Opinión

  • | 2009/10/21 05:00

    Tres temas de gran fondo para Colombia

    ¿Quién promueve mejor el desarrollo humano, la Izquierda o la Derecha latinoamericanas? ¿Qué hacer con la revaluación? ¿Alguien vio la caída enorme de exportaciones a Venezuela en agosto? La opinión de David Ramírez, nuevo columnista de Dinero.com

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Algunos resultados del reciente informe sobre Desarrollo Humano de la ONU pueden aportar al creciente debate regional entre ideologías de Izquierda vs. Derecha. Primero, en materia de indicadores de salud (esperanza de vida) y educación (tasas de alfabetismo y escolaridad), Cuba supera no sólo al promedio Latinoamericano, sino al conjunto de naciones de “desarrollo humano alto”.

 

Triunfo de la “Revolución”, aunque en realidad es Chile, luego de más de tres décadas de marcado neoliberalismo, el que históricamente registra en la región el mayor Índice de Desarrollo Humano (IDH, que además de los indicadores de salud y educación incluye la evolución del PIB per cápita).

 

De hecho, para 2007 el IDH de Cuba también fue superado por Antigua y Barbados, Argentina y Uruguay, generando dudas sobre la sostenibilidad de sus conquistas sociales. ¿Ayudaran los petrodólares de Chávez?

 

A propósito, entre las grandes economías de la región, Venezuela registró el mayor crecimiento absoluto del IDH en 2000-07: 0,42 puntos. Sin duda, efecto de la explosión del gasto bajo el actual régimen, aunque también resultado de las políticas educativas de sus antecesores.

 

Por demás, incluyendo a todos los países de la región, el progreso venezolano fue levemente inferior a lo avanzado por El Salvador y sus políticas abiertamente pro-mercado desde que se logro la paz en los 90 (0,43 puntos).

 

El IDH de Colombia aumentó 0,35 puntos en 2000-07, avance importante frente al promedio regional de 0,30, pero seriamente opacado por el deterioro en la distribución de la riqueza. En 2007 Colombia registró el peor coeficiente de Gini del continente (58,5), solamente seguido de cerca por Bolivia (58,2 ¿Qué dirá Evo?) y marcadamente superior a la media regional (50-55).

 

En conclusión, más que un debate ideológico, la discusión y ejemplos a seguir deberían ser sobre la calidad y eficacia del gasto social y de las políticas de redistribución del ingreso.


 

Revaluación: la película que ya vimos
Cada cierto tiempo volvemos a la misma discusión: el peso apreciándose o depreciándose por varias semanas o meses; los exportadores amenazando con la quiebra - aunque no salen a anunciar ganancias extraordinarias ni mayores contrataciones cuando el peso se deprecia -; el gobierno y la Junta Directiva del Banrep (JDBR) reuniéndose “para tomar medidas de emergencia”; el Minhacienda prometiendo que va a parar o acelerar la monetización de deuda pública; y la JDBR comprando o vendiendo dólares para amortiguar la situación.

 

Más allá de que todo lo anterior sea “políticamente correcto”, la realidad es que el margen de maniobra para manipular la tasa de cambio es poco o nulo bajo nuestro régimen de flotación libre. Peor, cada apuesta del Banrep por defender un piso o techo de la tasa de cambio ha sido y será respondida con mayor agresividad por parte de los especuladores.

 

La actual sobrevaloración del peso esta sobre-diagnosticada. Ciertamente el sector público aumentó su endeudamiento externo exponencialmente en 2009, pero esto solo ha compensado parcialmente la caída de los flujos netos de capital privado, sobre todo los de corto plazo.

 

Según datos de la balanza cambiaria, el flujo neto total de capital extranjero, público y privado, alcanzó US$5,372 millones a septiembre 30, inferior en más de US$1,500 millones frente al nivel de un año atrás. Por otra parte, como el déficit de la cuenta corriente también cayó en el mismo período, en unos US$500 millones, pero es ampliamente financiado por el flujo de capitales, las reservas internacionales aumentaron en más de US$1,100 millones a septiembre 30.

 

En esta ocasión la sobreoferta de divisas difícilmente podrá ser atajada por restricciones a los capitales golondrina o por las compras del Banrep. Habrá que tomar medidas monetarias adicionales como la disminución del diferencial de tasas de interés externas/internas por la vía de reducciones adicionales de la tasa repo del Banrep, modificaciones a los encajes bancarios, recompra de TES, entre otras.

 

Esperar una mayor contribución del lado fiscal es inviable ante la realidad del creciente déficit: aún sin monetización de deuda externa la emisión de TES locales seguirá atrayendo a inversionistas extranjeros. La solución de largo plazo es que nuestras exportaciones dejen depender en su mayor parte de competitividad vía tasa de cambio.

 

Por lo mismo, en vez de cuestionar al gobierno por el inevitable financiamiento del déficit, se le debería juzgar por sus opacos logros en áreas clave para la competitividad como infraestructura, entrenamiento de mano de obra calificada, y acceso al crédito empresarial, entre otros. Los exportadores deberían ser más incisivos en este debate, así como en adoptar, de una vez, la práctica de comprar coberturas cambiarias.

 

Exportaciones a Venezuela: dramática caída
No vi realmente que la prensa nacional registrara la preocupante caída de nuestras exportaciones a Venezuela en agosto: -49,9%(!). Luego de contraerse un 32% en julio había expectativa por los efectos en el comercio desde que Chávez ordenara el congelamiento de relaciones bilaterales el siguiente mes. En algunos rubros relacionados con alimentos procesados hubo reducciones mensuales para agosto de entre 60% y 100%. Prendas de vestir y cueros cayeron 79% y 92%. Esto sí es de prender alarmas.

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