| 1/18/2012 6:00:00 PM

Al que no quiere SOPA...

Una iniciativa para bloquear contenidos piratas en internet tiene enfrentados a los sitios web más importantes del planeta con el Congreso de Estados Unidos.

El pasado 18 de enero, cientos de sitios web bloquearon el acceso a sus contenidos durante 24 horas en Estados Unidos para crear el mayor ‘apagón’ de internet del que se tenga memoria. Así, Wikipedia, Mozilla, Wordpress y Tucows –entre los más conocidos– protestaron contra la ley antipiratería propuesta por el Congreso de ese país: el proyecto para detener la piratería en línea (SOPA, por su sigla en inglés).

A grandes rasgos, esta iniciativa propone medidas para evitar que los servicios en línea locales promuevan el intercambio ilegal de contenidos digitales, como música o películas. “Los sitios ilegales se roban la innovación y los productos creativos que se realizan en este país. Al atraer más de 53.000 millones de visitas anuales ponen en riesgo más de 19 millones de trabajos estadounidenses”, dijo la Cámara de Comercio de Estados Unidos en una carta abierta.

Para conseguirlo, SOPA incluyó propuestas diseñadas para bloquear el acceso de los usuarios a estos servicios en línea. Eso sí, como Estados Unidos concentra la mayoría de recursos e infraestructura de internet, esta normatividad podría afectar a los usuarios de todo el mundo.

Los propietarios de los contenidos –como las casas discográficas o las productoras de cine– y el gobierno de Estados Unidos podrían solicitar órdenes judiciales para cerrar los sitios web asociados con piratería. Para completar, como desde ese país se gestiona la mayoría de dominios –como .com, .org o .net–, sus entes judiciales podrían bloquear sitios web de otros países, ante la sola sospecha de su apoyo a la piratería. “Un sitio podría ser cerrado por contener un solo vínculo que infrinja la norma, incluso si el propietario no lo puso; por ejemplo, si alguien agrega una fotografía ilegal en los comentarios de alguna página, dice la revista Wired.

De entrada, esta situación pondría en riesgo todas las redes sociales y a sus administradores, pues SOPA también contempla penas de hasta 5 años de prisión a quien comparta diez o más obras protegidas sin autorización en un periodo de seis meses. A su vez, los servicios de publicidad, de hospedaje de sitios web y de procesamiento de pagos estarían vetados para realizar negocios con quienes infrinjan la ley, incluso si se encuentran en otros países. SOPA también exige que los motores de búsqueda –como Google y Yahoo!– eliminen vínculos hacia sitios extranjeros sospechosos de sus resultados. “Estas medidas ‘borrarían’ de internet esos sitios web de forma efectiva. Este proceso es el mismo que utilizan actualmente China e Irán”, comenta el servicio de noticias de BBC.

Todos en contra

La reacción de los principales sitios de internet no se hizo esperar. En noviembre pasado, Google, Facebook, Zynga, eBay, Twitter, Yahoo!, LinkedIn, AOL y Mozilla publicaron una carta en The New York Times para oponerse a esta ley, a la que catalogaron como un intento por “censurar” sus contenidos. “Estas iniciativas amenazan las bases de la prosperidad de Estados Unidos, al ahogar la inversión y el emprendimiento y debilitar la integridad y prosperidad de internet”, manifestaron.

Este comunicado sirvió para impulsar a NetCoalition, un grupo que se encarga de hacer lobby ante los legisladores y representantes de otros sectores, para lograr acuerdos y explicar los puntos de vista de la industria digital.

A su vez, los sitios web no asociados también impulsaron el ‘gran apagón’ de internet, en el cual bloquearon el acceso a sus sitios web durante 24 horas, para demostrar qué podría suceder de ser aprobada esa ley. El gran protagonista de esta iniciativa fue Wikipedia, la mayor enciclopedia de internet y que depende de las contribuciones de personas anónimas alrededor del mundo.

Las acciones de los diferentes portales y sitios web parecen haber dado resultado, al punto que la Casa Blanca no mostró interés en que la iniciativa siguiera su trámite. “Cualquier disposición que afecte a los intermediarios de internet, como redes de publicidad, sistemas de pago o motores de búsqueda, debe ser transparente y estar diseñada para evitar que los derechos sean privados sin justificación”, dijo en un comunicado.

Si bien este espaldarazo frenó el proceso en el Congreso, los analistas concuerdan en señalar que solo es cuestión de tiempo para que sus promotores impulsen una nueva versión menos agresiva. Así mismo, aún sigue su trámite en el Senado estadounidense otro proyecto llamado Protect IP (PIPA) que, con propuestas similares a SOPA, nunca ha tenido tanta atención mediática. Este sería ‘el gallo tapado’ que amenaza a internet.
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