Opinión

  • | 2011/12/26 15:00

    Para leer en fiestas

    Respetuosamente me permito recomendar a los lectores cuatro libros para los días de fiesta. Comienzo con dos que no he leído, pero espero hacerlo pronto gracias a las excelentes reseñas que han aparecido en revistas y periódicos.

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El primero es The better angels of our nature, why violence has declined, de Steven Pinker, ya comentado en El Espectador por Héctor Abad y por Armando Montenegro.

Este libro es muy interesante porque parece ir en contra del argumento central de anteriores trabajos de Pinker, en los que trata de demostrar que son los genes los que nos inducen a prácticamente todo lo que hacemos.

Aquí, aborda las instituciones y, en particular, aquellas que han reducido la violencia en los últimos siglos, como el Estado, la policía, la justicia y la democracia. Me intriga muchísimo cómo hace consistentes estas explicaciones con su darwinismo extremo.

El segundo libro es el de Daniel Kahneman, el sicólogo premio Nobel de economía de 2002, Thinking, fast and slow. Según Bill Easterly, este es uno de los mejores libros jamás escritos sobre la mente humana.

Como el anterior, aquí me intriga el salto que hace el autor desde su conocimiento de las funciones mentales al tratamiento de las relaciones sociales y políticas, incluyendo los gobiernos y las recomendaciones de políticas públicas.

Me temo que estos dos autores pertenecen a una cosmovisión semejante a los filósofos de la conciencia, que conciben la relación fundamental del mundo como una de sujeto-objeto, de la que se deriva la llamada razón instrumental.

Personalmente, adhiero a las cosmovisiones y filosofías que priorizan la relación sujeto-sujeto, es decir, las relaciones entre los seres humanos para producir estructuras abstractas del pensamiento, como las teorías científicas, instituciones, constituciones, leyes, reglas del tráfico, entre muchísimas otras, y que están relacionadas con la llamada razón comunicativa.

En esta tradición se encuentran autores tan diversos como Popper, Habermas o Amartya Sen. No es de extrañar, entonces, que sean estos autores, y no sicólogos evolucionistas o expertos de la mente, quienes entiendan y expliquen mejor los fenómenos sociales.

El tercer libro que recomiendo es Redentores, de Enrique Krauze, en el que el autor hace unas reseñas sobre el pensamiento y la vida de doce figuras históricas del siglo XX latinoamericano, incluyendo a Mariátegui, Vasconcelos, Eva Perón, Vargas Llosa y García Márquez, entre otros.

Los ensayos son excelentes y muchas de sus críticas devastadoras, como la que hace a García Márquez por su apego y admiración a varios dictadores, entre los que sobresale Fidel Castro.

Con tantas personas en Colombia siempre prestas a mostrar su cercanía a García Márquez en las fotos de las revistas y periódicos, extraña que ninguno de ellos haya salido aún a escudarlo, especialmente cuando la enfermedad no le permite al mismo Nobel defenderse.

Finalmente, recomiendo la lectura del libro de Eduardo Posada Carbó con Iván Jaksic, de la Universidad Católica de Chile, Liberalismo y poder, Latinoamérica en el Siglo XIX, editado por el Fondo de Cultura Económica.

De particular importancia es el capítulo del mismo Posada Carbó sobre la tradición liberal colombiana del siglo XIX, en donde demuestra el fuerte implante de las corrientes liberales, particularmente de limitación del poder, no sólo en el Partido Liberal, sino también en el conservatismo.

Si el libro de Krauze es importante para entender mejor el siglo XX, el de Posada y Jaksic lo es para comprender el siglo XIX latinoamericano.

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