Opinión

  • | 2011/04/04 07:00

    Sigo con miedo de hablar en público ¿Por qué?

    Cómo se elimina de raiz el pánico escénico. La opinión de Martha Escamilla y Lidia Gesteira.

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Algunas personas se sienten frustradas al ver que el miedo de hablar en público continúa a pesar de haber intentado varias cosas. Llegan a consulta y dicen: "Lo he probado todo, pero sigo igual. He tomado varios cursos para hablar en público, fui a terapia, me hicieron hipnosis para eliminar el miedo de hablar en público, pero nada parece servirme cuando estoy frente al público. Ayer por ejemplo, estaba con cuatro personas que conozco, son amigos, debía darles el reporte del mes, me sudaban las manos y me temblaba la voz. Si esto fue con ellos, se imagina que voy hacer delante de personas que no conozco… Me acaba de decir mi jefe que en un mes y medio debo dar una presentación ante doscientas personas, ¿qué voy a hacer? Estará el presidente de la compañía, mi jefe, todos lo gerentes regionales, tengo tanto miedo que estoy pensando en renunciar, que tal que se me vaya la voz, que se den cuenta que no sirvo para este trabajo, que se han equivocado conmigo. Tengo ¡tanto miedo! que me da pánico hasta que se me vaya la voz cuando renuncie, también sé que esto no soluciona el problema y además necesito el trabajo ¿me pueden ayudar?"

Esta situación es muy frustrante. El sentirse impotente frente a otros cuando se está dando una conferencia es una sensación agobiante, y más si se han probado tantas cosas que aparentemente no han funcionado y el problema sigue ahí. Esta situación es demoledora para la persona.

Los cursos para aprender hablar en público son buenos, aprendes a manejar la voz, a controlar tu cuerpo en el escenario, a observar y manejar al público, hacer la presentación, etc. Son ayudas muy útiles. Lo que sucede es que si tienes PÁNICO ESCÉNICO y presentas una serie de síntomas físicos, psicológicos y de comportamiento que enumeramos en el artículo “Miedo escénico”, estos cursos o tips no te servirán hasta que trabajes el origen de estas emociones. Puede ser un trauma o, generalmente, son varias experiencias traumáticas. Las personas creen que un trauma es lo que tiene que ver con una sala de emergencia, un accidente, una muerte o un desastre natural. No es así necesariamente. Experiencias donde te has sentido de pequeño vulnerable, expuesto, humillado, sin control, desprotegido, perseguido, son muy traumáticas. Pudo ser, por ejemplo, en tu casa, cuando tu padre te pegó; o en el colegio cuando se burlaron de ti porque no podías pagar la pensión, etc. Estas vivencias tienen una serie de efectos en ti y, dependiendo del momento en que ocurrieron, la duración y el apoyo emocional que recibiste pueden llegar a ser traumáticos, y han dejado en ti una huella permanente en tus emociones. Y esto afectara a tu salud mental, física y las creencias que tengas acerca de otros, de la vida y de ti.

Puedes llegar a pensar que no eres lo suficiente, que ser visto puede ser peligroso, que no sirves, que el público se va a burlar de ti y tu jefe se va a dar cuenta de que no ha debido darte el trabajo. Estas creencias saldrán a flote cuando estés frente al público e interferirán con tu comportamiento. Aumentarán tus signos de alarma, sentirás miedo, terror, dolor, vergüenza, empezarás a sentir que no puedes confiar en tu cuerpo y comenzarás a tener síntomas que harán que tu corazón palpite más fuerte, que tus músculos se tensionen más, te pondrás más vigilante, y todo esto hace que el nivel de estrés sea tan grande que te quedarás congelado.

 

En un momento así olvidaras lo que aprendiste en el curso o las tips que te sabes, porque en lo único en lo que estarás concentrado es en la amenaza, en cómo protegerte, en salir de ahí lo más pronto posible, y en este momento la razón no te sirve y se disparan las respuestas de protección.

El miedo hablar en publico no se origina siempre con lo que viviste. Pueden pasar años para que esto suceda. Puede que siempre hayas hablado bien en publico, pero una quiebra económica, un estrés prolongado o la terminación con tu pareja, pueden hacer que se te dispare el miedo hablar en publico y te sorprendes en terapia, porque ves como el hoy te lleva al pasado, te sitúa en esos momentos en los que te sentiste insignificante, inseguro, etc.

Para trabajar este proceso de ansiedad la única manera es buscar la ayuda de un profesional, de un psicólogo que use técnicas para trabajar traumas. Que trabaje con la conexión mente-cuerpo, que te ayude a regular tu sistema nervioso, que te guíe para procesar la información guardada en los momentos traumáticos. Vemos como las personas mejoran en terapia, pero no solo el miedo hablar en público, sino otros aspectos de su vida, las relaciones, la comunicación, la asertividad, el poner límites, las creencias negativas hacia uno mismo, etc, sin que lo hubiéramos trabajado. Es hermoso, saber y comprobar que nuestro cuerpo tiene la capacidad innata de sanar como lo afirma Peter Levine.

Una vez se trabajan los traumas, ahí si podrás usar tu razón, tendrás reacciones que dominas y no serás controlado por tus emociones. De nuevo, como lo hemos comentado en cada artículo, lo más hermoso es ver el cambio de cada persona, como al trabajar lo que sienten recuperan una parte de ellos, su voz, el control de su vida. Hay pacientes que después de la terapia se ofrecen voluntariamente para dar conferencias porque disfrutan el compartir con otros lo que saben y pueden ofrecer. Se dan cuenta que tienen algo importante que decir, se sienten escuchados, seguros de si mismos, con control, lo que les hace disfrutar el momento de estar delante del público sin que ello sea una amenaza.

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