| 7/22/2011 11:23:00 AM

Chávez tenía razón

Las denuncias sobre devolución irregular del IVA tienen en entredicho el monto de las exportaciones colombianas a Venezuela. En la mira sectores como ganado, cuero, confecciones y chatarra.

El escándalo de las exportaciones ficticias para apoderarse de las devoluciones del IVA no solo deja en entredicho las ventas hacia Venezuela, sino todo el comercio exterior, pues como lo advirtieron en la Casa de Nariño, hasta ahora solo se conoce una parte del millonario desfalco.

En lo que respecta a las exportaciones hacia el vecino país, las sospechas comenzaron en voz baja, pero poco a poco crecieron, al punto que hoy muchos de quienes trabajan en comercio exterior aceptan que el gobierno de Chávez tenía razón al demorar pagos pendientes con exportadores colombianos.

Según la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, de US$1.400 millones pendientes, ya se pagaron US$880 millones, US$44 millones están en investigación en la Fiscalía venezolana y el resto se sigue analizado.

La Fiscalía del vecino país investiga porque, hasta antes de que se hiciera público el robo con devoluciones del IVA, las sospechas se concentraban en una sobrefacturación motivada en el sistema cambiario venezolano. Fenómeno que no solo se presentó con Colombia, sino también con otros países y allí el damnificado fue el fisco venezolano.

Ahora, el golpeado es el Estado colombiano, dado que una parte del billón de pesos que desde 2008 hasta hoy se hurtaron con falsas devoluciones del IVA correspondía a exportaciones hacia Venezuela.

Uno de los primeros en advertir que algo andaba mal fue el consultor Jorge Alberto Velásquez, quien en 2008 escribió una columna de opinión en Portafolio, titulada Vivan las exportaciones, aunque sean ficticias. Su argumento es que desde que comenzó el control cambiario en Venezuela, se incentivaron las exportaciones. En 2007 se registraron ventas a ese país por US$5.200 millones, de las cuales él calcula que US$1.000 millones fueron irregulares.

De un momento a otro empezaron lo que Velásquez llama ‘milagros sectoriales’, pues de exportar US$247 millones en confecciones en 2006, se pasó a US$864 millones un año después, las de carne saltaron de US$74 millones a US$339 millones en el mismo periodo y las de calzado de US$31 millones a US$125 millones.
“Aparecieron muchas empresas raras, así como casas de cambio, y esto no solo se dio por el incentivo cambiario sino porque faltan más controles en las aduanas de ambos países” agrega.

Empresas fantasmas

El boom y la posterior caída de las ventas hacia Venezuela también son evidentes en el número de exportadoras. Cifras del portal losdatos.com, basadas en manifiestos de exportación, muestran que entre 2007 y el año pasado, 5.273 empresas le vendieron al vecino país, pero de ellas únicamente 1.001 lo hicieron los cuatro años seguidos, 856 vendieron solo tres años y hay un grupo de 561 que se limitaron a exportar en el año récord (2008).

Si bien la inconstancia de las empresas al exportar se puede explicar, en parte, por las dificultades políticas que afectaron el comercio bilateral, también es cierto que resulta extraño que al menos 500 empresas aprovecharan el auge de un año y al siguiente ya no les interesara ese mercado.

Aunque en la Cámara binacional consideran que este escándalo no trancará los pagos pendientes, pues ambos países trabajan para avanzar en ese frente, otra idea tienen en sectores como el del cuero y sus manufacturas, al que le deben unos US$7 millones.

Justamente las exportaciones de cuero a Venezuela están en la mira, pues allí ya se comprobaron las falsas devoluciones del IVA. Luis Gustavo Flórez, presidente de Acicam, gremio de las manufacturas del sector, dice que ellos habían advertido del incremento inusitado de estas ventas al vecino país, pero que hasta ahora ven los resultados de las investigaciones, “y las afectadas son las pequeñas empresas de cuero y calzado que sí exportan”.

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, también dice que alertó por las elevadas exportaciones de cuero, dado que habría sido necesario sacrificar todo el hato ganadero que existía en 2008 en el país para haber podido exportar tanto. “Personalmente le entregué un informe al presidente Uribe, quien dio instrucciones a la Dian de la época, pero no supe nada más”, asegura.

Sin embargo, ni Flórez, ni Lafaurie tienen explicaciones de por qué sus sectores fueron más vulnerables a las exportaciones ficticias hacia Venezuela.

Desperdicios atractivos

Otro sector señalado con el escándalo es el de la chatarra, cuyas ventas externas están al alza, motivadas por los altos precios internacionales y, al parecer, también por la posibilidad de tumbar a la Dian.

Las estadísticas de losdatos.com indican que, mientras en 2009 y 2008 esas exportaciones se redujeron, el año pasado crecieron 116%, con un total de 50 exportadoras, de las cuales 19 no vendieron al exterior en los dos años anteriores.

Llama la atención que entre las que sí exportaron en 2009 y 2010, una aumentó su facturación en más de 2.000%, así como otras lograron vender su chatarra a un precio muy superior al de sus colegas. En promedio recibieron US$2,3 por kilo, pero a una, que tiene domicilio en Cúcuta, le pagaron US$7.

La vulnerabilidad de la chatarra para ser usada como exportación ficticia tampoco está clara, aunque algunos creen que puede obedecer a su recolección, proceso en el que hay mucha informalidad.

Para el ex director de la Dian, Horacio Ayala, la vulnerabilidad está dada por el número de competidores, pues entre más hay es más fácil colarse con actividades fraudulentas, a diferencia de los sectores especializados, donde todos se conocen. Por su parte, Jorge Alberto Velásquez piensa que las exportaciones ficticias siempre han existido y no se acabarán, mientras haya incentivos como las devoluciones del IVA o los certificados de reembolso tributario.

Por ahora, las devoluciones serán más lentas (lo que afecta sectores como el avícola, que tiene represados $1.400 millones), al tiempo que la Fiscalía le pidió a la Dian frenar otros $3.000 millones mientras se aclaran otras exportaciones ficticias. Esto, sin duda, aumentará las dudas sobre el comercio exterior y la necesidad de sincerar las cifras.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?