Opinión

  • | 2010/09/21 08:00

    Mejor cambiar para facilitar las cosas

    Lo bueno y lo malo de las páginas de internet a través de las cuales se accede a los cursos de tres universidades públicas: Nacional, Antioquia y Valle. Aún hay dificultades en los trámites, en los pagos y en el lenguaje. Opinión de Luis Fernando Botero.

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Cada día toma más fuerza el deseo de las personas vinculadas al medio empresarial por profundizar su nivel de preparación. Las maestrías entonces se presentan como una forma de acelerar el proceso de crecimiento dentro de las organizaciones y de mejorar su hoja de vida. Pero no todos los interesados pueden pensar en desembolsar millones de pesos para ello y por lo tanto la opción se presenta por el lado de las universidades públicas y tres de ellas dominan por su nivel académico y representación al momento de obtener el título. Universidad Nacional, Antioquia y Valle son las opciones de más renombre a las cuales quisimos hacerle un análisis a su presentación web sobre una maestría en Administración.

 

La navegación en las páginas es fácil, agradable, directa en ese aspecto de la oferta de estudios y se detecta muy rápidamente que el objetivo e interés de las universidades con ellas es más informativo que transaccional. Nos ha causado grata impresión encontrar páginas tan amigables desde el punto de vista de la colocación de su oferta académica e institucional, es fácil la navegación por ellas y además no se encuentra el visitante sobrecargado de imágenes que le conviertan el tránsito por ellas en un circuito desagradable. La parte cosmética de las páginas es bastante agradable y eso hay que resaltarlo porque pretende atrapar al visitante y no invita al rebote o clic hacia atrás.

 

Sin embargo, encontramos algunos elementos que debemos resaltar porque nos parecen aspectos importantes para corregir:

 

· Se percibe poca disposición a facilitar las cosas al visitante interesado en cursar una maestría puesto que los requisitos para cursarla son demasiado extensos. En este aspecto debemos hacer énfasis en que la virtualidad obliga a las instituciones a rediseñar sus procedimientos. Estos deben ser simples, fáciles, rápidos de cumplir. Nos parece que en las universidades los trámites siguen siendo los mismos y no existe actualización reciente de ellos. Si comparamos los 13 documentos que exige la Universidad Nacional para que un candidato pueda inscribirse con los 3 que exige una universidad europea –catalogada entre las mejores 40 del mundo en maestrías online -, tenemos que admitir que seguimos exigiendo mucha información que solo servirá para llenar archivos que nunca, nadie consultará ni agregarán valor al proceso.

 

· Solo la Universidad del Nacional la permite al estudiante pago online. La virtualidad, aceptada al momento de subir una página web, debería acompañarse con todos los juguetes que ella permite y mucho más aquellos que ya se encuentran tan desarrollados en nuestro medio. No es muy didáctico el proceso de pago online de la universidad y ello debería ser objeto de análisis para facilitarlo ya que el cliente de hoy lo exige.

 

· Ningún interés en el servicio al cliente ni en facilitar que el visitante encuentre la forma de conseguir respuestas que no ha encontrado en su recorrido por la página. Siempre habrá inquietudes que se desearía resolver y es requisito del comercio online, no dejar dudas en el visitante porque ese momento es necesario aprovecharlo para capturarlo. Solo se refieren a preguntas frecuentes pero de ahí en adelante, solo se informan números telefónicos o correos electrónicos. Debemos entender que nos encontramos en otro estadio de la virtualidad y las opciones de chat, video conferencia, etc, deben activarse para resolver en línea las inquietudes.

 

· Algunas opciones de posgrados no están actualizadas y al abrir la opción no aparece ningún material. Nos parece que hace falta más presencia de cliente en la información colocada en los programas, el cliente tiene que comprar, ellos no venden y la ventaja de la web como canal de ventas se encuentra desperdiciado en ellas. Las páginas web exigen una presencia muy fuerte de cliente en todas las instancias y nuestra interpretación es que los ingenieros de sistemas han hecho un excelente trabajo de diseño que se desperdicia en las diferentes facultades al no encontrar un lenguaje modificado para cautivar al visitante y retenerlo con información agradablemente presentada.

 

En términos generales consideramos que los aspectos para mejorar son importantes pero implican para los responsables de las páginas web de estas instituciones un replanteamiento de su relacionamiento con ellas, cambiar los procedimientos y normas que regulen su mantenimiento y volverlas más comerciales para que sean un canal de ventas, para que permitan potenciar las ventajas de la virtualidad y se coloquen a la altura de su público objetivo.

lbotero@mikroCRM.com
mikroCRM.com

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