividades agropecuarias, consumo de agua, normal desarrollo fenológico de los cultivos, ciclo de vida de plagas y enfermedades, rendimientos, oferta y precios de los productos agropecuarios durante y después de su culminación.

Este tipo de condiciones implican una afectación para las actividades agropecuarias, por lo que es importante que los productores acaten las siguientes recomendaciones en sus actividades productivas:

En la ganadería:

Por la disminución en el consumo de forrajes y el estrés calórico e hídrico, se reduce la producción de leche, carne y la natalidad, por lo que se recomiendan las siguientes acciones:

• Construcción de pequeños diques en depresiones y hondonadas para recoger las pocas lluvias.

• Construcción de cobertizos o siembra de árboles para el sombrío del ganado en sabanas o praderas muy descubiertas, que eviten la deshidratación y daños en la piel de los bovinos.

• Disminuir la carga animal por hectárea, haciendo una mejor redistribución de los animales por potrero o sacando anticipadamente las vacas de baja producción.

En la agricultura:

• Preparar el suelo con arado de chuzo o de cincel.
• Incrementar el uso de abono orgánico.
• Mantener coberturas vivas y/o muertas en el suelo.
• Evitar el sobrelaboreo del suelo, optando por la labranza mínima, labranza cero o arar con cincel.
• Incorporar residuos vegetales o materia orgánica al suelo.

Es importante que durante el día las plantas y el suelo se encuentren descubiertas para poder almacenar energía solar. Luego en la tarde son cubiertos. Es necesario que el material no entre en contacto directo con la especie vegetal a proteger.

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