Opinión

  • | 2011/05/30 12:30

    Los bonos de impacto social

    Los Bonos de Impacto Social son un nuevo instrumento financiero que busca resolver problemas que hacen que los programas sociales gubernamentales sean ineficientes, inafectivos, costosos y que tengan efectos indeseados y contraproducentes. La opinión de Daniel Gómez G.

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Muchos programas sociales gubernamentales suelen ser ineficientes, inefectivos y costosos. Además de no lograr los objetivos buscados, suelen resultar en infinidad de efectos indeseados y contraproducentes. Y lo que es peor, los que menos sirven suelen perdurar en el tiempo y ser focos de corrupción. Por ejemplo, en su más reciente libro sobre los programas sociales en México, “Good intentions, Bad Outcomes: Social Policy, Informality, and Economic Growth in Mexico”, Santiago Levy documenta los efectos perversos de los programas sociales sobre el mercado laboral, la informalidad e irónicamente, la perpetuación de la pobreza.

 

Las muchas razones que explican la dificultad de crear e implementar programas sociales eficientes efectivos y exitosos se pueden agrupar en dos grandes grupos: problemas de información y problemas de incentivos. Los problemas de información son los que tipificó Hayek en su famoso artículo, “The Use of Knowledge in Society” en el American Economic Review, donde argumentó que el conocimiento es atomístico y disperso. Se crea y se usa por millones de individuos interactuando en su diario quehacer. La planeación centralizada y la acción estatal estarán por tanto limitados por esta imperfección en la información requerida para diseñar e implementar intervenciones sociales exitosas.

 

Los problemas de incentivos se dan debido a lo que se conoce como problemas de agencia: los actores gubernamentales son agentes de la sociedad, pero fácilmente terminan sirviendo a grupos particulares de interés que tienen influencia sobre el Estado. Estos problemas de incentivos no siempre implican corrupción, ni mala fe por parte de los funcionarios públicos y menos aún, dolo. El problema de incentivos se agrava debido a los problemas de información y a la falta de mecanismos de mercado y competencia que ayudarían a alinear incentivos, generar nueva información sobre lo que funciona y lo que no funciona y eliminar ineficiencias.

 

Un nuevo instrumento financiero busca resolver ambos problemas alineando incentivos, usando información dispersa y, de paso, usando capital privado para avanzar la agenda social liberando recursos públicos y promoviendo la innovación en políticas sociales. Estos instrumentos, llamados Bonos de Impacto Social, están siendo usados en el Reino Unido y más recientemente en Estados Unidos y en Australia.

 

Los Bonos de Impacto Social son contratos a término entre el Estado y un emisor de bonos de impacto social que vende bonos a inversionistas. Los bonos financian la implementación de una intervención que resulte en impacto social a través de contratos con proveedores de servicios y gestores de programas. El mejoramiento de indicadores sociales resulta en ahorros para el sector público y este ahorro se usa para pagarle al emisor de los bonos quien paga los retornos a inversionistas. El retorno a la inversión depende del logro de objetivos previamente acordados. Si no se logran los objetivos, el Estado no paga nada, los inversionistas no recuperan su inversión y el emisor de bonos probablemente quiebre y sale del mercado.

 

De esta manera, los emisores de bonos de impacto social tienen incentivos para contratar con proveedores idóneos que garanticen resultados y busquen las formas más creativas posibles de lograr los objetivos de impacto social y los inversionistas tienen los incentivos necesarios para escoger invertir en emisores de bonos con altos retornos. Si el programa es exitoso, el Estado incurre un pago, pero si no es exitoso, el programa no le cuesta nada al contribuyente y adicionalmente, el programa muere. No se financian programas ineficientes e inefectivos, se usan mecanismos de mercado para generar competencia entre posibles inversionistas y se crean los incentivos para crear nuevos métodos e ideas de impacto social que en últimas resultan en ahorros para el Estado.

 

El modelo de bonos de impacto social esta siendo usado en el Reino Unido para financiar programas encaminados a reducir la reincidencia de criminales que cumplen sus sentencias en la cárcel de Peterborough, la financiación de programas de educación y nutrición para la temprana infancia y la niñez, programas de rehabilitación para drogadictos, programas de ayuda para la tercera edad y programas de apoyo a familias en situación de pobreza. El principal emisor de bonos es la organización Social Finance, del Reino Unido.

 

Jeffrey Liebman, de la Universidad de Harvard, en un informe reciente para el Center for American Progress, evalúa la idea de los Bonos de Impacto social y concluye que tienen el potencial de generar más innovación social, mejores evaluaciones de impacto y más inversión en programas sociales. También identifica los retos para el modelo y las condiciones donde puede funcionar mejor. En particular, el mayor reto es el diseño de los objetivos de los programas y su medición. Lo cual implica que la población objetivo debe ser fácil de determinar, el impacto social de fracasos debe ser limitado, y las evaluaciones de impacto deben ser creíbles, técnicas e independientes.

 

La implementación de esquemas similares en Colombia podría aumentar los recursos destinados a la política social, mejorar su seguimiento, reducir costos, aumentar impacto sin afectar las cuentas fiscales y hasta mejorándolas. Al igual que en el Reino Unido y Estados Unidos, hay que empezar con pilotos y el diablo esta en los detalles. Adicionalmente, hay que superar la narrativa equivocada y contraproducente según la cual lo social no puede involucrar al sector privado y no puede ser negocio o ser buena inversión. La retorica que clasifica a los negocios de “vulgares,” despotrica contra sistemas e incentivos de mercado y sataniza el ánimo de lucro y el emprendimiento privado no solo impedirá la implementación de modelos ingeniosos y creativos de enorme potencial para la resolución de problemáticas sociales, como los bonos de impacto social, sino que limitara el crecimiento económico, la creación de riqueza y la superación de la pobreza.

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