Opinión

  • | 2009/08/18 00:00

    Tejido humano somos todos

    El gerente de Microsoft, Jorge Silva, cuenta en su columna el caso de éxito de una persona que sufrió un ataque de las Farc y que poco a poco se ha convertido en símbolo de admiración y tenacidad.

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Pablo William Roa es abogado. Se graduó de la facultad de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda hace 10 meses con el mejor promedio de toda la carrera. Pronto va a iniciar su Maestría en Derecho Administrativo. Vive feliz con su esposa, tiene un hijo de 11 años y una hija de 2.

Lo particular de Pablo Roa es que está ciego. Y perdió una mano. Esto le sucedió en Casanare hace 12 años, cuando tenía 24 años y era Policía de las Fuerzas Especiales. Su unidad fue atacada por las Farc con artefactos explosivos. Él quedó herido y desde ese día no volvió a ver.

Después de largos meses de tratamientos, dar muchas vueltas entre ONGs y de tocar puertas llegó a Tejido Humano. "Estaba en tinieblas", dice él, pero aquí le dieron una oportunidad, oportunidad que vino del aporte de mucha gente que hoy debe sentirse feliz de ver que su dinero estuvo muy, pero muy bien invertido.

Y ¿cómo pueden todos estos donantes de Tejido Humano estar seguros de que sus donaciones sí las están invirtiendo de manera adecuada? Bueno, esta organización, sin ánimo de lucro, quiere operar como una gran empresa, con procesos transparentes y excelente gestión administrativa.

Así que desde hace más de un año viene trabajando con una empresa de tecnología para desarrollar y personalizar una solución tecnológica que le permitirá (ya lo hace) contar con una completa base de datos de todos sus miembros, afiliados y beneficiarios (policías, militares, desmovilizados y sus familias), identificando necesidades, filtrando datos personales, detectando el historial de beneficios, ubicando las donaciones y los proyectos y permitiendo hacer seguimientos de una manera inteligente y ágil.

Pero ¿por qué todo esto es tan importante para el donante? Porque por primera vez el que aporta podrá estar al tanto de sus donaciones. Con esta herramienta, tal como lo destacaron varios de ellos, se puede conocer en línea -con todos los detalles y de manera reservada para cada uno- el destino de sus recursos y hacerles un riguroso seguimiento. Pueden ingresar a la página de Tejido humano con una clave que los identifica como donantes y que les permite ver cómo y a dónde van sus recursos, con las facturas, con los montos destinados y con los proyectos implementados.

Los mismos donantes ven esto como algo emocionante. Paola Gallo, una joven emprendedora que regresó al país a trabajar por él y que tiene una empresa de producción de videos -Proyección film- se metió por convicción en Tejido Humano. Hoy está satisfecha: “con esta herramienta puedo ver todo el proceso, ver los proyectos emocionarme con lo que se hace. Uno cree más cuando lo puede ver, cuando uno mismo lo hace… Ahora me involucro más, no es solo dar plata y chao. Es emocionante ver todo el proceso. Ya no se tiene miedo de donar”.

Y Andrés Mauricio López, donante y Gerente Comercial de Schale Lock de Colombia coincide con Paola: “contar con este sistema de información reafirma el compromiso de nuestra compañía con Tejido Humano, al poner a nuestra disposición una herramienta de transparencia única en el país, que nos permite hacer un seguimiento en línea de los recursos que aportamos para contribuir a la causa de generar escenarios de paz en el conflicto para el post conflicto.”

Para llegar a esto, se emplearon muchas horas de trabajo donadas por jóvenes desarrolladores. Ellos –como buenos arquitectos de tecnología- personalizaron esta solución a la medida de Tejido Humano. Este trabajo silencioso y juicioso es el que reconocen personas como Pablo William Roa, víctima de la violencia, pero hoy abogado gracias a las donaciones a Tejido Humano.

Por eso para el director de la fundación, Alfonso De Angulo, esta es su mejor arma. Así lo dijo: “Para Tejido Humano el apoyo de esta multinacional de tecnología y sus directivos ha sido fundamental para el desarrollo e implementación del Sistema de información, poniendo a disposición de la Asociación todos los recursos humanos, tecnológicos y monetarios, para asegurar una herramienta innovadora que permitirá a donantes, beneficiarios, fundaciones aliadas y proveedores, hace un seguimiento en línea del destino de los dineros invertidos. Con el Sistema de Información estamos asegurando la transparencia del uso de los recursos recaudados, generando un valor de credibilidad para poder lograr la meta de 12 mil beneficiarios para el año 2012”,

Todo esto para decir que esperamos tener más abogados como Pablo Roa, más donantes como Paola y Andrés y poder entregarle mejores oportunidades a toda nuestra gente de manera transparente e inteligente.

 

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