Opinión

  • | 2011/07/13 02:53

    Retos del sucesor en la continuidad de la empresa familiar

    Una apropiada selección del sucesor es fundamental. Esta persona debe tener la preparación, experiencia y habilidades directivas requeridas para las necesidades y el tamaño de la organización. La opinión de Gonzalo Gómez.

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Para todos es bien sabido que uno de los problemas más grandes que enfrentan las empresas de carácter familiar es la sucesión, y que un importante número de las principales compañías Latinoamericanas están entrando en este proceso de relevo generacional, por lo que vale ka pena analizar ¿cuáles son las responsabilidades que recaen en las nuevas generaciones que asumen el control?

Conozco casos en que el sucesor, por temor a cometer errores y a defraudar la confianza que su familia ha depositado en él, busca seguir con la misma estrategia de su antecesor, la cual ha demostrado ser exitosa de alguna u otra forma. Por otro lado, hay quienes piensan que sus padres actúan siempre en el marco de la prudencia desaprovechando las múltiples oportunidades que se presentan en el mercado, por lo tanto quieren implementar cambios a todo nivel, pasándose al otro extremo de la balanza. En el primer caso se corre el riesgo de enfrentarse a la batalla de un mercado dinámico que desarrolla productos y servicios de avanzada para competir, mientras nuestra compañía hace uso de herramientas obsoletas. En el segundo caso, un cambio abrupto puede desestabilizar a una compañía que venía acostumbrada a funcionar con otro ritmo.

Es importante reconocer que cada caso es diferente y que se necesita tanto de la fortaleza de las tradiciones como del cambio que estimula un crecimiento controlado, en un mercado que exige a diario innovación, respaldo y confianza. Autores como Casado (1997) destacan la profesionalización de la gestión y la internacionalización como aspectos críticos que deben afrontar los sucesores en estas compañías, que en segunda y tercera generación alcanzan tamaños considerables, Yañez (2000) resalta la tendencia a la autofinanciación como otra dificultad.

En mi opinión el primer reto que debe afrontar el legatario es el de ganarse la autoridad frente a sus empleados, clientes, proveedores y accionistas. En primera instancia, una apropiada selección del sucesor es fundamental. Esta persona debe tener la preparación, experiencia y habilidades directivas requeridas para las necesidades y el tamaño de la organización. Por otro lado, el carisma y tener resultados que mostrar son el componente adicional. La manera más adecuada de lograrlo es a través de una buena planeación y un prudente periodo de coaching que le brinde tranquilidad a todos los interesados en la empresa.

La sucesión, ya sea en cabeza de un familiar o un externo, es una oportunidad única para renovar las energías de una empresa y la familia propietaria, pero requiere de trabajo, tiempo y dedicación para que la continuidad de la organización y la armonía familiar no se debiliten.



Director del área de Family Business de Inalde Business School, Universidad de La Sabana. gonzalo.gomez@inalde.edu.co

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