Opinión

  • | 2007/02/07 00:00

    ¿Puede una empresa OPERAR sin INTEROPERAR?

    Si esta pregunta se hubiera hecho hace 20 o más años, la respuesta –sin duda- habría sido Sí. Hoy, iniciando el siglo XXI, la respuesta es un rotundo NO.

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Una de las razones de ese NO es que el mundo entró inexorablemente en la dinámica de la globalización. Eso implica grandes cambios a la hora de hacer negocios, de entender el mercado, de entablar relaciones y de ser productivos y eficientes.

 

Estos cambios se traducen en fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas entre empresas, entre negocios, entre instituciones, en fin, entre todos aquellos que hacemos parte del mercado. Bajo esta perspectiva, el área de sistemas debe garantizar que la operación continúe e, incluso, mejore, sin importar que los sistemas de las empresas involucradas sean diferentes en plataforma o estén asesorados por distintos proveedores, dado que existe un sin número de opciones en tecnologías de la información que desarrollan tareas especificas y entregan soluciones claras para mejorar la calidad de productos o servicios.

 

Por eso, las compañías deben revisar muy bien lo que necesitan para que estas herramientas tecnológicas sean rentables para el negocio, contribuyan a generar utilidades, permitan mejores comunicaciones y no impliquen grandes costos.

 

Es, entonces, el momento de hablar de interoperabilidad. Un sistema es interoperable cuando permite integrar, usar, compartir e intercambiar información con sistemas internos o externos que pueden ser, incluso, distintos entre sí, correr sobre plataformas diferentes y, lo más importante, sin sacrificar funcionalidad.

 

Surge el interrogante, ahora, qué hacer para asegurar que un negocio opere con sistemas que se acoplen, se acomoden y se puedan compartir.

 

El primer paso, y quizás el más obvio, es el de adquirir productos que permitan esta dinámica entre programas. Para eso se requiere de un asesoramiento de expertos que hagan los análisis correctos y den las soluciones exactas a cada necesidad. Para esto, el software debe ser interoperable por diseño, es decir, que tiene componentes internos para permitir la interoperabilidad y así reducir la necesidad de desarrollos, consultoría y evaluación para alcanzar la interoperabilidad.

 

El segundo paso es un asunto legal: el manejo adecuado de la propiedad intelectual. Es ampliamente aceptado que licenciar la propiedad intelectual contribuye enormemente al desarrollo de nuevas tecnologías para la industria y favorece la competencia, la interoperabilidad, la libre elección y la productividad.

 

El manejo adecuado de estos conceptos le permite a la industria tecnológica, incluso entre competidores, construir productos y servicios, garantizando, por supuesto, la interoperabilidad. Al año, la industria del sector invierte grandes cantidades de dinero para licenciar los códigos fuente de programas importantes para gobiernos, academia, socios, clientes y competidores en el mundo entero.

 

El tercer paso va de la mano del anterior. Se trata de cooperación. Más allá de compartir tecnología por medio de licenciamiento, las compañías frecuentemente se ponen de acuerdo para resolver problemas de interoperabilidad que eventualmente pueden presentar sus usuarios y el mercado en general.

 

La clave es aprovechar las innovaciones, tener visión y liderazgo para permitir, a todos los que intervienen o son protagonistas de la industria tecnológica, tener el camino despejado para crear la próxima generación de productos y soluciones interoperables

 

Por eso, hoy por hoy, a pesar de la competencia y de las innovaciones que se encuentran en el mercado, no es tan absurdo oír sobre alianzas, acuerdos y cambios. Todo para que los usuarios puedan tener mejores servicios y sus productos sean cada vez más globales. Es la manera de hacer, también, que los negocios sean universales, resolver necesidades a tiempo y permitir operaciones inteligentes.

 

En el último año, se han producido alianzas que parecían imposibles en el pasado, pero que han surgido de la necesidad de promover la interoperabilidad con competidores en el mundo tecnológico. Se han anunciado grandes acuerdos y alianzas entre empresas como Microsoft y AOL y Yahoo! (Mensajería instantanea); o con Oracle (Base de Datos). O con palmOne, Motorola y Symbian (e-mail); También se dio con Nokia (Música digital) y Vodaphone (PC-mobile). Otras con IBM, SAP y BEA (Web services). O con works (Medios digitales: música) y Siemens (Colaboración en tiempo real); y con Texas Instrument (portable media center).

 

El cuarto paso tiene que ver con el desarrollo y la implementación de estándares de la industria. Los estándares ayudan a facilitar la interoperabilidad entre grupos de productos y servicios. Se establecen por medio de adopción generalizada y por la colaboración de protagonistas de la industria en forma abierta y trasparente.

 

La visión de las empresas que desarrollan tecnología debe apuntar a productos que cada vez permitan su interacción con otros sin importar su origen. Sólo así el sector de la industria tecnológica puede crecer, prestar mejor servicio y permitir que las empresas tengan una mayor calidad en sus operaciones.

 

El quinto y último paso es el del compromiso. Sí. La industria de las tecnologías debe preparase día a día para sus usuarios, darles soluciones a sus necesidades y propender por mejorar sus condiciones a medida que avanza y se renueva la industria. Esto es un proceso que no detiene su marcha.

 

Las respuestas deben estar a la mano de quienes las necesiten. Por eso se hace indispensable elaborar un portafolio completo que deje clara la capacidad de interoperabilidad desde los sistemas operativos hasta el plano de las soluciones. Este portafolio debe cubrir no solo los sistemas actuales o futuros sino aquellas que ya tienen un lugar desde hace tiempo en el Mercado, por ejemplo mainframes y minicomputadores; sistemas operativos como Mac OS y varios UNIXes incluyendo Linux; protocolos de red NetWare, AppleTalk e internet; lenguajes de programación desde COBOL y RPG, C++ y Java; Bases de datos Oracle, Sybase, y DB2; soluciones de negocios SAP y Siebel; estándares de industria SWIFT y HL7 entre otros.

 

Los analistas reconocen los avances en interoperabilidad de empresas que juegan un papel clave en el mercado actual para alcanzar la interoperabilidad general. No en vano, en reciente encuesta de Jupiter Research, el 72% de más de 800 gerentes de tecnología encuestados le dio calificación sobresaliente a empresas como Microsoft en interoperabilidad lo cual es importante dado que el 79% la calificó como la plataforma con la que las nuevas aplicaciones deben interoperar.

 

Entonces, ¿ puede una empresa operar sin interoperar ? DEFINITIVAMENTE NO

 
 
*Gerente de Estrategia de Plataforma Región Andina Microsoft
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