| 10/19/2010 3:15:00 PM

Analistas positivos en sus previsiones

Los analistas económicos del país siguen ajustando al alza sus proyecciones de las principales variables económicas para Colombia y América Latina. El crecimiento esperado promedio del PIB es 4,4%.

El anuncio del crecimiento del PIB para el segundo semestre de 2010, hecho recientemente por el Dane, según el cual en ese periodo la economía colombiana creció 4,5%, aunque fue menor a lo que esperaba el mercado, alimentó el positivismo de los analistas nacionales, que ya de por sí habían corregido al alza sus previsiones de la economía colombiana para 2010.

Las estimaciones de Anif coincidieron con el cálculo del Dane, según Sergio Clavijo, director de esa asociación, "porque en realidad hubo dos grandes sorpresas: la industria se aceleró a tasas del 8,4% anual -frente a un crecimiento esperado de 4,2% anual-, al tiempo que la construcción colapsaba a tasas de -14% anual -frente a un crecimiento esperado de 16%-. Otros sectores también dieron sorpresas positivas -transporte y comercio-, pero otros, más sorpresas negativas -servicios sociales-. En el agregado, la cifra coincidió con el pronóstico de Anif".

A la luz de estas cifras, Anif pronostica un rango de crecimiento entre 4,1% y 5,1% anual para el tercer trimestre de 2010, con un valor puntual de 4,6% y reafirma su rango de pronóstico para 2010 entre 3,8% y 4,8%, con valor puntual esperado de 4,3% anual. "Los sectores líderes serán la minería y el comercio, aunque consideramos que la industria y la construcción seguirán jugando un papel importante en esta recuperación", anota Clavijo.

Por su parte, Camila Quevedo, analista macroeconómica de la dirección de investigaciones económicas y estrategias del Grupo Bancolombia, señala que, luego de conocerse el resultado del PIB del segundo trimestre, este Grupo mantiene inalterada su visión de crecimiento de 4,67%. "El pronóstico es consistente con una perspectiva positiva en términos de demanda interna y una senda de reducción de la demanda pública más acelerada. El escenario de 2010 prevé que el consumo de los hogares crecerá 4,0%, tasa que, si bien es inferior a la registrada en años de auge económico, denota una recuperación consistente con el repunte reciente que ha venido experimentando el índice de confianza del consumidor y las ventas de los establecimientos minoristas. Por su parte, se estima que la demanda pública crecerá 3,8%, en vista de que se producirán recortes a la velocidad del crecimiento del gasto en 2010", dice.

El optimismo se ve también entre las firmas comisionistas de bolsa. Por ejemplo, Julián Cárdenas, director de investigaciones económicas de Corredores Asociados, argumenta que "las expectativas de crecimiento para 2010 apuntan a que probablemente las economías latinoamericanas pueden crecer a una tasa cercana al 5%. Mientras en 2010 Chile, Brasil y Perú posiblemente superarán de manera amplia su crecimiento potencial, Colombia puede igualar su capacidad de 4,5% sin generar presiones inflacionarias".

Entretanto, los analistas internacionales también están optimistas, aunque mantienen sus pronósticos sin grandes alteraciones. Economist Intelligence Unit, por ejemplo, estima que el PIB del país crecerá 4,4%, mientras en el Credit Suisse el estimativo es de 4%. A este respecto, Carola Sandy, analista de esta firma, comenta que "esto refleja el fortalecimiento de las expectativas de consumidores y empresarios, el aumento del empleo y los altos ingresos de inversión extranjera directa". Sin embrago, resalta que "la expansión de la economía colombiana en 2010, aunque lejos de ser insignificante, va a ser inferior a la de la mayoría de los países de la región latinoamericana".

Grado de inversión cada vez más cerca

Aunque Colombia no obtendrá el aumento en la calificación en menos de seis meses, cada vez está más cerca del tan anhelado grado de inversión. La decisión dependerá del resultado de los debates para la aprobación de la Ley de Regalías y la Regla Fiscal, que se llevan a cabo en el Congreso.

En este sentido, la jefe de estrategias en monedas para América Latina de HSBC, Marjorie Hernández, dijo el pasado 12 de octubre, en una presentación privada, que el déficit fiscal estructural del país es lo que no ha permitido a las calificadoras internacionales darle a Colombia el grado de inversión. Sin embargo, considera que con la reforma propuesta por el nuevo gobierno de generar una disciplina fiscal, las calificadoras están más optimistas en cuanto al panorama del país.

"Antes de la crisis no era tan probable la idea de que Colombia obtuviera el grado de inversión", comentó. En esa época, los estándares para calificar un país con grado de inversión eran mucho más altos y Colombia estaba muy lejos de cumplirlos.

Sin embargo, el Banco HSBC se muestra optimista y prevé que en el término de unos seis meses, cuando culmine, con un resultado positivo, la primera ronda de debates en el Congreso sobre Regla Fiscal y Ley de Regalías, el país pueda obtener el grado de inversión.

Los mensajes hacia las calificadoras, por parte del Gobierno, han sido positivos. Al lograr implementar estas medidas, se garantiza que el país estará en capacidad, en un momento de crisis, de responder con políticas contracíclicas.

Finalmente, Hernández no cree que Colombia vaya a aplicar controles a los capitales de corto plazo, pues no son necesarios, ya que el grueso de los flujos que están entrando proviene de inversión extranjera directa, financiamiento público y Ecopetrol. "El Gobierno sabe que los flujos que están entrando no son especulativos; por lo tanto, una medida de esas no tendría impacto, en cambio sí generaría costos elevados. Sin embargo, si pasara no afectaría el grado de inversión, ya que después de la crisis no son tan mal vistas estas medidas".

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?