Opinión

  • | 2010/10/27 14:40

    Sobre la maldición de los recursos naturales y el boom petrolero

    El problema de desindustrialización y de inequidad que generan los auges de recursos naturales se puede evitar construyendo mejores instituciones. Los ejemplos del mundo. La opinión de Mauricio Olivera.

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La riqueza en recursos naturales puede traer para algunas economías una maldición para su crecimiento y desarrollo. Esta maldición se conoce como la “enfermedad holandesa” ya que grandes descubrimientos de petróleo en los países bajos a principios de la década de los 60 generaron una fuerte apreciación de la moneda y la desindustrialización de la economía. Este efecto se dio a través de la monetización de los ingresos por exportaciones de petróleo.

En un trabajo reciente con Guillermo Perry “Natural Resources, Institutions, and Economic Performance”, encontramos que las economías con abundancia de recursos naturales sufren la enfermedad holandesa. Estas economías crecen menos, son más volátiles y más desiguales. También encontramos que esta maldición puede convertirse en una bendición a través de buenas instituciones. De hecho, algunos países ricos en recursos naturales, como Noruega, tienen buenas instituciones -medidas como el imperio de la ley- mientras que otros, como Nigeria, tienen muy malas instituciones (ver Gráfico). Y esto se traduce en mejores o peores índices de crecimiento y desarrollo.

 GRÁFICO COLUMNA

Fuente: Autor con datos del Banco Mundial

Las instituciones no son inamovibles; mejoran o empeoran a través del tiempo, y pueden verse afectadas por la abundancia de recursos naturales. Los países árabes han sabido aprovechar su abundancia petrolera y Dubai ha sido un caso exitoso al convertirse en un centro financiero internacional. Nigeria, uno de los países con más reservas de petróleo en África, no ha podido despegar y es hoy uno de los países más pobres del mundo, en donde la pobreza convive con un fuerte conflicto armado. En la mitad se encuentra nuestro vecino, Venezuela, en dónde las instituciones se han debilitado y, después del boom reciente de precios del petróleo, su economía se ha estancado.

¿Dónde se encuentra Colombia en esta historia? Colombia está en un nivel medio en su calidad institucional. Las proyecciones indican que se avecina un boom petrolero. Colombia puede mejorar sus instituciones para aprovechar el boom. O puede sufrir la enfermedad holandesa. Hasta el momento, el gobierno ha dado los pasos adecuados. Ejemplos de esto son la reforma a las regalías, destinar parte de los recursos de la bonanza a la Ciencia y la Tecnología, y una regla fiscal para ahorrar parte de estos recursos. Ojalá esto se traduzca en la práctica en un uso eficiente de la bonanza para traer el desarrollo al país.

El autor es investigador asociado de Fedesarrollo.

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