Opinión

  • | 2010/11/23 08:45

    No queremos un país pirata

    En este momento, mientras usted lee estas líneas, hay personas que están haciendo copias ilegales de miles de obras y productos: libros, música, películas, pinturas y, claro, software. Es decir, están pirateando de todo. Opinión de Jorge Silva, Gerente General de Microsoft Colombia.

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Las cifras son aterradoras, según estudios de marzo de 2010, en Europa, las perdidas en las industrias creativas fueron de 10 billones de Euros, figura que podría crecer y acumular 240 billones de Euros en pérdidas para el 2015 si no se toman medidas para combatir el problema.

Otro dato similar, a comienzos del 2010 se publicaron cifras que mostraron que en Francia la firma de nuevos artistas cayó un 59% frente al nivel del 2002 y en España la venta de productos por artistas locales cayó un 65% entre el 2004 y el 2009, datos similares se ven en Brasil y Colombia. El mercado mundial de la música –por poner un caso- cayó un 7,2% en el 2009. Mercado que se ve afectado, además, por el comercio digital que constituye el 25,3% de todas las ventas de música.

En el sector empresarial las cosas también son graves. Así lo considera Prince &Cook en su estudio “Riesgos y costos del uso de software ilegal en América Latina” de Octubre de 2010 al consultar a más de 6.000 empresas de la región. Según esta firma de investigación y análisis de seguridad empresarial, más del 65% de las Pymes de América Latina está en riesgo debido al uso del software pirata sin ser conscientes de ello. Un dato curioso, el 68,6% de las pérdidas de información se deben a ataques de virus por el uso de software ilegal.

Un virus pirata puede acabar con las empresas. Eso es grave. Otros datos. En 2008 la piratería llevó a la pérdida de 185.000 trabajos en Europa, que para el 2015 puede llegar a 1,2 millones. En Colombia esa caída ha significado el retiro de compañías del sector que operaron en Colombia y pone de manifiesto la dificultad para generar valor a partir de iniciativas artísticas, en tanto que la recuperación de las inversiones que hacen los empresarios del sector se compromete en forma grave por la violación y desconocimiento de sus derechos.

En Colombia los ingresos totales de la industria de la música en 2009 llegaron a 21 millones de dólares, una caída del 22% frente al 2008 y una caída superior al 60% si se compara con cifras del año 2000. Las ventas de CDs de música en Colombia en el año 2009 fueron de 2,3 millones de unidades frente a cuatro millones en el 2008. En el pasado estas ventas superaron los 10 millones de unidades, pero el nivel de piratería física superior al 72% del total del mercado explica esta caída. A esto contribuye la utilización de la música a través de Internet en donde el nivel de piratería en Colombia es superior a un 90% del mercado.

La industria editorial ha sido una de las más afectadas por la piratería. Tanto que nuestro Nobel García Márquez enfureció al ver unos de sus libros vendiéndose en las esquinas de los semáforos. Un estudio de Fedesarrollo para la Cámara del Libro reveló que para 2006 las pérdidas del sector fueron más $154.000 millones por la piratería de libros profesionales, litografías y el uso indebido de fotocopias.

En el sector de la tecnología el asunto también es preocupante. En América Latina, de acuerdo con el último estudio de International Data Corporation (IDC) y Business Software Alliance (BSA), el índice de piratería es del 63% en el último año con unas pérdidas económicas de US$6.210 millones. Los países con el mayor índice de piratería fueron Venezuela (87%), Paraguay (82%) y Bolivia (80%). Otros con menos piratería fueron Colombia (55%), Brasil (56%) y México (60%). En los últimos cuatro años el grupo Antipiratería de Hewllet Packard en Latinoamérica tuvo más de mil acciones legales de un total de 1.243 investigaciones, que dieron como resultado la confiscación de cinco millones de productos falsificados. Y a pesar de que Colombia tiene el índice de piratería más bajo de la región, ésta deja pérdidas por más de US$244 millones al año, contribuye al desempleo y engrosa las filas de la delincuencia que por años nos ha azotado.

Por eso queremos un país sin piratas. Es decir, queremos un país que juegue limpio. Y para eso debemos estar del lado de quienes a diario se enfrentan a las múltiples formas de delincuencia y que luchan para darnos las seguridades que reclamamos con tanto ánimo. Como parte de una comunidad, como ciudadanos, tenemos la responsabilidad de actuar de manera correcta para que los negocios crezcan y crezca el desarrollo económico del país. Y como ciudadanos también tenemos la obligación de apoyar a las autoridades porque queremos una sociedad justa, responsable y sana. Sin el ejercicio de las autoridades no es posible enfrentar los males de la piratería y sus terribles consecuencias para el país.

Así que se trata de unir esfuerzos. Porque en Colombia ya hemos padecido de cientos de formas de violencia y hemos sido marcados por distintos tipos de delincuentes. Hemos sido marginados como país por cuenta del terrorismo, hemos vivido los peores episodios a nombre del narcotráfico, hemos soportado las peores violaciones de los derechos humanos a manos de guerrillas y paramilitares, hemos sido secuestrados, asaltados y asesinados por todos ellos. Hemos vivido los peores momentos cuando sacamos nuestro pasaporte en otros países.

Todo esto nos ha pasado. Pero también hemos visto como nos transformamos. No en vano el mejor policía del mundo es un colombiano. Él ha estado presente y ha dirigido las batallas más duras contra los delincuentes. Derrotó a los dos carteles de las drogas más poderosos en el mundo, ha estado en los desmantelamientos de los grupos paramilitares y ha llegado con inteligencia a las cabecillas de las guerrillas colombianas. Todos hemos aplaudido sin descanso las liberaciones de secuestrados.

Todo esto ha sido posible porque tenemos unas autoridades decididas, voluntad política y ganas de no estar más en la lista negra del mundo.

Por eso vuelvo al tema de la piratería. Es el momento de apoyar a las autoridades en su lucha contra esta actividad. ¿Cómo? Impulsando campañas de educación para la comunidad entienda el valor de comparar legal y original; permitiendo capacitaciones para que puedan ir un paso más adelante que los piratas y desarrollando una mejor tecnología para los usuarios no sean engañados y para que las autoridades puedan hacer mejor su trabajo. La verdad es que somos el país que hace la mejor calidad de piratería, pese a ser el país con menor índice.

Estas alianzas son urgentes. Y pueden preguntar a los cantantes, a los escritores, actores o a los realizadores de películas. También a quienes tratan de innovar con tecnología. Si la piratería cubre el mercado, no tendremos más artistas, ni obras célebres, ni inventos y, lo peor, no tendremos nuevos negocios ni ideas.

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