Opinión

  • | 2011/04/22 11:00

    MBAs: Después de la crisis

    Si bien la crisis económica actual ha afectado especialmente al sector financiero en el mundo desarrollado, otra de las industrias que ha resultado afectada es la educación en negocios, en particular los MBAs. Opinión de Rafael Ortega Ryberg.

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En efecto, dado que muchos de los banqueros que fueron protagonistas de la crisis son MBAs de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo, la reputación tanto de estas escuelas como del concepto del MBA en general se han visto severamente afectadas.

En el presente, varias publicaciones y comentaristas internacionales del mundo de los negocios concluyen que el MBA ya no es “el tiquete dorado” que solía ser para trabajos altamente remunerados, particularmente en la industria financiera y en la industria de la consultoría de negocios. En la actualidad, tanto los bancos de inversión como las firmas de consultoría están contratando de manera creciente profesionales sin MBAs, especialmente con formación en Matemáticas y en Ciencias Informáticas. Por otra parte, están invirtiendo más en el desarrollo de su personal. En lugar de perder por dos años a un buen profesional de 26 años de edad, están considerando desarrollarlo internamente a través de asignaciones y cursos enfocados en las responsabilidades del rol.

Las estadísticas sugieren que las aplicaciones en las escuelas de negocio de primer nivel se han mantenido constantes, mientras que las escuelas second-tier han decrecido. Las escuelas de ranking menor enfrentan aún mayores dificultades para atraer alumnos. En el presente, se ha generalizado más la visión de que podría ser mejor para la carrera profesional buscar permanecer en una organización que ofrezca buenas oportunidades de desarrollo en el trabajo, en lugar de interrumpirla por dos años para enrolarse en un MBA de tiempo completo.

Por otra parte, el reclutamiento en programas alternativos se ha incrementado. En particular, los programas de un año son altamente ofrecidos por las universidades europeas y hay una se detecta una tendencia a buscar cursos más especializados. Si bien hay quienes han llegado a concluir que no es necesario hacer la inversión en el MBA para ser exitosos en su carrera, se detecta una tendencia a buscar cursos más especializados, menos costosos y que pudieran amoldarse a las agendas de los participantes.

En este sentido, los programas tradicionales de las escuelas de negocios enfrentan una alta competencia por parte de los programas ejecutivos, programas de tiempo parcial, programas a distancia, programas de un año y maestrías concentradas en temas específicos tales como Finanzas o Marketing. En cierta medida, programas más flexibles y enfocados permiten abordar otro reto importante, el que se refiere a la manera en que los estudiantes dividen el tiempo entre la búsqueda de trabajo y el estudio. Una de las quejas habituales de los profesores de los programas de maestría de tiempo completo consiste en que los estudiantes terminan esforzándose más en la búsqueda de trabajo que en sus estudios, dedicando la mayoría de su tiempo a este fin.

Las críticas a los MBAs van más allá de los bancos de inversión y las firmas consultoras. Varias industrias han expresado su preocupación en cuanto a que los profesores de estos programas están más interesados en la teoría que en la administración práctica. Incluso algunos de estos académicos reconocen que escribir en un Journal podría darles más prestigio que hacerlo en una publicación práctica como pudiera serlo el Harvard Business Review. Por otra parte, los programas parecieran tener un alto enfoque técnico, dejando de lado temas críticos para un administrador de negocios, tales como la ética y los valores, el trabajo en equipo, la persuasión, la motivación y el manejo de la incertidumbre.

Si bien aún hay brechas y grandes amenazas, las escuelas de negocios han hecho un esfuerzo por permanecer vigentes a través de su flexibilidad para adaptar sus programas a los requerimientos del presente. Algunos programas han procurado ser más globales y han establecido campus en varias ciudades del mundo, al igual que traer un mejor balance entre la práctica y la teoría a las aulas de clase. Universidades tales como Stanford, Berckley y Yale han hecho cambios recientes en sus curriculums e incluso Harvard ha introducido el equivalente al Juramento Hipocrático para sus graduados. Podría afirmarse que estas tendencias ya han dado un beneficio importante al proveer un entorno más variado y amplio en opciones al ofrecer una mayor diversidad de cursos y de maneras de enseñarlos. En cierta forma, las escuelas de negocio se están preocupando por modernizar su propia administración ante las fuertes exigencias del entorno.

 

* Principal LTC, Korn/Ferry International
Colombia & Ecuador

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