| 8/4/2006 12:00:00 AM

Aumenta el optimismo

Los analistas consultados por Dinero siguen mejorando sus perspectivas de lo que será este año, pero advierten sobre los riesgos en 2007. Las reformas son claves.

El optimismo entre los economistas consultados por Dinero sigue creciendo. En esta medición, equipos internacionales como el Economist Intelligence Unit y nacionales como el BBVA, Corficolombiana y hasta Javier Fernández Riva —que se ha caracterizado por tener los más bajos pronósticos de crecimiento— aumentaron sus proyecciones de crecimiento alrededor de medio punto porcentual. Con esto, el promedio de los analistas espera que 2006 termine con un crecimiento del 4,6%, que viene de 4,2% a comienzos del año. Las proyecciones se mueven en un rango que va desde el 3,8% de Javier Fernández Riva hasta el 5,3% del Credit Suisse First Boston.

Vaticinan una disminución del déficit fiscal, a pesar de las críticas de la Contraloría. En general, consideran que la diferencia entre la estimación de esta entidad y las presentadas por el gobierno son esencialmente metodológicas y que no son suficientes para mostrar amenazas a la sostenibilidad fiscal de la Nación. Es más, en promedio esperan un déficit de 1,3% del PIB, menor a lo que proyecta el gobierno (1,6%).

Pronostican que la inflación, que hoy está por debajo de la meta oficial de 4% a 5%, seguirá bajo control y que al final se ubicará dentro de ese rango. Esperan que la DTF termine muy cerca de su nivel actual de 6,74%, a pesar del ajuste en las tasas de interés internacionales y en las de referencia del Banco de la República, que han aumentado en más de 500 puntos básicos este año. También pronostican que la tasa de cambio del dólar cerrará el año en $2.459, apenas por encima del nivel actual de $2.426.

Por su parte, las estimaciones de desempleo no se modifican, a pesar de las mejores perspectivas de crecimiento.

El único equipo que disminuyó en cuatro puntos básicos su perspectiva de crecimiento frente a la medición de abril fue Promotora Bursátil que pasó del 4,5% al 4,1% al considerar que "el sector financiero que fue el que más aportó al crecimiento en el primer trimestre de 2006 no seguirá un comportamiento similar y a que esperan futuros deterioros en la balanza comercial". Este equipo, a diferencia del resto de entidades, revisó al alza tanto la tasa de cambio como la tasa de inflación, las tasas de interés y el déficit fiscal.

En general, los economistas de entidades internacionales están más optimistas que los nacionales y esperan en promedio un mayor crecimiento (4,7%), una devaluación más moderada (6%), una menor inflación (4,3%) y un menor déficit fiscal (1% del PIB). Es más, muchos de ellos advirtieron que si Colombia aprueba el paquete de reformas tributarias y de transferencias, la calificación del país por parte de Standard & Poor's y Fitch podría aumentar.



Lo mismo para 2007

Por ahora, los economistas consideran que 2007 será un año muy similar en materia macroeconómica al actual. Para el próximo año esperan un crecimiento levemente menor (4,2%) que en 2006, mayor déficit fiscal (1,6% del PIB), una devaluación más moderada (3,8%) y mayores tasas de interés (500 puntos básicos más). La inflación se mantendría alrededor del 4,3% y habría una muy ligera reducción del desempleo, pero conservaría cifras de dos dígitos.

Todos coinciden en que la evolución de la actividad económica dependerá en gran medida del contexto internacional, especialmente de que se presente y con qué intensidad una recesión de la economía de Estados Unidos, que es cada vez más probable (36%), según una encuesta realizada por el Federal Reserve Board. En este contexto, el mundo se vuelve más sensible al rumbo del mercado petrolero por sus posibles efectos inflacionarios y recesivos y a temas como un posible conflicto de Estados Unidos con Irán y Corea del Norte.

También dependerá de la política monetaria que adopten otras economías como la japonesa, de una inesperada contracción monetaria en China, o de nuevas medidas para revaluar de manera importante el yuan, afirma Ricardo Pérez, de Alianza Valores.

En el frente interno, los principales riesgos a largo plazo están en que no se aprueben las reformas tributaria y de transferencias en el Congreso antes de junio de 2007 (ver recuadro). Se espera que el alto capital político de este gobierno sirva para sacarlas adelante, aunque esto dependerá de la cohesión de las bancadas que apoyan al Presidente. Otro factor que afectaría las proyecciones de mediano plazo sería la no aprobación del TLC en el Congreso y en la Corte Constitucional.
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